CINISMO NEOVEGANO
Comer es asesinar en Midori Ko
Midori Ko se trata de una niña que no quería comer carne por su amor a los animales y le pide a las estrellas que la lleven a vivir al país de los vegetales, que es un mundo que resulta ser lúgubre, tétrico, monstruoso.
Por Fernando Ramírez Ruiz

Midori Ko (Japón, 2011) es una animación japonesa muy peculiar, que está hecha durante años por una sola persona, Keita Kurosaka, con dibujos que cambian radicalmente de estilo.
Se trata de una niña que no quería comer carne por su amor a los animales y le pide a las estrellas que la lleven a vivir al país de los vegetales, que es un mundo que resulta ser lúgubre, tétrico, monstruoso.
La niña vive en una pensión y al lado hacen fertilizante, así que apesta a caca y ésta luego se desborda, mientras que los vegetales ahí son muy extraños, con formas caprichosas y uno de ellos con cara humana llega con la niña que adopta como hijo a este como chayote o calabaza humanoide, que todos se lo quieren comer y ella sufre mucho.
Midori Ko (2011, Japón) es una animación japonesa muy peculiar, que está hecha durante años por una sola persona, Keita Kurosaka, con dibujos que cambian radicalmente de estilo.
Fernando Ramírez Ruiz
Al final un sapo gigante lo devora pero logran sacárselo de la panza. Entonces el vegetal crece y madura, hasta le salen órganos reproductivos. El chayote humanoide necesitaba que se lo comieran, su sabor entonces se vuelve irresistible.
La niña-mamá primero trata de quitarle de encima a los que se lo comen a mordidas, pero cuando ella lo prueba tampoco puede resistirse y quiere comérselo pero ella sola.
C
*Versión cínica retomada del blog Smile on a dog.

Fernando Ramírez Ruiz estudió en la prepa de La Salle, de la Ciudad de México, al lado del hijo del presidente Miguel de la Madrid y en la secu Nuevo Continente se enamoró de Lucerito, tiempo después cruzó miradas y le dijo quiúbole a Yordi Rosado en la Universidad Intercontinental, de la que desertó de la carrera en Ciencias de la Comunicación. Ha conocido a Diego Luna, fue Stand in de Sasha Sokol y el Chivo Lubezki en una película. Está escribiendo el libro de memorias: «Quiúbole con mis encuentros con los famosos».







Deja un comentario