COBERTURA CÍNICA DE LA FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE GUADALAJARA 39}
Las Muertas en la Feria Internacional de Libro de Mexcala, perdón de Guadalajara
Por José Antonio Monterrosas Figueiras

La tarde del primer domingo de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el cineasta Luis Estrada conversó sobre la serie Las Muertas, la cual está basada en la novela con ese mismo nombre del escritor mexicano Jorge Ibargüegoitia, publicada en 1977. Estrada estuvo acompañado del actor Alfonso Herrera, la directora de Business Affairs LatAm de Netflix, Daniela Fregoso, y el escritor Antonio Ortuño.
Hubo además una sopresa cinco minutos antes de finalizar esta charla con el nombre de «Ibargüengoitia, en la visión cinematográfica de Luis Estrada: Estilo, sátira y narrativa», cuando del público se levantó la actriz Arcelia Ramírez, quien personificó en la serie a la madrota líder de Las Poquianchis, Arcángela Baladro, e invitó al público a que leyeran la obra de Ibargüengoitia.
Ahí mismo Estrada hizo énfasis en que le llamó la atención que un número considerable de personas abandonaran la serie en el primer capítulo por las escenas de sexo que hubo entre Simón Corona, es decir Alfonso Herrara, y Serafina Baladro, actuado por Paulina Gaytan.
Luis Estrada, quien es un rockstar frente al micrófono, le preguntó al mismo Alfonso Herrera qué pensaba de eso, a lo que respondió que cuando su misma madre vio esas escenas, una mujer nacida en Guadalajara, «muy mocha», destacó el actor, respondió que no estaban en un biblioteca para evitar que no hubiera esas escenas del «enculamiento» entre Simón Corona y Seragina Baladro.
El cineasta además recordó que precisamente Mezcala, lugar donde se desarrolla la historia, es Guadalajara, y señaló que Ibargüengoita con el libro de Las Muertas intentó quitar la idea de que todo era culpa de Las Poquianchis, quienes, cierto, asesinaron mujeres, pero que se conviertieron para el gobierno una forma de taparle, vaya paradoja, el ojo al macho. Es decir, utilizarlas como parapeto de todos los males del país.
También coincidieron Antonio Ortuño y el mismo director de cine, que Jorge Ibargüengoita no hacía humor sino más bien era su agudeza para contar lo que sudecía en el México de las década de los años cuarenta y cincuenta, lo que lo hacía parecer lo así.
Muchas personas quisieron acercarse tanto a Alfonso Herrara como a Luis Estrada para que les pusieran un autógrafo en sus libros, pero un grupo de guaruras se interpusieron entre ellos y la gente para luego escapar por la puerta de atrás del salón 4 de la Expo Guadalajara.
En mi búsqueda por los stand de la Feria, del creador de las películas como La ley de Herodes,El Infierno y Que viva México, lo vine a encontrar, media hora después, caminando acompañado de personal de Netflix sin que nadie lo identificara.
Fue ahí que aproveché para preguntarle si estaría dispuesto a realizar la película del sexenio de Claudia Shienbaum, a lo que me respondió que sí. «Si encuentro algo interesante que contar fascinado de la vida y como se está poniendo, creo que va haber cosas muy interesantes que contar», me explicó.
Dijo además que seguirá haciendo series con Netflix «muchas», enfatizó, pero que no podía decir nada porque lo regañaban su nuevos jefes, es decir, los de Netflix que iban al lado suyo.
Estrada siguió caminando hasta que llegó al stand de la editorial Planeta, donde parecía buscar los libros de Jorge Ibargüengoitia, al encontrarlos tomó un ejemplar de Las Muertas, el cual tiene como portada un fotograma de la serie. «Ay, aquí está», expresó con sorpresa, para luego dejarlo mientras dijo, «no voy a comprar Las Muertas. Vámonos». Tomó del brazo a la directora de Business Affairs LatAm de Netflix, Daniela Fregoso, y se fue.
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