CINISMO RUDOCURSI
Johnny Strabler y Chino se aman
Al principio de la película Johnny hace de narrador y dice que de lo único que se acuerda de todo aquello es de la chica, que dice, era una chica triste. ¿Será que la rechazó por eso, o por ser hija de un policía? ¿O acaso lo que pasa es que Johnny era gay? A fin de cuentas se juntaba con puros hombres y esa imagen del rebelde con camiseta blanca y chamarra negra es también icónica de cierto sector homosexual.
Por Fernando Ramírez Ruiz

Hoy en día es difícil entender cómo es que El Salvaje (EUA, 1953), de Laszlo Benedek, tuvo tanto impacto en su época. Estuvo prohibida en Gran Bretaña por presentar tanto crimen, algo que ahora se vería muy ridículo. Esta película estableció la imagen del hombre rebelde durante décadas. Desde Elvis Presley pasando por James Dean hasta Los Ramones o Lemmy Kilmister le rinden, consciente o inconscientemente, homenaje a Johnny Strabler (Marlon Brando) con su chamarra de piel o su corte de pelo.
Hay todavía un grupo de rock llamado Black Rebel Motorcycle Club, como la pandilla de Johnny, que apenas salió el año pasado una película que se estrenó este 2024 llamada The Bikeriders, donde un personaje después de ver El Salvaje, decide formar su propio club de motociclistas. Hasta existe la teoría de que los Beatles tomaron su nombre de una de las pandillas de esta historia.
Pero Johnny es un héroe peculiar, pues parece contrariado por algo, pero no se sabe qué es. La historia tampoco tiene un conflicto claro. De hecho el problema principal llega ya casi al final, cuando un gato para cambiar llantas golpea la moto de Johnny, misma que se estrella contra un tipo que muere y se le acusa injustamente a Johnny de haberlo matado. Mejor dicho, ya casi al final, y de forma muy forzada, se mete en el guion un enredo principal, porque eso de que sale un gato para cambiar llantas de quien sabe dónde y le pega a la moto de Johnny, que se cae, pero la moto sigue andando sola y se estrella con un viejo está jaladísimo.

Johnny, el líder del Black Rebel Motorcycle Club, es un tipo de pocas palabras y apenas se defiende, lo salva Kathie, la hija del policía del pueblo. Al principio él quería salir con ella, pero cuando Kathie le pide que se la lleve de ahí él la rechaza. Poco antes también había rechazado a otra mujer que le dijo que la había pasado muy bien con él.
Fernando Ramírez Ruiz
Johnny, el líder del Black Rebel Motorcycle Club, es un tipo de pocas palabras y apenas se defiende, lo salva Kathie, la hija del policía del pueblo. Al principio él quería salir con ella, pero cuando Kathie le pide que se la lleve de ahí él la rechaza. Poco antes también había rechazado a otra mujer que le dijo que la había pasado muy bien con él. Johnny nunca deja su actitud indiferente y fría, ni cuando están a punto de acusarlo de homicidio y meterlo en la cárcel se inmuta. Es el rebelde sin causa original. Cuando le preguntan contra que se rebela contesta que contra lo que haya para rebelarse. Es un auténtico punk antes del punk, inclusive antes del rock.
Al principio de la película Johnny hace de narrador y dice que de lo único que se acuerda de todo aquello es de la chica, que dice, era una chica triste. ¿Será que la rechazó por eso, o por ser hija de un policía? ¿O acaso lo que pasa es que Johnny era gay? A fin de cuentas se juntaba con puros hombres y esa imagen del rebelde con camiseta blanca y chamarra negra es también icónica de cierto sector homosexual.

De hecho al principio ni siquiera le puede dar las gracias a Kathie por librarlo de la cárcel, como si la idea de ir a prisión no le resultara del todo desagradable. Eso que le grita de que ella se cree mejor que él, sin que se vea nunca que Kathie tenga tal actitud, más bien señala que Johnny la ve como una rival y Kathie le dice también en ese momento que él no deja de pelear ¿Contra qué pelea Johnny ahí con Kathie, que además le dice que ahora él le tiene miedo? Ese momento en solitario de los dos es completamente antiromántico, pero ha salido en Los Simpson. Antes de eso Chino, el rival con el que Johnny se pelea a golpes, no le deja de gritar que lo ama. Seguro que antes muchos se han dado cuenta, pero el buen chisme nunca está de más.
C
*Versión cínica retomada del blog Smile on a dog.

Fernando Ramírez Ruiz estudió en la prepa de La Salle, de la Ciudad de México, al lado del hijo del presidente Miguel de la Madrid y en la secu Nuevo Continente se enamoró de Lucerito, tiempo después cruzó miradas y le dijo quiúbole a Yordi Rosado en la Universidad Intercontinental, de la que desertó de la carrera en Ciencias de la Comunicación. Ha conocido a Diego Luna, fue Stand in de Sasha Sokol y el Chivo Lubezki en una película. Está escribiendo el libro de memorias: «Quiúbole con mis encuentros con los famosos».







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