COBERTURA DE LA FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE GUADALAJARA
Golpe a golpe, verso a verso
Por José Antonio Monterrosas Figueiras
Serrat abandonó furioso el auditorio Juan Rulfo la tarde de este 4 de diciembre, en la Feria Internacional del Libro, porque no escuchaba bien, ya que había mucha gente que quería entrar y gritaban desesperados por ver a su ídolo. Y vaya que no oía nada porque incluso hasta su mismo amigo, Benito Taibo, dijo: «no me escucha ni a mí».
Así que luego de acomodar unos papeles en un folder, Joan Manuel Serrat se paró y se fue, dejando a los asistentes y a Taibo, quien llevaba una playera floreada, como símbolo del lema de esta FIL de: «vendrán las flores».
Antes de ello dijo: “Les agradezco a todos, pero es imposible mantener un acto de un calado efectivo con un alboroto así. Perdonen ustedes, buenas tardes”.
Apenas iba comenzando la charla, donde contó que el libro que leyó últimamente fue el más reciente de Martín Caparrós y respondió la intrascendente pregunta de por qué le dicen Nano.
Antes de ello dijo: “Les agradezco a todos, pero es imposible mantener un acto de un calado efectivo con un alboroto así. Perdonen ustedes, buenas tardes”.
Por fortuna, al rato volvió el «cantalán» muy sonriente, para hablar de qué significa cantar y lo maravilloso que es México, aunque minutos antes se fuera decepcionado de los incómodos momentos que vivió y es que la vída es así, como dice su melodía: «golpe a golpe, verso a verso».
La presencia de Serrat en la FIL ha convocado a muchos fanáticos, mismos que se mezclaron con los del actor Richard Gere, quien en ese mismo lugar estará dos horas después.
Lorenza, una mujer adulta que iba en silla de ruedas, espereraba ansiosa poder ver al actor que vuelve locas a muchas mujeres.
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