CINSMO / FILMOTECA SMILE ON THE DOG
La historia de la chica rica del pueblo y el chico que no quiere trabajar
El director de la Filmoteca Smile on the dog nos trae en esta ocasión el recuerdo de un fracaso fílmico de los tiempos de Smells Like Teen Spirit de Nirvana, pero que lo recordamos por Jennifer Connelly cabalgar sensualmente en un caballo mecánico infantil.
Por Fernando Ramírez Ruiz

En la película Career Opportunities (EUA, 1991), conocida en español como Destinos opuestos, la cual es dirigida por Bryan Gordon, se cuenta la historia de un padre que quiere que su hijo trabaje y se independice, pero al parecer su hijo, Jim (Frank Whaley), tiene un plan muy diferente: conseguir una mujer rica que lo mantenga.
Él nunca dice tener semejante plan pero se liga a la chica rica del pueblo y el tipo parece tener todas las buenas cualidades de una esposa tradicional, ama de casa y sin ninguna aptitud para el trabajo. Al contrario de su padre, quien mete pollo frito directamente en un bote de crema de cacahuate y parece que no sabe ni usar los cubiertos, Jim puede preparar un buen pollo envinado bajo en calorías porque «cuida su figura», no sus calorías o su alimentación o su salud sino su «figura».
Su presentación es excelente, tanto así que llega a pedir un puesto de limpiador y lo confunden con un ejecutivo que están esperando. Sabe aparentar sofisticación hablando de modo amanerado de ir a un lugar que tiene la mejor pasta o de sashimi o de moda o de cómo condimentar el pollo, entre otras cosas claro.

Jim se encuentra a su dama vestida con un velo de novia. Ella deberá hacer todo lo que tradicionalmente le toca al hombre: convencerlo de irse lejos con ella, proponerle sexo, aunque él propondrá primero un baile romántico y no ir tan de prisa. Ella quiere independencia, él vivir en la casa paterna. Y ella será la heroína con el plan para librarse de unos asaltantes. En una escena, para esconderse de dichos asaltantes, ella se esconde bajo una banca y le propone que él se ponga encima de ella, pero acaba siendo al revés.
¿Entonces puro cambio de roles tradicionales? No sólo eso, la historia está como proactivamente en contra del trabajo. Empieza con la noticia de que a un empleado lo mataron en un asalto a una tienda, después durante la comida en casa de Jim comenta acerca de una persona que tuvo un accidente trabajando y que por lo tanto quedará para toda la vida con la lengua de fuera.
Jim se encuentra a su dama vestida con un velo de novia. Ella deberá hacer todo lo que tradicionalmente le toca al hombre: convencerlo de irse lejos con ella, proponerle sexo, aunque él propondrá primero un baile romántico y no ir tan de prisa. Ella quiere independencia, él vivir en la casa paterna.
Fernando Ramírez Ruiz
A la hermana de Jim que labura en un banco le reclama a él por no poder mantener un trabajo y la arreglan como para que parezca lo más fea posible. De hecho en un guión de la película (aunque variado) se la presenta como en camino a ser una solterona. Y a pesar de que ella sí trabaja, sigue viviendo con sus papás, como le dice Jim, como para que se vea que trabajar no sirve de mucho.
Y el papá de Josie (Jennifer Connelly), la chica rica, se opone a que una fábrica de autos japoneses se instale en el pueblo a pesar de que le dicen que traerá empleos, a lo que él responde que él no necesita un empleo. Josie inclusive le dice a Jim que su trabajo de afanador no es el principio de nada sino el fin. Además se presenta al papá de Jim como si fuera un villano por querer que su hijo trabaje y se independice.
No sólo lo ponen como un palurdo que no sabe ni comer, sino que se arrepiente de lo que ha hecho, como si llevar a su hijo mayor a una tienda Target por un empleo fuera condenarlo a morir asesinado. Al final acaba juzgado igual que el papá de Josie que amenaza con ponerle a ella la golpiza de su vida.
Se nota que en esta película el guionista John Hughes trató de recrear la fórmula de su clásica The Breakfast Club, metiendo a un grupo de jóvenes encerrados en algún lugar a hablar de sus vidas, en este caso en vez de una escuela es en una tienda, pero la cosa no salió bien, Career Opportunities fracasó comercialmente y como no se respetó el guion de Hughes, éste trató que lo quitaran de los créditos, a lo que los productores se negaron.

Hace poco leí que The Breakfast Club es considerada un clásico de la generación X y curiosamente Career Opportunities viene siendo como el polo opuesto de lo que representa la generación X. En una escena inclusive, Josie se acuerda que bailó con Jim en una fiesta de la escuela y que él olía a cierto desodorante. Jim parece avergonzado y dice que el que olía a ese desodorante era otro.
En una película de 1991, cuando el impacto de Smells Like Teen Spirit (Un desodorante para adolescentes) cimbraba al mundo y el grunge, un movimiento hecho por bandas surgidas de pequeños pueblos reivindicaba a la juventud de esos lugares mientras que aquí el héroe, Jim, es un pueblerino que finge una vida sofisticada, exactamente lo contrario del «Come as you are» que pide la icónica canción de Nirvana. Al final se supone que Jim acaba viviendo la gran vida en Hollywood, gracias al dinero de Josie claro está.
C
Esta reseña crítica forma parte de la selecta curaduría de la Filmoteca Ramírez «A smile on a dog».

Fernando Ramírez Ruiz estudió en la prepa de La Salle, de la Ciudad de México, al lado del hijo del presidente Miguel de la Madrid y en la secu Nuevo Continente se enamoró de Lucerito, tiempo después cruzó miradas y le dijo quiúbole a Yordi Rosado en la Universidad Intercontinental, de la que desertó de la carrera en Ciencias de la Comunicación. Ha conocido a Diego Luna, fue Stand in de Sasha Sokol y el Chivo Lubezki en una película. Está escribiendo el libro de memorias: «Quiúbole con mis encuentros con los famosos» y es director de la Filmoteca A smile on a dog.







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