DANDYS Y CÍNICOS

Como si Chewbacca se reencontrara con Hand Solo cincuenta años después, George Lucas recibió de las manos de su amigo Francis Ford Coppola la Palma de Oro honorífica en Cannes. ¡Qué la fuerza esté contigo Rasoulof!

Por José Antonio Monterrosas Figueiras

«¡Hola, amiguitos!»

Como si Chewbacca se reencontrara con Hand Solo cincuenta años después, George Lucas recibió de las manos de su amigo Francis Ford Coppola la Palma de Oro honorífica en Cannes. Fue previo a saber que Anora, de Sean Baker, sería la película galardonada en esta edición 77 del Festival Internacional de Cine de Cannes, donde Lucas abrazó a un Coppola renqueante al bajar las escaleras encarpetadas por un rojo intenso.

Mientras el público ovacionaba a estos dos titanes del cine estadounidense en Francia, la cámara de pronto mostró a una Greta Gerwig, con los ojos humedecidos. Seguro fue muy emocionante para la cineasta despreciada por los Oscar y ser en esta edición de Cannes, la presidenta del jurado junto a otros realizadores de trayectoria reconocible como Hirokazu Koreeda o Juan Antonio Bayona, así como actrices del nivel de Eva Green, el presenciar un momento que quedará guardado para la historia del cine mundial.

Lo más esperado por muchos, en esa lejana muy lejana Galaxia -hasta ahora para mí- llamada Cannes -ya que nunca he cubierto este certamen fílmico-, fue el regreso de George Lucas a ese lugar donde hace cincuenta años, en 1971, en la Quincena de los Realizadores, se proyectó su Ópera Prima THX 1138.

«Yo aspiraba a hacer una sátira en Vietnam similar a ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (Stanley Kubrick, 1964), pero Francis buscó inspiración en El corazón de las Tinieblas, de Joseph Conrad y la volvió más rara y más seria -advierte Lucas-. Así que tomé muchas ideas de las que tuve inicialmente y las trasladé a la trilogía, que fue diseñada para niños de 12 años en un contexto histórico en el que la gente iba a manifestarse en las marchas por los derechos civiles y los jóvenes volvían en ataúdes de la guerra”.

José Antonio Monterrosas Figueiras

El director, que no es broma nació en Modesto, California, ha recordado la fase en que participó en Apocalypse Now, película que Francis Ford Coppola finalmente realizó.

«Yo aspiraba a hacer una sátira en Vietnam similar a ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (Stanley Kubrick, 1964), pero Francis buscó inspiración en El corazón de las Tinieblas, de Joseph Conrad y la volvió más rara y más seria -advierte Lucas-. Así que tomé muchas ideas de las que tuve inicialmente y las trasladé a la trilogía, que fue diseñada para niños de 12 años en un contexto histórico en el que la gente iba a manifestarse en las marchas por los derechos civiles y los jóvenes volvían en ataúdes de la guerra”.

¡Qué la fuerza esté contigo, Rasoulof!

Mohammad Rasaulof, muestra las fotos de los actores Missagh Zareh y Soheila Golestan, tras la proyección de su película The Seed of the Sacred Fig en el festival de Cannes. Foto Afp.

Este sábado terminó el Festival de Cannes. Desde otra galaxia muy lejana -y muy acalorada donde escribo esto, llamada Guadalajara-, se ve que ha sido una gran fiesta. El reconocimiento con una Palma de Oro a Meryl Streep, la presencia de George Miller y su «furiosa» Anya Taylor-Joy, también de la talentosa y sonriente Emma Stone al lado de Yorgos Lanthimos por Kinds of Kindness, George Lucas y Francis Ford Coppola unidos, en el umbral de cierre de una borrachera fílmica de más de una semana, no queda más que agradecer a la vida, por tanto momento excepcional.

Momento aparte, eso sí, es la terrible situación que vive el director de cine Mohammad Rasoulof, quien escapó de su país, Irán, después de que hace unos días, previos a Cannes, un tribunal lo condenará a ocho años de prisión, latigazos y la confiscación de sus propiedades por el delito de “colusión con la intención de cometer crímenes contra la seguridad del país».

Rasoulof presentó su nueva película, The Seed of the Sacred Fig (Semilla de la higuera sagrada), una de las favoritas para llevarse la Palma de Oro, pero no fue así y es que vaya que es un gran director, sin embargo recibió, el premio de la Crítica y del Jurado Ecuménico en Cannes.

“Hace aproximadamente un mes -señala Rasoulof-, mis abogados me informaron de que mi condena a ocho años de prisión había sido confirmada en el tribunal de apelación y que se ejecutaría en breve. Sabiendo que la noticia de mi nueva película se conocería muy pronto, supe que, sin duda, a esos ocho años se añadiría una nueva condena. No tenía mucho tiempo para tomar una decisión. Tenía que elegir entre la cárcel o irme de Irán. Con el corazón encogido, elegí el exilio. La República Islámica confiscó mi pasaporte en septiembre de 2017. Por lo tanto, tuve que abandonar Irán en secreto”.

¡Qué la fuerza esté contigo, Rasoulof!

José Antonio Monterrosas Figueiras es periodista cultural y cronista de cine. Es editor cínico en Los Cínicos. Ha colaborado en diversas revistas de crítica y periodismo cultural. Conduce el programa Cinismo en vivo.


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