CINISMO / MUESTRA INTERNACIONAL DE CINE 78
El viejo tema de los fantasmas en las máquinas
Por Fernando Ramírez Ruiz

Un fantasma para servirte (Tailandia, 2025), de Ratchapoom Boonbunchachoke, es la cinta ganadora de La Semana de la Crítica de Cannes este año, explota el viejo tema de los fantasmas en las máquinas, como en Christine, la película que adapta una historia de Stephen King, sólo que en este caso con propósitos de comedia, con políticos. y escenas subidas de tono con relaciones sexuales entre aspiradoras y humanos, así como las más tradicionales de hombre con hombre y fantasma gay con hombre y no estoy seguro, si también entre fantasmas hombres, ustedes disculpen, pero yo ya estaba hecho bolas.
Si usted siente que nadie lo comprende imagínese la mujer que vemos ahí, cuyos familiares no la dejan en paz porque tiene dos hijos y uno está casado con un australiano y el otro con una aspiradora, y sin embargo, esta película tiene un mensaje político de fondo, con cosas que seguramente nos eluden a quienes desconocemos los entresijos de la política Tailandesa, pero que tiene que ver con una masacre que ocurrió en el 2010.
Si usted siente que nadie lo comprende imagínese la mujer que vemos ahí, cuyos familiares no la dejan en paz porque tiene dos hijos y uno está casado con un australiano y el otro con una aspiradora, y sin embargo, esta película tiene un mensaje político de fondo, con cosas que seguramente nos eluden a quienes desconocemos los entresijos de la política Tailandesa, pero que tiene que ver con una masacre que ocurrió en el 2010.
Fernando Ramírez Ruiz
Hay un personaje que se supone es un importante funcionario del gobierno, que recluta una fantasma para meterse a los sueños de la gente, detectar fantasmas dentro los sueños y luego, con unos aparatos como de dentista pero para el cerebro, sacarles, no las muelas, sino los recuerdos que atraen a los espectros de esos masacrados en el 2010, para que así, sin fantasmas que estén jodiendo, el recuerdo de esa masacre desaparezca.
Por cierto, esta película usa ese estilo rígido, semilento, que es como poner un punto después de cada cosa que pasa. El personaje dice algo, punto, mueve la cabeza, punto, hace una expresión con la cara, punto, dice la siguiente cosa, punto.
En este caso el estilo combina bien con el tono de comedia, pues hace que los personajes se vean muy tranquilos y serenos hablando de lo más normal, con algún enser doméstico, pero a mi me intriga cómo o por qué este estilo se puso de moda. Es como cuando los platos dejaron de ser redondos y se pusieron cuadrados, sin niguna explicación.
C

Fernando Ramírez Ruiz estudió en la prepa de La Salle, de la Ciudad de México, al lado del hijo del presidente Miguel de la Madrid y en la secu Nuevo Continente se enamoró de Lucerito, tiempo después cruzó miradas y le dijo quiúbole a Yordi Rosado en la Universidad Intercontinental, de la que desertó de la carrera en Ciencias de la Comunicación. Ha conocido a Diego Luna, fue Stand in de Sasha Sokol y el Chivo Lubezki en una película. Está escribiendo el libro de memorias: «Quiúbole con mis encuentros con los famosos» y es director de la Filmoteca A smile on the dog.







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