FILMEWEB / CINISMO HISTÓRICO

Se cumplen 56 años de la masacre de los estudiantes sucedida en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco. El cine ha contado ese terrible acontecimiento y lo sigue haciendo, lo que permite que haya un panorama audiovisual -desde el trabajo documental hasta el de ficción- para que las nuevas generaciones puedan entender los cambios -o retrocesos- que se han dado en nuestro país a partir del llamado “movimiento del 68”. Aquí va un acercamiento.

Por Fabián de la Cruz Polanco

Este dos de octubre se cumplen 56 años de lo que, en tiempos recientes, se ha llamado abiertamente “la masacre de Tlatelolco”, con la que tuvo culminación sangrienta un movimiento en el que estuvieron involucrados estudiantes y varias capas de la sociedad mexicana de una forma que no se ha repetido. Eso es historia y el cine todavía espera a aquel o aquellos cineastas que se muestran dispuestos a hablar de todo el trasfondo real del suceso, para poder llegar a un panorama más claro de lo que aconteció y así las nuevas generaciones puedan entender los cambios que se han dado en nuestro país a partir del llamado “movimiento del 68”.

En el cine mexicano hubo algunos cineastas que intentaron analizar con serenidad todo lo que ocurrió aquella tarde en la Plaza de las Tres Culturas, en la Unidad Nonoalco-Tlatelolco de nuestra capital. La primera película de ficción que se ha acercado en forma directa al tema es Rojo amanecer, de Jorge Fons, realizada en 1989, realizada a 21 años de estos trágicos sucesos, presentando como protagonista a los miembros de una familia que, al igual que cientos de otras familias, habitaban uno de los edificios frente a la Plaza de las Tres Culturas, y que fueron destruidos por la violencia de paramilitares enviados a ese lugar, para reprimir la manifestación multitudinaria que se realizaba a 10 días de iniciar los Juegos Olímpicos en México, para contener el estallido social que sería la derivación de un movimiento que comenzó en los primeros meses de 1968, con una pugna entre estudiantes de dos preparatorias universitarias.

Rojo amanecer (México, 1989).

La película Rojo amanecer fue una creación de los guionistas Xavier Robles y Guadalupe Ortega, quienes con el director Jorge Fons integraron un sistema de cooperativa con actores y técnicos quienes, con su trabajo, hicieron realidad la producción. Entre ellos se encontraron el fotógrafo Miguel Garzón, los escenógrafos José Luis Garduño y Helmut Greisser y al ambientador Mario Sánchez, entre muchos otros; además del elenco, conformado por Héctor Bonilla y María Rojo, como los padres de la familia que se convierte en víctima inocente en la matanza; Jorge Fegan, como el abuelo. Y en los roles de los hijos estuvieron Demián Bichir, Bruno Bichir y Ademar Arau. Además de Eduardo Palomo, Carlos Cardán y Roberto Sosa.

El rodaje de la película se realizó en una réplica de uno de los departamentos de la unidad habitacional Tlatelolco. No obstante, no todo fue fácil para esta película, que “se atrevió a romper el silencio que mantuvo el cine respecto a un tema que aún divide a muchos mexicanos”, como afirmó el crítico Francisco Sánchez en el prólogo de la edición del guion de ésta, que también fue adaptada al teatro por los propios autores, en el que la mayoría de los actores de la versión cinematográfica repitieron sus roles.

A las tres semanas de filmación, a los miembros de la cooperativa se les acabó el dinero y había que terminar el guion tal como sus autores lo habían concebido. El problema de la conclusión del rodaje, así como la posproducción y plan de lanzamiento comercial de esta cinta fue solucionado con el ingreso de Valentín Trujillo, como productor asociado, que con su empresa Cinematográfica Sol, les dio a los cooperativistas esa solvencia económica que necesitaban. Debido a ello, Trujillo fue tomado como el principal gestor de la idea de hacer una película sobre el movimiento del 68, algo muy lejano a la verdad, pero si fue el primero en sugerir que al guion original, titulado Bengalas en el cielo, se le cambiara por otro más comercial: Tlatelolco sangriento; pero los realizadores no aceptaron y buscaron el título a su gusto sin traicionar su ideal: Rojo amanecer.

En El grito se utilizó material que un grupo de cineastas realizó durante el movimiento estudiantil, contando con el apoyo del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos. Hay muchas imágenes dramáticas de todo lo acontecido aquel año y fue hasta 1971 cuando se pudo exhibir.

