CINISMO
La matonezca historia del Sr Chamorro a la Bud Spencer
Por: Sayo Hurtado

Esta pequeña crónica empezó a raíz de una lista que elaboré con las películas peruanas que menos me gustaron del 2025. De las 10 que elegí, puse como “Bonus Track” a “La disciplina del silencio” de Jorge Luis Chamorro con el siguiente comentario:
“Siempre resulta saludable que fuera de los cánones del cine comercial, se manifieste con renovación y creatividad la producción independiente. Lamentablemente, hay ocasiones en las que citar a esa disidencia solo se queda en una primera capa que evidencia más intenciones que logros. En el caso de este tríptico de historias, todas ellas aludiendo a un sentimiento existencial en torno a la soledad de muchos limeñísimos personajes, la sensación que deja es más el marcado interés de su autor por hacerse notar como parte de un universo alternativo en lugar de preocuparse por retratar aquel «mundo interno» con el rigor que exige una producción audiovisual.
La disciplina del silencio transita por escenarios que aspiran a ser una suerte de maqueta de un inframundo limeño, pero construido en torno a actuaciones descuidadas (en algunos casos), una estética visual que se estanca al no poder convertir a locaciones simbólicas en protagonistas reales de la historia, además de una evidente improvisación en muchas decisiones que denotan la escasa experiencia de un artista visual con el trabajo de ficción como si se tratara de un cuaderno de apuntes con ideas vagas, pero nada concretas”.
De aquella opinión, que puede ser compartida o no, el Sr. Chamorro expresó en mi propio FB su desacuerdo con ella. Hasta me llamó “cibernauta” y descalificó el comentario, pero en muestra de sana democracia lo dejé ahí. En la víspera de Nochebuena, el mentado personaje arremetió esta vez a través de mensajes al IG de Cinensayo, interrumpiendo su blanca Navidad con una serie de calificativos que me resultaron bastante cómicos, por cierto, e insinuando que me buscaría en persona y se puede deducir que, no precisamente para ir a tomar lonche a “La Tiendecita Blanca”, llegando incluso a sugerir que me busque un abogado tras las consecuencias del encuentro que busca con ansías perpetrar.
Para alguien que ha vivido el real terror de la década del 80, lo que el Sr. Chamorro propone, más que miedo es risa ante tan ridícula insinuación. Me parece que ha visto demasiadas películas de Bud Spencer y Terence Hill, pero la vida real es muy diferente, por lo que yo le sugeriría amablemente que no intente ese camino.
Para alguien que ha vivido el real terror de la década del 80, lo que el Sr. Chamorro propone, más que miedo es risa ante tan ridícula insinuación. Me parece que ha visto demasiadas películas de Bud Spencer y Terence Hill, pero la vida real es muy diferente, por lo que yo le sugeriría amablemente que no intente ese camino. Ahora, en cuanto a la película en cuestión, toda obra que es estrenada ante el público deja de pertenecer a su autor en el sentido en que se convierte en objeto de opinión. Pero ante la actitud matonesca del Sr. Chamorro, parece que lo que quiere imponer es La disciplina del silencio a todo aquel que piense diferente de ella. En todo caso, debería colgar una pancarta en cada función advirtiendo que todo aquel que tenga una opinión negativa de su celebérrima producción, será blanco de su furia despiadada cuál talibán de las artes visuales, además de considerar lo que hace “intocable” por “haber sido reconocido por medios especializados y festivales prestigiosos”. Habría que recordarle, que ni Cannes se libra de malas películas. ¿O será que está tan enajenado de lisonjas que ya parece el protagonista de “El traje nuevo del emperador”?
Como a mi no me gustan mucho las telenovelas, les comparto este capítulo digno de la sitcom más torpe para dar por terminado este episodio y puedan tener idea de la dimensión artística del Sr. Chamorro, quien evidentemente está afectado emocionalmente, pero no creo que por mi comentario, sino por hechos anteriores de su vida que desconozco, pero que sin duda han marcado su actual y preocupante personalidad. En todo caso, no soy responsable de ello, por lo que recomiendo a su círculo más cercano a que le busquen ayuda especializada. Creo que aquí mi buen amigo JuanMa Calderón hubiera encontrado un excelente material para añadir a su recién grabada película Muerte en el Festival, donde el asesinato de un crítico de cine da pie a una bizarra comedia de situaciones. Adjunto encontrarán el cautivante diálogo que motivó este post. Y recuerden: el arte nos libera y la verdad, también. De modo que el Sr. Chamorro se podrá sentir ahora tan libre como una comadreja.
*Quien escribe ha cubierto por muchos años festivales como Cartagena de Indias en Colombia, Mar del Plata y BAFICI en Buenos Aires, Guadalajara y Morelia en México y San Sebastián en España. No sé si el Sr. Chamorro haya transitado alguna vez esa ruta.
C

Gonzalo Hurtado es cinéfilo 3X con efectos especiales. Quiso ser cineasta y terminó de periodista y editor de revistas como Plus TV Magazine y colaborador de Soho Peru. Laboró en la empresa multimedial Media Networks y en el blog Al Pacine.






Deja un comentario