MUESTRA INTERNACIONAL DE CINE 75
El capataz de la plantación y la flor de raza mixta
Siguen las funciones para la prensa de la Muestra Internacional de Cine, que comienza este jueves, 21 de marzo. Fernando Ramírez Ruiz nos habla de dos películas más. Una donde todo está muy bien, que lo deja sin palabras, y otra donde todo está muy, muy mal, que no puede más que decir unas cuantas verdades al maestro Paul Schrader.
Por Fernando Ramírez Ruiz

El maestro jardinero, película de Paul Schrader, célebre como guionista de películas como Toro Salvaje o Taxi Driver, nos presenta una típica antigua plantación del sur de Estados Unidos con su caserón blanco con porche y una dueña muy elegante que vive rodeada de sirvientes. Pero ya no se trata de una plantación esclavista sino de un gran vivero o jardín botánico donde se cultivan plantas y flores de gran calidad. Y al frente se haya Narvel, como maestro jardinero o… creo que también podría decirse, capataz.
Siento que la película tiene un buen arranque, de algún modo el director logra dar una como atmósfera de misterio, de crear la sensación de que hay cadáveres apestosos, pero entretenidos, en los closets de Narvel y la señora Norma, la dueña de la plantación. O quizá es sólo que el escenario de la vieja plantación del sur nos hace a algunos pensar en buenas historias, en el llamado “southern gothic” y cosas así.
Entonces entra en escena Maya, la sobrina -nieta de Norma, que es una mestiza hija de blanca con negro- y al principio la trama sigue pareciendo prometedora hasta que se supone que un pandillero la golpea y ahí sí la historia pierde el camino. Empezando porque se supone que Maya está tan golpeada que hasta piensan en llamar a una ambulancia, pero a Maya sólo se le ve un raspón. ¿Y en dónde están la sangre, el maquillaje, la caracterización? ¿La actriz actuando como que está muy lastimada?
Todo lo que tiene que ver con este supuesto peligroso narcopandillero está mal. Para empezar el tipo no es intimidante en lo más mínimo, me recordó a un personaje de los Simpson, Jimbo Jones, de la pandilla de Nelson. ¿Y cómo le hace Narvel para acabar con el problema? Pues se mete a una casa en donde está este tipo y sus cómplices y le pega… ¡Qué no mamen!
No sólo el argumento no tiene lógica sino que además, como espectador, no veo por qué la necesidad de humillar a Norma o por qué eso sea bueno. Quizá tiene que ver que a Norma la interpreta nada menos que Sigourney Weaver.
Fernando Ramírez Ruiz
Para ese momento Norma ha corrido de su propiedad a Narvel y Maya porque está celosa, porque cree que ellos dos andan cogiendo, sin que hayan cogido. Y Maya, que al principio es como una chava que empieza a trabajar diligentemente en los viveros y se ve muy fresca y sana, ya es una yonqui endurecida y como que no cuadra eso, aunque Norma haya dicho que Maya tenía toda una historia detrás. El personaje simplemente no se veía así y ese cambio está muy forzado.
El final es francamente malo porque se supone que Jimbo… perdón el peligroso pandillero RG y un cuate suyo hicieron tan terribles destrozos en los viveros que sólo Narvel podrá arreglarlos y entonces Norma debe aceptar que él y Maya regresen a vivir y trabajar a su propiedad. No sólo el argumento no tiene lógica sino que además, como espectador, no veo por qué la necesidad de humillar a Norma o por qué eso sea bueno. Quizá tiene que ver que a Norma la interpreta nada menos que Sigourney Weaver. Pero el personaje en sí no es detestable, tendrá “sus cosas” pero no me parece un personaje odioso. Y Narvel tampoco es precisamente un modelo de bondad. De hecho gracias a ella Narvel pudo rehacer su vida en algún momento y descubrir su pasión por las plantas. Todo mal.
El ladrón de tumbas que buscaba el amor

La Quimera, una película de la italiana de apellido alemán Alice Rohrwacher, es una historia original, fresca, imaginativa, divertida, de la que prefiero no decir nada para no espoilerear y la verdad porque cuando las películas me gustan no tengo mucho que decir de ellas.
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Fernando Ramírez Ruiz estudió en la prepa de La Salle, de la Ciudad de México, al lado del hijo del presidente Miguel de la Madrid y en la secu Nuevo Continente se enamoró de Lucerito, tiempo después cruzó miradas y le dijo quiúbole a Yordi Rosado en la Universidad Intercontinental, de la que desertó de la carrera en Ciencias de la Comunicación. Ha conocido a Diego Luna, fue Stand in de Sasha Sokol y el Chivo Lubezki en una película. Está escribiendo el libro de memorias: «Quiúbole con mis encuentros con los famosos».







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