REPORTE CÍNICO
Además de un libro que reúne la totalidad de su producción artística y literaria
Por la Redacción Cínica

Durante décadas, la obra de Fernando Sampietro (1951–1984) permaneció casi invisible, resguardada en el ámbito familiar y atravesada por una memoria fragmentada. Hoy, ese archivo silencioso se activa en dos frentes complementarios: la exposición Antenas al vacío, que está en sus últimos días en el Museo Cabañas, y el libro Fernando Sampietro. Un verdadero duchampiano que se hacía llamar Marcelo del Campo, una publicación que reúne por primera vez casi la totalidad de su producción artística y literaria.
La exposición Antenas al vacío, inaugurada el 22 de noviembre, propone una revisión crítica de la breve pero intensa trayectoria de Sampietro, considerado parte de la última generación marcada por la influencia cultural del exilio republicano español en México, transitando del camino familiar como ingeniero textil a una práctica artística autodidacta y vanguardista, que describía como “un grito en el vacío”.
Fue un artista multifacético que abordó los géneros de la pintura, la poesía, el cine y el collage. Realizó su obra en poco más de una década, en la que reinterpretó a Warhol, Picasso, los Stones o al propio Duchamp, entre otros.

Fue un artista multifacético que abordó los géneros de la pintura, la poesía, el cine y el collage. Realizó su obra en poco más de una década, en la que reinterpretó a Warhol, Picasso, los Stones o al propio Duchamp, entre otros.
Curada por Cuauhtémoc Medina y Ana Sampietro, la muestra articula distintos momentos de su práctica: desde ejercicios de apropiación irónica y pinturas de antenas y tinacos de la Ciudad de México, hasta un corpus significativo de cine en Super 8 que incluye animación, ficción y registros experimentales realizados en los años setenta .
Presentada originalmente en el Museo Universitario del Chopo en 2024, la exposición despertó un renovado interés por reconsiderar el lugar de Sampietro dentro del arte contemporáneo mexicano. Su llegada al Museo Cabañas profundiza este ejercicio de revisión, acercando al público una obra atravesada por la sensibilidad, la experimentación y una estética que dialoga con el pop, el conceptualismo y lo post-fotográfico.
Fernando Sampietro. Un verdadero duchampiano que se hacía llamar Marcelo del Campo
Este recorrido museográfico encuentra un eco y una expansión natural en esta edición de gran formato que funciona tanto como archivo como ensayo crítico.
La obra reúne por primera vez casi la totalidad de su producción artística y literaria, realizada en poco más de una década. Y se rinde homenaje al verdadero duchampiano que así como reinterpretó a Warhol, Picasso, los Stones o al propio Duchamp, entre muchos otros, abrió una veta original en la creación nacional que impactó a las generaciones que le siguieron.
La creatividad excéntrica de Fernando Sampietro tiene mucho de alienación, y falta de acomodo, respecto de la cultura de un momento histórico dominada por la división entre liberales y revolucionarios –o si se quiere, entre (neo) liberales y (neo) revolucionarios– de las décadas postreras del siglo XX en América Latina. Pero en su caso también fue una búsqueda en sí, por incompleta que sea, y no sólo por su muerte prematura.

La obra reúne por primera vez casi la totalidad de su producción artística y literaria, realizada en poco más de una década. Y se rinde homenaje al verdadero duchampiano que así como reinterpretó a Warhol, Picasso, los Stones o al propio Duchamp, entre muchos otros, abrió una veta original en la creación nacional que impactó a las generaciones que le siguieron.
Con textos de autores clave como Martín Casillas de Alba, Jesse Lerner, Cuauhtémoc Medina, Augusto Monterroso, Rubén Ortiz Torres, Vicente Rojo y Álvaro Vázquez Mantecón, esta pieza editorial es fundamental para entender las tensiones, búsquedas e intuiciones que marcaron a una generación de artistas inconformes y autodidactas .
Exposición y libro dialogan como dos capas de una misma recuperación: la experiencia directa del cuerpo de obra en el espacio museístico y la posibilidad de volver sobre ella desde la reflexión escrita y el archivo. Juntas, ambas propuestas invitan a redescubrir a Fernando Sampietro no como una figura marginal, sino como un creador excéntrico y lúcido cuya obra sigue interpelando al presente.
Antenas al vacío puede visitarse en las salas 1 a 5 del Circuito Norte del Museo Cabañas hasta el 22 de febrero. El libro Fernando Sampietro. Un verdadero duchampiano que se hacía llamar Marcelo del Campo está disponible en edición de autor en librerías y se presenta como un volumen imprescindible para lectoras y lectores interesados en el arte contemporáneo, el cine experimental y el pensamiento visual latinoamericano.
C
*Con información de Rojo Carmesí, Comunicación para Proyectos Creativos.






Deja un comentario