MUESTRA INTERNACIONAL DE CINE 75

La película presenta una historia en donde la pesca funciona como metáfora de la pesca de otras cosas en la vida, como el amor o un papel en una película. De hecho Pequeños Peces es una historia de cine en el cine aunque no lo parece.

Por Fernando Ramírez Ruiz

Pequeños Peces o Small Fry, Opera Prima del director coreano Joong-Ha Park, es una comedia que al arranque nos presenta a un youtuber enfocado en el tema de la pesca recreativa que llega a un pequeño lago, que funciona como una especie de parque de diversiones para pescadores y cuando se sienta en un mullido sillón de la orilla a esperar que piquen los peces, uno como espectador puede pensar algo así como: «¡Oh no, ahora hay que ver a este tipo sentado dos horas esperando a que pesque un pez!», pero no es el caso.

La película presenta una historia en donde la pesca funciona como metáfora de la pesca de otras cosas en la vida, como el amor o un papel en una película. De hecho Pequeños Peces es una historia de cine en el cine aunque no lo parece. Y eso es algo central en esta historia: así como no se puede ver nada en las aguas turbias del lago, en la historia nada es lo que parece al principio. Se trata en realidad de una historia divertida con un lado romántico y para no spoilear nada sólo diré que inclusive un tema es conseguir un papel que unos productores de cine le quieren dar a una estrella de K-Pop.

La película nos hace sentir cómo acaba todo, pero sin enseñar nada, como si un pez hubiera picado y puede verse como mueve las aguas, pero sin que se pueda ver.

El final me pareció especialmente bueno, de manera sutil, con un muy buen soundtrack de fondo y utilizando el tema de la pesca, la película nos hace sentir cómo acaba todo, pero sin enseñar nada, como si un pez hubiera picado y puede verse como mueve las aguas, pero sin que se pueda ver.

Lo que no entiendo es… ¿por qué se llama Pequeños Peces? De hecho sólo se ve que atrapan carpas gordas. Y tiene una muy bonita moraleja: Hay que cumplir las promesas que se hacen en la peda, ¡Sí señor!

Fernando Ramírez Ruiz estudió en la prepa de La Salle, de la Ciudad de México, al lado del hijo del presidente Miguel de la Madrid y en la secu Nuevo Continente se enamoró de Lucerito, tiempo después cruzó miradas y le dijo quiúbole a Yordi Rosado en la Universidad Intercontinental, de la que desertó de la carrera en Ciencias de la Comunicación. Ha conocido a Diego Luna, fue Stand in de Sasha Sokol y el Chivo Lubezki en una película. Está escribiendo el libro de memorias: «Quiúbole con mis encuentros con los famosos».


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