CINISMO / MIRAR LA CIUDAD CON OTROS OJOS
Las salas de cine en tiempos de las plataformas
Por Edgardo Josué Ochoa Tostado
La democratización del acceso a la cultura es un tema latente entre artistas y agentes culturales que pretenden diseñar espacios de encuentro en los cuales el arte sea ese detonante. En ese sentido, los sectores independientes y estatales buscan consolidar al cine como parte de la vida pública, en la cual las personas puedan acceder a éste como un bien público y no como un producto en sí mismo.
Imaginemos un cine como una panadería o un parque, concibiéndose dentro del entorno habitual que implica el recorrido de un barrio. Imaginar esto es importante porque representa una posibilidad de disminuir la brecha del acceso al cine que actualmente existe debido a la “plataformización” del cine, que facilita el acceso individual a las películas, y, sobre todo, a la baja en asistencia al cine de los últimos años.
Para poner este ejemplo en números: según un estudio de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (Canacine), durante 2024 en México la asistencia al cine de una persona fue en promedio 1.64 veces, un 40.7% menor respecto a 2019. Esto tiene que ver directamente con el incremento del precio del boleto, ya que en 2019 costaba 54.43 pesos y para 2024 aumentó a 70.80 pesos. Sumemos que según un estudio de Comscore para 2024 al menos el 67% de la población mexicana contaba con una smart TV, por lo que se puede deducir que esa misma población cuenta a su disposición con una o más plataformas de streaming.
La democratización del acceso a la cultura es un tema latente entre artistas y agentes culturales que pretenden diseñar espacios de encuentro en los cuales el arte sea ese detonante. En ese sentido, los sectores independientes y estatales buscan consolidar al cine como parte de la vida pública, en la cual las personas puedan acceder a éste como un bien público y no como un producto en sí mismo.
Edgardo Josué Ochoa Tostado
Impulsar una agenda de generación de comunidad es fundamental para poder reestablecer un tejido social que promueva el diálogo y el reconocimiento al otro. Estas agendas tienen nombres, enunciaré algunos de éstos y explicaré brevemente por qué considero que son grandes ejemplos sobre la construcción comunitaria en el Área Metropolitana de Guadalajara -la ciudad donde vivo en México- a partir del cine.
Centro Cultural Moreno Americano: ubicado en Tonalá, tiene como objetivo ser una plataforma que logre acercar al barrio de El Rosario, a partir de diferentes actividades que crean una agenda cultural para esta zona que no tiene muchas posibilidades de acceso a la cultura. A partir de ciclos de cine juveniles y familiares, logran crear lazos entre sus habitantes y así generar diálogos que ayuden a su propia comunidad.
Docu al Parque: es un proyecto itinerante de cine al aire libre que tiene como finalidad acudir a diferentes zonas del municipio de Guadalajara en las cuales el acceso al cine puede ser complicado -ya sea por las distancias o los precios- y proyectan en su gran mayoría documentales mexicanos que expongan problemáticas actuales y de ese modo detonar conversación entre aquellos que asisten.
Ortográfika: en este espacio se puede encontrar diferentes tipos de actividades. En el caso del cine, mantienen como temática permanente el cine que trata la cuestión de las disidencias sexogenéricas. Esto aporta a que personas que asistan a estas funciones, puedan sensibilizarse y obtener diferentes miradas sobre este tema.
Pensar en la democratización cultural sugiere que consideremos las complejidades estructurales y particulares de por qué las personas consumen lo que consumen, y no darlo por sentado con la lógica de “oferta–demanda”, pues hay otras características socioculturales que crean las condiciones para que se tomen estas decisiones.
Los públicos del porvenir jamás se concretarán en una forma única, ya que son siempre cambiantes según sus circunstancias históricas y, por lo tanto, pensarlos constantemente y corresponder a transformar esos contextos será una responsabilidad permanente de los artistas y agentes culturales que pretendan crear espacios que promuevan un acceso cultural más incluyente, equitativo y próspero.
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Josué Ochoa estudia la Licenciatura en Gestión Cultural en el ITESO. Este artículo es parte de una investigación que realiza en el PAP Mirar la ciudad con otros ojos en el periodo Primavera 2025.






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