REPORTE CÍNICO
“El verano invencible de Liliana (Rivera Garza)»
El invencible verano de Liliana «es una excavación en la vida de una mujer brillante y audaz que careció, como nosotros mismos, como todos los demás, del lenguaje necesario para identificar, denunciar y luchar contra la violencia sexista y el terrorismo de pareja que caracteriza a tantas relaciones patriarcales. Este libro es para celebrar su paso por la tierra y para decirle que, claro que sí, lo vamos a tirar. Al patriarcado lo vamos a tirar».
Por la Redacción Cínica
Debe saber agridulce, ganar uno de los premios más relevantes en el mundo del periodismo, por un libro en el que su autora, Cristina Rivera Garza, treinta años después, cuenta la vida y la muerte de su hermana, víctima de feminicidio, sucedido el 16 de julio de 1990, cuando tenía veinte años, Liliana Rivera Garza, presuntamente asesinada por su pareja, Ángel González Ramos, quien está prófugo de la justicia desde entonces y hay versiones de que murió, por las mismas fechas en que la escritora originaria de Matamoros, reabrió esta historia para este libro que ahora es reconocido por un Pulitzer. (Infobae: «Qué fue de Ángel González Ramos, el feminicida que Cristina Rivera Garza señala en el libro “El invencible verano de Liliana”)
La versión en inglés de la décima novela de Cristina García Rivera, publicada por Penguin Random House a través de su sello Hogarth este 2023, pues el libro publicado en español fue a finales de 2021, hace mayor énfasis en su título, sobre el tema de la impunidad en que se encuentra el caso de Liliana. Esta se titula Liliana’s Invincible Summer: A Sister’s Search for Justice, es decir, El verano invencible de Liliana: la búsqueda de justicia de una hermana.

Este lunes, 6 de mayo de 2024, se anunciaron los Premios Pulitzer 2024, que otorga una veintena de reconocimientos en categorías en periodismo impreso y en línea, la literatura, el teatro y la composición musical en los Estados Unidos -por recomendación de la Junta del Premio Pulitzer- la Universidad de Columbia. El libro de la literata mexicana que reside en Estados Unidos, fue en la categoría Memorias o autobiografía.
Y la memoria y la autobiografía no son temas nuevos en Cristina Rivera Garza, pues si algo sabe es precisamente de ellos, como bien lo recuerda Fernanda Reinert, en un ensayo sobre su libro anterior a éste, Autobiografía del algodón (México /Literatura Random House, 2020), que cuando Rivera Garza describe que lo que pasó en Estación Camarón -ubicada en la frontera entre Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Texas- en los años treinta del siglo pasado, como un terricidio, inmediatamente se preguntó si hay alguna palabra para describir el asesinato de la memoria. «Resulta que sí hay, y se utiliza para describir los procesos que se busca evitar alrededor de la memoria del Holocausto» y «cómo evitarlos?» se pregunta.
«Creo que precisamente lo que hace Rivera Garza en este libro es una estrategia para evitar el mnemocidio del campo algodonero del noreste de México. Previene también el mnemocidio de las víctimas de la guerra del narcotráfico, guerra contra la población, ya que nos permite entender más allá de las causas inmediatas. Es, también, -abunda Reintert- evitar el olvido de la memoria de Liliana Rivera Garza, cuyo feminicidio se menciona con dolor en el texto. Porque reescribir desapropiadamente es un acto político, es un acto de memoria, es, como dice la misma Cristina, resucitar»». («Escribir contra el olvido», Revista Replicante).
«Liliana Rivera Garza, mi hermana -explica en el resumen del libro Cristina-, fue víctima de un feminicidio. Era una muchacha de 20 años, estudiante de arquitectura. Tenía años tratando de terminar su relación con un novio de la preparatoria que insistía en no dejarla ir. Unas cuantas semanas antes de la tragedia, Liliana por fin tomó una decisión definitiva: en lo más profundo del invierno había descubierto que en ella, como bien lo había dicho Albert Camus, había un invencible verano. Lo dejaría atrás. Empezaría una nueva vida. Haría una maestría y después un doctorado; viajaría a Londres. La decisión de él -Ángel González Ramos- fue que ella no tendría una vida sin él».
Treinta años después la autora de libros como Dolerse. Textos desde un país herido. (México: Sur+, 2011), Los muertos indóciles. Necroescrituras y desapropiación (México: Tusquets, 2013), Condolerse. Textos desde un país herido II, entre otros, decidiera abrir las cajas en donde depositaron las pertenencias de su hermana. «Su voz atravesó el tiempo -subraya- y, como la de tantas mujeres desaparecidas y ultrajadas en México, demandó justicia».
«Liliana Rivera Garza, mi hermana -explica en el resumen del libro Cristina-, fue víctima de un feminicidio. Era una muchacha de 20 años, estudiante de arquitectura. Tenía años tratando de terminar su relación con un novio de la preparatoria que insistía en no dejarla ir. Unas cuantas semanas antes de la tragedia, Liliana por fin tomó una decisión definitiva: en lo más profundo del invierno había descubierto que en ella, como bien lo había dicho Albert Camus, había un invencible verano. Lo dejaría atrás. Empezaría una nueva vida. Haría una maestría y después un doctorado; viajaría a Londres. La decisión de él -Ángel González Ramos- fue que ella no tendría una vida sin él».
Cristina Rivera Garza
El invencible verano de Liliana, abunda Rivera Garza, «es una excavación en la vida de una mujer brillante y audaz que careció, como nosotros mismos, como todos los demás, del lenguaje necesario para identificar, denunciar y luchar contra la violencia sexista y el terrorismo de pareja que caracteriza a tantas relaciones patriarcales». Así que, finaliza, «este libro es para celebrar su paso por la tierra y para decirle que, claro que sí, lo vamos a tirar. Al patriarcado lo vamos a tirar».
En una entrevista con la periodista y también escritora Mónica Maristain, para Casul UNAM, advierte que el contexto te permite que haya una discusión distinta, pues cree que «es bien difícil escribir una historia tan cercana, con una violencia tan fuerte, tan devastadora, con un lenguaje que es cómplice de esa violencia, con un lenguaje que en muchos sentidos invita a esa violencia, con un lenguaje que justifica esa violencia.
Cuenta a Maristain que amigas y compañeras de la secundaria de su hermana, a partir de la salida de este libro, se han puesto en contacto con ella y le han dicho que finalmente la pueden llorar ahora a Liliana, «porque por muchos años la narrativa imperante fue la narrativa del feminicida, la narrativa del patriarcado, comentarios como qué aguantaría, algo le ha de haber hecho, esto del hombre tenía pasiones y las pasiones se le desataron, todo esto que justificaba como crimen pasional, justificando de hecho las acciones del depredador».

Cristina Rivera Garza es escritora, traductora y crítica, sus libros más recientes además de Autobiografía del algodón (Literatura Random House, 2020), está Grieving. Dispatches from a Wounded Country (The Feminist Press, 2020, traducido por Sarah Booker, finalista del NBCC Award). En 2020 obtuvo la MacArthur Fellowship. Es profesora distinguida y fundadora del doctorado en Escritura Creativa en español en la Universidad de Houston.
El invencible verano de Liliana, fue finalista al National Book Award de No ficción 2023, Premio Rodolfo Walsh 2022, Premio Mazatlán de Literatura 2022, Premio Xavier Villaurrutia de Escritores para Escritores 2021, Premio Nuevo León Alfonso Reyes 2021, Premio Iberoamericano de Letras José Donoso 2021. Ahora también ha ganado un Pulitzer.
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