CINISMO / MUESTRA INTERNACIONAL DE CINE DE LA CINETECA NACIONAL 79

Por Fernando Ramírez Ruiz

La Chica de Colonia o Colonia 75 o Köln 75, (Alemania-Polonia-Bélgica, 2025), de Ido Fluk, es una historia muy entretenida basada en un caso de la vida real que le sucedió a la alemana Vera Brandes, quien a los dieciocho años de edad ya se dedicaba a organizar conciertos y era considerada una «loba del jazz», pero no es sólo una película para amantes del jazz.

De hecho la banda sonora tiene otras cosas como el krautrock, el movimiento musical experimental nacido en Alemania Occidental a finales de los 60 (1968-1981), caracterizado por fusionar rock psicodélico, electrónica, jazz y vanguardia, ahí se escuchan grupos como CAN y NEU! que surgieron en Alemania en los 70’s en la época en que se desarrolla la historia.

El padre de Vera, el Dr. Brandes, era dentista y era terrible, un tirano determinado a obligar a su hija a ser dentista como él. ¿Podrá Keith Jarrett, un pianista que formó parte del grupo de Miles Davis, salvar a Vera? ¿Y además improvisando?

La Chica de Colonia divierte al mismo tiempo que revela cosas sorprendentes detrás del free jazz, de un personaje muy especial, Keith Jarrett, y de un mundo que valoraba la improvisación y no sólo en el jazz.

La Chica de Colonia divierte al mismo tiempo que revela cosas sorprendentes detrás del free jazz, de un personaje muy especial, Keith Jarrett, y de un mundo que valoraba la improvisación y no sólo en el jazz.

Cuenta la leyenda que el cantante de CAN, Damo Suzuki, fue reclutado por el grupo cuando estaba borracho tirado en la calle. Y el grupo se formó en Colonia. Además, según nos cuentan en esta película, escogieron su nombre por una cosa del azar. Igual que la entrada de Vera al negocio de la música, una cosa de lo más random.

Aquí la improvisación y lo aleatorio no sólo se enfrentan al Dr. Brandes, paradójicamente resulta que Jarrett para poder improvisar requiere de un orden absoluto. Es como el orden y la entropía del universo confabulados, la exquisitez y el espíritu del punk hermanados, el sueño y la vigilia intercambiados, el dolor y la belleza confundidos, mientras el amor se enfrenta al sexo casual y las fresadoras a los pianos de cola.

Fernando Ramírez Ruiz estudió en la prepa de La Salle, de la Ciudad de México, al lado del hijo del presidente Miguel de la Madrid y en la secu Nuevo Continente se enamoró de Lucerito, tiempo después cruzó miradas y le dijo quiúbole a Yordi Rosado en la Universidad Intercontinental, de la que desertó de la carrera en Ciencias de la Comunicación. Ha conocido a Diego Luna, fue Stand in de Sasha Sokol y el Chivo Lubezki en una película. Está escribiendo el libro de memorias: «Quiúbole con mis encuentros con los famosos» y es director de la Filmoteca A smile on the dog.


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