DANDYS Y CÍNICOS

Por José Antonio Monterrosas Figueiras

MaremotoM, la revista cultural que realizó por más de un lustro Mónica Maristain está suspendida. La noche del sábado, 14 de marzo, estando de visita por la Ciudad de México, me avisaron vía WhatsApp que el sitio www.maremotom.com ya no se veía. En su lugar, se lee una frase en inglés que suena a urgencia: «Site currently unavailable. If You are the owner, contact your hosting provider for more information», (Sitio web no disponible actualmente. Si usted es el propietario, póngase en contacto con su proveedor de alojamiento para obtener más información).

De muy buena fuente sé que si bien el dominio MaremotoM estará vigente hasta 2028, pues está pagado dos años más, el hosting donde se encuentra el contenido que la editora, periodista, escritora y gestora cultural, Mónica Maristain que realizó con mucho esfuerzo, poniendo al menos diez notas diarias por más de cinco años, está apunto de perderse para siempre. Podría parecer una exageración de quien escribe esto, una neurosis de un desquisiado con una alta inestabilidad emocional, pero es lamentable que el trabajo intelectual de Mónica Maristain, tanto de difusión, como de análisis y crítica a diversos rubros de la cultura, el arte, la política, los deportes, los espectáculos, la comida, la literatura, la música, entre otros, además de las coberturas a festivales y ferias, así como la participación de decenas de colaboradores de diversos lugares del mundo, corra el peligro de desaparecer sin que alguien haga algo para impedirlo.

Desde el año pasado, la propietaria de ese portal solicitó apoyo, en redes sociales, a todos sus lectores y amigos, para la creación de un fondeo el cual poder recolectar donaciones a través de la plataforma Gofundme1, para que el sitio resistiera economicamente un año. Varios pudimos aportar algo de dinero, además de seguir apoyando con nuestra labor periodística y literaria, pero éste desafortunadamente nunca se pudo utilizar por las razones que muchos sabemos, la muerte inesperada de su autora, en diciembre de 2025. El 13 de agosto de 2025, colgó lo siguiente, con franqueza y sin adornos, en su cuenta personal de Facebook: «Hola, soy Mónica Maristain, hago desde hace ya más de cinco años un proyecto de periodismo independiente, ligado a la cultura, en la red. No tengo jefes ni empleados, solo mi vocación, luego de 40 años de trayectoria y de haber pasado por muchos medios prestigiosos, inventé este medio para poder decir y hacer lo que me convence. Hoy, hace cinco años ya que estoy y organizo esta campaña de fondos para poder aumentar la capacidad del sitio, hacer una campaña de redes y seguir adelante con mi proyecto. Les agradezco mucho su ayuda, su lectoría, su apoyo eterno. Muchas gracias».

A tres meses de que su creadora ya no está entre nosotros, su legado periodístico de sus últimos años de vida, ya no se puede consultar en línea, por fortuna existen formas de que esto no sea así, todavía estamos a tiempo, para ello se necesitan unir voluntades. El 26 de enero de 2025, Mónica Maristain le dijo a Laura Barrera2 que ella esperaba que su sitio lo pudieran continuar leyendo después de su muerte. «La leerá quien la leerá y probablemente cuando yo muera -expresó Mónica el programa «El soundtrack de una vida», en el mínuto 40 con 18 segundos)-, espero que quede eso, porque me resulta sumamente maravilloso…». Podrán decir que ella no lo previó y que se hunda este barco con hoyos por todas partes, pero Mónica no paraba de trabajar; daba talleres, presentaba libros, viajaba a eventos culturales fuera y dentro de la Ciudad de México, además de ser diarista, hacer entrevistas, escribir sus propios libros, editar notas de otros y estar lista para las polémicas del momento en redes sociales, difícil poder tenerlo todo al día.

Ella yo no está aquí, es cierto, sin embargo su trabajo intelectual es el de una mujer que además luchó por tener una habitación sola y hoy está apunto de irse al basurero, como si fuera un par de empaques de fastfood. Y es que los tiempos de Internet no perdonan, no esperan, es ahora, como la misma Mónica lo decía, las cosas hay que hacerlas ahora, no mañana: «te levantas, escribes, y ya está, lo que sigue», lo expresaba además mientras terminaba de hacer otra nota, porque su obra, por supuesto, fue quijotesca.

Espero que quienes tienen en resguardo sus computadoras y el celular de Mónica Maristain, estén pensando en reaccionar, pues podrían lograr que MaremotoM permanezca como un archivo histórico, sin fines de lucro, para así honrar la memoria de su fundadora. Por experiencia sé que se necesitan realizar mínimos esfuerzos, que si bien nos pueden sacar de nuestra zona de confort un par de horas lo valdría, porque así los que vengan, las nuevas generaciones, y nosotros mismos que todavía estamos vivos, sigamos teniendo el privilegio de seguir leyendo a Mónica Maristain y los asuntos que más le inquietaban en sus útlimos años de vida.

