DANDYS Y CINICOS
Entre barcos, libros y el vals peruano
Mario Vargas Llosa dijo en el Paraninfo de la Universidad de Guadalajara que «La novelas nos hacen detestar el mundo real» y contó que estaba escribiendo un libro sobre el vals peruano «el vals criollo, el fenómeno de la unificación» de su país.
Por José Antonio Monterrosas Figueiras

Cuando me dijeron que leeríamos la última novela de Mario Vargas Llosa, en el círculo de lectura de Mónica Maristain y Jonatan Frías, yo ya me encontraba enredado en el tema peruano. Por un lado leía la novela de Jaime Bayly precisamente sobre Vargas Llosa y Gabriel García Márquez; por el otro, recordaba con un amiga un texto que escribí sobre Richard Wagner, que me llevó a Werner Herzog y su película donde un barco atraviesa una montaña en el Perú.
Lo del barco además fue un tema muy particular, porque en la misma novela de Jaime Bayly recuerda en algún momento que la familia de los Vargas Llosa viajaban de Barcelona a Lima, por el mar. Aunque Carmen Barcells, su agente literario, le dijo que no se fuera por esa vía, pues sospechaba que no era un buen augurio, la famila Vargas Llosa acabó yéndose por ahí, al rato vino la ruptura cuando Mario Vargas Llosa conoció a una mujer en ese trayecto que lo llevó a navegar por otras aguas.
El libro de Los genios, como se llama la novela de Bayly, de la cual ya he hablado en otro momento, que comienza con el derechazo que le da Mario Vargas Llosa a Gabriel García Márquez lo tuve en mis manos a principios de diciembre de 2023 y además pude entrevistar a su autor, un escritor peruano que ahora tiene 60 años y que vive en Miami. Bayly conoce bien a los hijos de Mario Vargas Llosa. Nadie como él para escribir un libro contando los resbalones amorosos del Premio Nobel peruano.
Un poco antes de todo eso resulta que del 25 al 28 de mayo de 2023, se realizó en Guadalajara, la V Bienal Mario Vargas Llosa, que contó con una diversidad de escritores que discutieron temáticas relacionadas con la literatura y en la que hubo un homenaje póstumo al fallecido ex rector y presidente de la FIL Guadalajara, Raúl Padilla López, además de que se otorgó el V Premio Bienal de Novela a David Toscana, por El peso de vivir en la tierra.
Meses después, leí esa novela llamada: “Le dedico mi silencio”, que es sobre el rastreo, a través de Toño Azpilcueta, un erudito de la música criolla, pero poco tal vez reconocido, pero que un día lo buscaron para que escuchara al mejor guitarrista peruano, su nombre Lalo Molfino. Toño quedó impresionado, tiempo después se enteró que se había suicidado ese virtuoso músico y fue así como comenzó a escribir sobre su vida.
José Antonio Monterrosas Figueiras
Pude estar en el cierre del evento, en su último día, y ahí estaba Mario Vargas Llosa, esto fue en el Paraninfo de la Universidad de Guadalajara, ahí el escritor dijo entre varias cosas que «La novelas nos hacen detestar el mundo real» y contó que estaba escribiendo un libro sobre el vals peruano «el vals criollo, el fenómeno de la unificación» de su país.
Así que el anuncio estaba dado, venía otra novela de Vargas Llosa, pero además era la última, que no es poco. Meses después, leí esa novela llamada: “Le dedico mi silencio”, que es sobre el rastreo, a través de Toño Azpilcueta, un erudito de la música criolla, pero poco tal vez reconocido y que un día lo buscaron para que escuchara al mejor guitarrista peruano, su nombre Lalo Molfino. Toño quedó impresionado, tiempo después se enteró que se había suicidado ese virtuoso músico y fue así como comenzó a escribir sobre su vida.
Hilando Los genios, la novela de Bayly con la de Le dedico mi silencio de Vargas Llosa, pienso mucho en las diferencias que había entre el Premio Nobel peruano y el colombiano; el primero fue un escritor y un intelectual; García Márquez, por su parte, fue un hombre bailador que quería ser cantante. Así lo dijo Bayly en la Feria Internacional del Libro de Lima, que Mario Vargas Llosa era un escritor con la antigua melancolía andina, mientras que Gabo era un alegre caribeño.
Pienso que Vargas Llosa con esta última novela, donde profundiza en sus raíces peruanas, siendo un intelectual atrapado en la razón, en este su último libro, su testamento literario, al menos desde la parte de la imaginación, intentó desamarrase de todo aquello que atrapa a los hombres, los hombres viejos y sabios, que saben de memoria libros, la de encontrar esas partes sensibles que viene de la música que permite que las divisiones sociales desaparezcan: el vals criollo.
Al final de la novela de Bayly, Patricia, la esposa despechada tras las traiciones amorosas de Mario, que ojo, no es menor que Le dedico mi silencio se la dedicó a la misma Patricia, con quien al final de sus días Mario Vargas Llosa, luego de haberse ido con la reina de la revista del corazón Hola, Isabel Preysler, cuenta cómo fue que Gabo y Patricia acabaron en un hotel en Barcelona, lo que provocó que tiempo después el celoso y marcial Vargas Llosa le diera un derechazo en el ojo izquierdo a su amigo, compadre, vecino y ahora incluso Premios Nobel ambos, Gabriel García Márquez.
Cómo llegaron a ello Gabo y Patricia, bueno, pues bailando, los ballenatos llevaron a ellos a terminar presuntamente desnudos en un hotel, una madrugada en Barcelona, antes de que Patricia viajara en avión, de vuelta a Lima, Perú, con su familia y con el regreso de Mario Vargas Llosa, luego de su amorío con otra mujer.
Por último, Le dedico mi silencio, me hace pensar en lo que un día me dijo un escritor peruano que solía ser mi amigo y es que la gran diferencia entre México y Perú es que en México hubo una Revolución, eso hizo que el país se identificara con una sola cosa: el taco. Ese mismo taco en el que parece estar envuelta la Virgen de Guadalupe. Bueno, pienso que este vals criollo es el intento de reunir al país que siempre ha estado divido muy dividido y Mario Vargas Llosa, les dedica su silencio, en ese testamento literario, para que se escuchen de nuevo sin él.
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José Antonio Monterrosas Figueiras es periodista cultural y cronista de cine. Es editor cínico en Los Cínicos. Ha colaborado en diversas revistas de crítica y periodismo cultural. Conduce el programa Cinismo en vivo.







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