DANDYS Y CÍNICOS

Tanto en su discurso en la toma de protesta como horas más tarde en el Zócalo de la Ciudad de México, la presidenta Claudia Sheinbaum omitió nombrar a las mujeres que son el rostro más desgarrador del México de hoy, las madres buscadoras. Y es que sólo lo que se nombra existe.

Por José Antonio Monterrosas Figueiras

El 1 de octubre de 2024, será recordado por ser el día en que en México llegó por primera vez a la presidencia una mujer y en que tuvieron que pasar 200 años y 65 presidentes para que esto sucediera. Esto es un motivo de alegría sobre todo para muchas mexicanas.

Esta fecha será recordada también por la idolatría de la primera presidenta de México a un hombre llamado Andrés Manuel López Obrador que con todo y su popularidad indiscutible, fue un mandatario que un día sí y otro también tenía gestos evidentes de machismo, desprecio y burla a las mujeres que no estuvieran de acuerdo con él.

Va desde periodistas como Anabel Hernández por denunciar su presunta relación con el narcotráfico, pasando por políticas como la candidata opositora Xóchitl Gálvez que le fue a tocar la puerta de Palacio Nacional para tener su derecho de réplica frente a comentarios que dijo de ella en la Mañanera, hasta la ministra Norma Piña, representante del poder judicial que no está de acuerdo con la reforma recién aprobada para elegir a los jueces por voto popular y quien estuvo sentada al lado de la ahora presidenta constitucional de los Estados Unidos Mexicanos y el ahora ex presidente AMLO, teniéndola a tres metros prefirió ni verla.

Así que mientras Sheinbaum hablaba de no a la discriminación, no al clasismo, no al racismo, no al machismo, López Obrador prefirió ignorar a la ministra, no así a la misma presidenta y a Ifigenia Martinez, la histórica luchadora de izquierda quien fue quien le entregó la banda presidencial a Sheinbaum, y las beso hasta decir basta.

Sheinbaum Pardo, por su parte, ya con la banda presidencial cruzando su pecho sobre un vestido de color marfil se desbordó en elogios a AMLO y a su movimiento. La verdad es que en algún momento parecía que el presidente que apenas tomaría posesión era López Obrador y no ella.

¿Así como recibió el bastón de mando por parte de las mujeres de los pueblos originarios y afrodescendientes, aceptará de Ceci Flores la pala de mando, con la que ha escarbado la tierra para buscar a sus hijos y ha encontrado a muchos desaparecidos y que su antecesor no aceptó recibir en sus manos? ¿Se hará cargo de eso la primera presidenta de México, Claudia Sheinbaum, que dice que con ella en el poder llegaron todas? ¿Hasta cuándo?

José Antonio Monterrosas Figueiras

Al final de su discurso de 43 minutos lo dedicó a hablar de su proyecto y de las mujeres. Dijo que con ella llegan todas, lo que seguramente a varias mujeres, como ya dije, eso es motivo de celebración y claro que así fue, no tendría por qué ser de otra manera. Volvió a repetir, como lo hizo el 15 de agosto al recibir el acta de presidenta electa, que es presidenta con “A” al último porque «solo lo que se nombra existe».

Y hablando de nombrar, llama la atención que tanto en su discurso en la toma de protesta como horas más tarde en el Zócalo de la Ciudad de México, Sheinbaum omitió nombrar a las mujeres que son el rostro más desgarrador del México de hoy, las madres buscadoras. Si bien hizo mención en el noveno punto de sus cien promesas a cumplir en su gobierno que ya comenzó, sobre “continuar trabajando con los familiares para alcanzar la verdad y justicia hasta encontrar a todos los jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa”, paradójicamente las mujeres desaparecidas en su discurso fueron las madres que buscan a sus hijas -y a sus hijos- desaparecidas.

Esto no es nuevo, ya lo he escrito en otras ocasiones, desde la misma campaña presidencial Claudia Sheinbaum ha sido incluso indolente con el tema, en particular con Ceci Flores, la madre buscadora creadora del Colectivo de Madres Buscadoras de Sonora, quien por apoyar a la candidata del frente opositor en tiempos electorales, Xóchitl Gálvez, mereció el castigo divino de no ser ni oida, ni vista y menos nombrada.

Apenas la mañana del pasado lunes, 30 de septiembre, mientras el todavía presidente Andrés Manuel López Obrador tenía una fiesta dentro de Palacio Nacional donde rifó su reloj y comió tamales, afuera estaba Ceci Flores, con una manta que decía: “¡Llevo 6 años buscándolo! La última vez que se le vio nos prometió ayudarnos a encontrar a nuestros hijos, decirnos siempre la verdad, pacificar al país… andaba haciendo campaña, vestía camisa azul, pantalón de vestir y colgaba sobre su cuello la esperanza de todo un país… Vengo desde Pesqueira, Sonora, no he dormido, mi camisa huele a muerte y desesperanza, trae impregnado el olor de los hijos que quemaron en los crematorios que encontramos… Que Dios lo bendiga Presidente, López Obrador, tómese un descanso, nosotras seguiremos buscando”.

Este 1 de octubre, Ceci Flores, también mandó un mensaje desde su cuenta de X a la nueva presidenta Claudia Sheinbaum, donde dice en una de sus partes: «Le pido de mujer a mujer, de madre buscadora a presidenta que no los olvide, que entienda que merecen regresar a casa, los queremos arropar por última vez y saber donde rezarles. Al buscarlos, al encontrarlos, nos estamos encontrando como país. Le deseo éxito y no olvido».1

Ya es 2 de octubre, por cierto, ¿a caso tendrá una respuesta Ceci Flores de la presidenta o preferirá seguir sin nombrarla y en esta fecha tan simbólica por la masacre de estudiantes de Tlatelolco de 1968, donde también hubo tristemente desaparecidos? ¿Así como recibió el bastón de mando por parte de las mujeres de los pueblos originarios y afrodescendientes, aceptará de Ceci Flores la pala de mando, con la que ha escarbado la tierra para buscar a sus hijos y ha encontrado a muchos desaparecidos y que su antecesor no aceptó recibir en sus manos? ¿Se hará cargo de eso la primera presidenta de México, Claudia Sheinbaum, que dice que con ella en el poder llegaron todas?

  1. https://www.nacion321.com/ciudadanos/espero-que-tenga-mas-sensibilidad-ceci-flores-envia-mensaje-a-sheinbaum ↩︎

José Antonio Monterrosas Figueiras es periodista cultural y cronista de cine. Es editor cínico en Los Cínicos. Ha colaborado en diversas revistas de crítica y periodismo cultural. Conduce el programa Cinismo en vivo.


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