Y si un servidor escribe todo esto, porque además soy periodista y una de mis formas de expresarme es a través de la palabra escrita, es para que aquí quede asentado que así está sucediendo en marzo de 2026, pero que se advirtió desde enero -en medio de todo el dolor de la pérdida de una gran amiga tan admirada y querida, que por supuesto quisiéramos tenerla aquí llena de vida-, que MaremotoM estaba probablemente viviendo sus últimos días, luego de la muerte de Mónica Maristain. Ella yo no está aquí, es cierto, sin embargo su trabajo intelectual es el de una mujer que además luchó por tener una habitación sola y hoy está apunto de irse al basurero, como si fuera un par de empaques de fastfood. Y es que los tiempos de Internet no perdonan, no esperan, es ahora, como la misma Mónica lo decía, las cosas hay que hacerlas ahora, no mañana: «te levantas, escribes, y ya está, lo que sigue», lo expresaba además mientras terminaba de hacer otra nota, porque su obra, por supuesto, fue quijotesca.

Mónica Maristain en este momento, por fortuna para los que quisiera leerla, nos deja un par de libros que no son poca cosa y que tampoco son fácil de encontrar todos, también deja algunas notas desperdigadas en la web y tal vez, algún respaldo dentro de sus computadoras, porque ella escribía sus textos en Word para luego subirlos a su sitio, esto al menos lo que correspondía a sus propias notas. Yo sé que alguna vez Roberto Bolaño, escritor amigo de Mónica Maristain, fallecido el 15 de julio de 2003, y de quien escribió dos libros: Roberto Bolaño: La última entrevista y otras conversaciones (Axial, 2010) y El hijo de míster playa: una semblanza de Roberto Bolaño (Almadía, 2012), dijo en una entrevista en el programa Off the record conducido por Fernando Villagrán3, que todo va a desaparecer en 4 mil millones de años. Así, lo explicó el escritor chileno: «¿Qué es un escritor mayor y qué es un escritor menor? Dentro de cuatro millones de años o de diez millones de años va a desaparecer el escritor más miserable del momento en Santiago de Chile, pero también va a desaparecer Shakespeare, va a desaparecer Cervantes. Todos estamos condenados al olvido, a la desaparición no sólo física, sino a la desaparición total: no hay inmortalidad. Yo soy de los que creen que el ser humano está condenado a la derrota, a la derrota sin apelaciones, pero hay que salir y dar la pelea y darla, además, de la mejor forma posible, de cara y limpiamente, sin pedir cuartel (porque además no te lo darán) e intentar caer como un valiente, y que eso es nuestra victoria».

Claro, lugar común, pero todos estamos de paso por aquí, como dice la canción de Charly García Los Dinosaurios, que: «Los amigos del barrio pueden desaparecer, Los cantores de radio pueden desaparecer, Los que están en los diarios pueden desaparecer, La persona que amas puede desaparecer, Los que están en el aire pueden desaparecer en el aire, Los que están en la calle pueden desaparecer en la calle, Los amigos del barrio pueden desaparecer, Pero los dinosaurios van a desaparecer». Obvio Charly se refería a la terrible dictadura argentina que sufrió de 1976 a 1983 el país donde nació Mónica Maristan, el 25 de octubre de 1961. El terror de la desaparición forzada y de la represión de los militares, ¿no? La periodista expresó en su último libro publicado en vida, Leeré hasta mi muerte (pag 42, Malpaso, 2025), porque hay otros póstumos, que «Diego Maradona es un sentimiento que va más allá de toda explicación y es el triunfo de una generación que en Argentina estuvo destinada a la muerte, la tortura y la desaparición, pero los nacidos en los 60 siempre fuimos eso: muchachos a los que nunca les preguntaron nada y les metieron la guerra de las Malvinas, los levantamientos militares, el uno a uno, el neoliberalismo».

Pero un día vamos a desaparecer, no tiene que ser con la bota de un milico y nuestra memoria, sobre todo la que intenta reconstruir al ser latinoamericano como lo hizo Mónica Maristain en MaremotoM, tendría que continuar como un hermoso legado multiforme y multicolor, como un archivo histórico que sirva para que las nuevas generaciones tengan la oportundad de conocer un punto de vista muy singular, sumamente inteligente y apasionado, como lo fue el de la gran Mónica Maristain. Eso requiere hacer a un lado el dolor de la ausencia, que por supuesto es feroz, pero estoy seguro que vale la pena, precisamente para recordarla mediante una de las actividades que más le gustaban: leyéndola, y que es uno de los mejores homenajes que puede tener una escritora después de su muerte. Porque uno escribe también para que nos lean los que vienen, hasta el final de los tiempos, además apenas ha nacido, una vez más, la primavera.

  1. https://www.gofundme.com/f/maremotom-una-apuesta-por-el-periodismo-independiente ↩︎
  2. https://www.imer.mx/programas/biografia-musical-monica-maristain/ ↩︎
  3. https://youtu.be/qNhTTqu5Vsw?t=1800 ↩︎

José Antonio Monterrosas Figueiras es periodista cultural y cronista de cine. Es editor cínico en Los Cínicos. Ha colaborado en diversas revistas de crítica y periodismo cultural. Conduce el programa Cinismo en vivo.


Descubre más desde REVISTA LOS CÍNICOS

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

aUTOR

TENDENCIAS