CINISMO / FILMEWEB
Obsesiones y aversiones
Por Fabián Polanco

Mi gusto y atracción hacia el cine inició desde temprana edad por mis padres quienes, gracias a su bien ubicada posición en la clase media mexicana, no encontraron otro atractivo para su primogénito, además de las horas que se me permitía estar frente al televisor, que el llevarme o a la feria de Chapultepec o al cine y ver, aunque fuera a través de la pantalla grande, un mundo lleno de fantasía e ilusión al cual, por ende, no podían darle forma real.
No recuerdo cuál fue la primera película que me llevaron a ver, mucho menos ellos, pero con el paso del tiempo, es aún memorable la anécdota en la que el pequeño Fabián gritó a todo pulmón, frente a la pantalla grande, un sonoro ‘¡Mira, como mi abuelita!’ al estar frente al King Kong de la versión de esa historia, filmada en 1976, por Dino De Laurentiis, la cual relacioné con la vista a través de la televisión, realizada en 1933 por Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, teniendo como sala de exhibición justo la casa de mis abuelos paternos.
Pero bueno, volviendo al punto, durante mi infancia el género fantástico y de ciencia ficción penetró en mi intelecto, continuando ahí durante más de tres décadas, siendo Steven Spielberg el principal responsable de esta ‘aversión’, dicho esto por algunos de mis amigos, todos ellos con un gusto fílmico ‘exquisito’.
Era de ley, más bien obligatorio, que cuando se anunciaba la llegada de un nuevo largometraje de Spielberg a la pantalla grande, el niño tenía que ser llevado a presenciarla casi de inmediato, lo mismo acompañado por su mamá, o por lo general por su papá, quien tenía que fregarse y pasar una tarde destinada al descanso laboral en el sofá, llevando al peque al cine más cercano, en este caso los desaparecidos Cine Cuitláhuac o Cinema Clavería, para que viera la cinta en mención.
De esa manera pude viajar por el mundo de la imaginación, y vi las mejores aventuras de todos los tiempos, además de algunas de las más aterradoras, para un niño de mi edad. Estas iban desde la llegada al planeta de seres de otras galaxias, ya fuera en banda, o en solitario porque se olvidaron de él en una parada al baño, hasta vivir la descarga de adrenalina, acompañando a dos bribones tras la esmeralda perdida, o viajando a través del tiempo en una máquina transportadora, instalada en un DeLorean.
Mención aparte merece el temor que generaron en mí al momento de visitar la playa y meterme a bañar al mar, entre algunas otras cuestiones y lugares.
Volver al futuro (en sus tres partes), Tiburón–Jaws 1 y 2, obvio E. T. El Extraterrestre, Gremlins, Los Goonies y el dramón vivido por un también pequeño Christian Bale en El imperio del sol, fueron obligados en ese entonces; además de ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, en su momento un gran logo en la carrera de Spielberg, y años más tarde con Jurassic Park.
Fabián Polanco
Steven Spielberg fue el responsable de que, años más tarde, mis impulsos vocacionales se perfilaran hacia la industria del cine, lo cual fue desechado al ver lo caro que era estudiar esa carrera para alguien de mi posición socioeconómica, desviándome por ende al periodismo en el cual, la verdad, me he desarrollado de manera satisfactoria.
Pero fue gracias al cine ‘spilbergiano’ que, cada vez que en el cine se estrenaba cualquier cinta de tipo fantástico, tenía que irla a ver.
Steven Spielberg fue el responsable de que, años más tarde, mis impulsos vocacionales se perfilaran hacia la industria del cine, lo cual fue desechado al ver lo caro que era estudiar esa carrera para alguien de mi posición socioeconómica, desviándome por ende al periodismo en el cual, la verdad, me he desarrollado de manera satisfactoria.
A estos le siguieron otros clásicos de este tipo de cintas, como El cristal encantado, Laberinto y La película de Los Muppets, (todas estas realizadas por Jim Henson, a quien le dedicaré un espacio especial más adelante), además de Star Wars, La cosa de otro mundo y Furia de Titanes, las cuales figuraron en mi lista filmográfica y, si tuviera posibilidad de volverlas a ver en pantalla grande, y lo mejor, volver a ser niño, lo haría con gusto. Sin duda.
Por eso, cuando en su momento conocí la serie de televisión Dawson´s Creek, cuyo protagonista interpretado por el ya fallecido James Van Der Beek, -quien después de este proyecto pasó al anonimato absoluto, apareciendo en algún capítulo de series televisivas-, tenía una obsesión por el cine de Steven Spielberg, motivo por el cual también fue señalado de manera abrupta, sentí una identificación con él.
Como lo dicta el mundo de la fantasía, al final de la serie, el teto de Dawson Leery ve cristalizado su sueño y sale de su apacible Capeside, Massachusetts para integrarse al equipo del realizador.
En el mundo real, tuve la posibilidad de continuar gozando del mundo del cine, desde hace casi 30 años, como periodista de la fuente, y ahora de nuevo en Fimeweb, sitio dedicado al séptimo arte, el cual cree al lado de mi mentor, padre elegido y mejor amigo Mauricio Peña; pero esa es otra historia.
C

Fabián Polanco inició su carrera profesional en 1992, desarrollándose en el periodismo de espectáculos, cinematográfico, teatral e interés general; además de desempeñarse en la producción ejecutiva de radio, teatro y cine; y también como coordinador de prensa.
El Heraldo de México (Familia Alarcón); Playboy México; Boys Mx; Todes; Cine Toma (Revista mexicana de cine); Radio Fórmula; Televisa Radio; Infonor Saltillo, Coahuila; Radio 13; y Ocesa Entretenimiento División Teatro han sido algunas empresas y medio de comunicación en los que laboró; también fue investigador y editor de contenidos para medios de comunicación del Noveno Festival Internacional de Cine Acapulco (FICA); y director adjunto del Festival Internacional de Cine Gay Exhibido en la UNAM. Además de haber sido gerente de prensa y publirrelacionista de todas sus ediciones.
Es autor del proyecto editorial Magia pura y total (Historia del Teatro Musical en la Ciudad de México), publicado en 2011; 2012; y 2018. Además de Cine Mexicano del 70… La década prodigiosa. Todos publicados de manera independiente por el sello SamSara Editorial; y participó en el libro colectivo Partículas de Luz (El cine se encuentra en Guanajuato), publicado por Fundación Expresión en Corto, AC., del Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF).
En 2006 creo el proyecto editorial digital Filmeweb y desde hace 19 años dirige la empresa Samcro México (Sinergia artística. Management. Comunicación. Relaciones Públicas. Organización de eventos de cine, teatro, música y editoriales de producción no industrial/independiente, para público convencional; y LGBTIQ+).





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