Fabián de la Cruz Polanco

Además de esta película, podemos mencionar El grito, de Leobardo López Aretche; Canoa y Bajo la metralla, todas filmadas antes de Rojo amanecer, como los únicos materiales fílmicos que se refieren en forma indirecta al tema. En la primera los personajes principales de su historia son estudiantes, víctimas de la histeria provocada por la masacre en Tlatelolco, cuando ellos únicamente querían realizar una excursión al volcán situado en el Estado de Puebla. En Bajo la metralla, también con un guion de Xavier Robles, se hace alusión a aquellos estudiantes que pudieron derivar con su postura política en la integración de un movimiento radical, que es eliminado por la policía.

En El grito se utilizó material que un grupo de cineastas realizó durante el movimiento estudiantil, contando con el apoyo del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos. Hay muchas imágenes dramáticas de todo lo acontecido aquel año y fue hasta 1971 cuando se pudo exhibir.

En la ficción, otra película que abordó este tema para presentarlo a las nuevas generaciones fue Tlatelolco, verano del 68, realizada en 2013 por Carlos Bolado y protagonizada por Cassandra Ciangherotti y Christian Vázquez, teniendo como pretexto una historia de amor entre dos jóvenes, pertenecientes a distintas clases sociales, dejando por desgracia este acto de represión como parte de un melodrama digno de un serial televisivo.

Cabe mencionar que Carlos Bolado intentó hacer leyenda en el cine nacional llevando su versión del asesinato del candidato Luis Donaldo Colosio, en Colosio, realizada en 2012, presentando también este acontecimiento dentro de un formato muy telenovelero, por lo cual no dudó que sucediera lo mismo con su versión de los hechos sucedidos en Tlatelolco, considerada por la crítica como una de las peores películas mexicanas de ese 2013.

En este 2024, en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, en su edición 39, se presentó la película de ficción No nos moverán, Ópera Prima del director Pierre Saint Martin, con la que ganó los premios Mezcal a Mejor Película Mexicana y el Premio del Público. Ésta es la historia de Socorro (Luisa Huertas), quien es una una abogada que está obsesionada por encontrar al soldado que mató a su hermano durante la masagre estudiantil de 1968 en Tlatelolco. 

«Desde mi punto de vista -le explica Saint Martin a la periodista Columba Vértiz en una nota publicada en la Revista Proceso- había que reactualizar el 68 y traerlo de una forma distinta, que no se abordara justo como una venganza, con un señalamiento, sino más bien desde una óptica de ¿quiénes éramos nosotros en ese entonces? y ¿quiénes somos nosotros ahora? y ¿cómo nos repercutió ese evento en la actualidad? La misma actriz Luisa Huertas, quien personifica a una persona de esa época -continúa el cineasta-, también fue una militante en la vida real, y para ella esta película, me decía, le importa, porque trae eso al presente, y que no se haga de época la historia. Eso para mí era como una cosa muy clara”.

Fabián Polanco inició su carrera profesional en 1992, desarrollándose en el periodismo de espectáculos, cinematográfico, teatral e interés general; además de desempeñarse en la producción ejecutiva de radio, teatro y cine; y también como coordinador de prensa.

El Heraldo de México (Familia Alarcón); Playboy México; Boys Mx; Todes; Cine Toma (Revista mexicana de cine); Radio Fórmula; Televisa Radio; Infonor Saltillo, Coahuila; Radio 13; y Ocesa Entretenimiento División Teatro han sido algunas empresas y medio de comunicación en los que laboró; también fue investigador y editor de contenidos para medios de comunicación del Noveno Festival Internacional de Cine Acapulco (FICA); y director adjunto del Festival Internacional de Cine Gay Exhibido en la UNAM. Además de haber sido gerente de prensa y publirrelacionista de todas sus ediciones.

Es autor del proyecto editorial Magia pura y total (Historia del Teatro Musical en la Ciudad de México), publicado en 2011; 2012; y 2018. Además de Cine Mexicano del 70… La década prodigiosa. Todos publicados de manera independiente por el sello SamSara Editorial; y participó en el libro colectivo Partículas de Luz (El cine se encuentra en Guanajuato), publicado por Fundación Expresión en Corto, AC., del Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF).

En 2006 creo el proyecto editorial digital Filmeweb y desde hace 19 años dirige la empresa Samcro México (Sinergia artística. Management. Comunicación. Relaciones Públicas. Organización de eventos de cine, teatro, música y editoriales de producción no industrial/independiente, para público convencional; y LGBTIQ+).


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