COBERTURA CÍNICA DEL FICG 39

Por José Antonio Monterrosas Figueiras

Ya son 13 años del Premio Maguey, el reconocimiento que da el Festival Internacional de Cine en Guadalajara al tema de diversidad. Pavel Cortés, su director, se encuentra celebrando un año más. Conversó con él mientras bebemos una cerveza en ese corral sagrado que se encuentra debajo de las siglas de la Cineteca FICG donde todos los días hay algún coctel durante el festival.

Para Pavel es bueno que el FICG se haya movido para junio, que es el mes del Orgullo. Ésta es la segunda vez que sucede en este mes emblemático para la causa del movimiento LTTTIQ+. Pavel me dice indignado, apesadumbrado, que las mujeres trans son las que más sufren de violencia en México, le recuerdo el caso del le Magistrade, quien fue asesinade el año pasado, supuestamente por su pareja, algo que parece ridículo.

Mientras charlábamos, llegó el momento en que tenía que dar unas palabras para los ahí reunidos, así que interrumpimos la conversación y vamos al acto protocolario, ahí lo acompaña el responsable de CHECCOS, las siglas del Comité Humanitario de Esfuerzo Compartido Contra el SIDA A.C. y otras personas involucradas en todo este tema del VIH, ya que los más jóvenes son los que se están contagiando y no lo saben.

Es por eso que luego de esa presentación, se extendió en el suelo, una larga manta roja, para formar el símbolo que se adoptó desde 1991 que significa solidaridad y humanismo ante esta enfermedad.

Ahí mismo se encienden dos velas que juntas forman una Emme. Es la Emme de Maguey y en esta edición 39 del FICG la de Madrid, porque es la ciudad invitada.

Le pregunto a Humberto, quien a actuado en películas como Amores Perros, de Alejandro G. Iñárritu, o Hazlo como hombre, de Nicolás López, si en esa serie rompen piñatas con salchichas, como lo escribio el editor de la revista Replicante, Rogelio Villarreal, en su libro El dilema de Bukowski. Textos para después del amor, la violencia, el arte y la posmodernidad (1995-2004) (Ediciones sin nombre), pero el responde que lo único que hay son salchichas en la cara.

También está la actriz, guionista y directora Ángeles Cruz, quien será la homeanjeada con el premio Maguey Activista y Humberto Busto, actor y persona que forma parte del movimiento diverso, él es parte del jurado en este ocasión en que se proyectan 16 películas de esta muestra de cine multicolor. Busto me recuerda, porque me acerco a platicar con él, que hace una semana se estrenó una serie que cuenta la historia del Bar Nueve, donde la escena queer chilanga ahí se reunía para ser libre en un entorno opresor de los años ochenta del siglo pasado en que se vivía en el ahora ex Distrito Federal. Tengo que morir todas las noches, es dirigida por Ernesto Contreras y Alejandro Zuno y está basada en la novela con ese nombre del escritor, periodista y editor Guillermo Osorno. 

Le pregunto a Humberto, quien a actuado en películas como Amores Perros, de Alejandro G. Iñárritu, o Hazlo como hombre, de Nicolás López, si en esa serie rompen piñatas con salchichas, como lo escribio el editor de la revista Replicante, Rogelio Villarreal, en su libro El dilema de Bukowski. Textos para después del amor, la violencia, el arte y la posmodernidad (1995-2004) (Ediciones sin nombre), pero el responde que lo único que hay son salchichas en la cara.

Entre las películas que están en esta sección  de cinearcoiris se encuentran Los amantes astronautas, de Maco Berger y Avenida Beira-Mar, de Maju de Paiva y Bernardo Florim, también está lo nuevo del cineasta mexicano Julián Hernández llamado Los demonios del amanecer, así como lo último del maestro Bruce LaBruce, The Visitor. Esto por mencionar algunas porque ahí mismo podemos ver un documental la intrépida canadiense Peaches, durante su gira de conciertos de 2022 que marca el vigésimo aniversario de su álbum The Teaches of Peaches.

En la noche de este lunes, el cuarto día del FICG, veo apenas un fragmento de la película Después, de la tapatía Sofía Gómez Córdova, en la que actúa Ludwika Paleta al lado de su hijo, pero a la mitad de la película decidimos dejarla para después y arranco a «La fiesta chilena en el FICG» junto con mi colega periodista Daniel Betankurt. Antes de tomar un trasporte para el bar Sound Machine, ubicado en la avenida Manuel Acuña 3141, nos topamos con el fan número uno en México de la saga de George Lucas, Star Wars, Mario Székely.

Bueno, Székely aunque ha entrevistado a George Lucas, es más que eso, él es un hombre que vive en Los Ángeles y experto en todo lo que sucede en la meca del cine en el mundo, Hollywood, así que las historias que nos cuenta mientras vamos en un Uber directo al centro de la perdición en lunes, son realmente entretenidas y llenas de comedia, seguro algún día podremos leer un libro con sus aventuras al lado de Ryan Gosling o de cómo vivió ese día en que le tocó reportar a la radio mexicana la muerte de Michael Jackson desde el sitio donde todo ocurrió.

Le comento que dentro del FIGC habrá un pitching literario y que por acá anda Luisa Matarrodona, de Anagrama México, que tal vez valdría la pena que la conociera, así que le proporciono sus datos y le deseo mucha suerte. Otra fiesta nos espera. ¡Es que todos los días hay fiesta en el FICG, carajo, bendita maldición!


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