CINISMO / FESTIVAL DE CINE EUROPEO

Por Fernando Ramirez Ruiz

En 1968, en agosto para ser exacto, los ejércitos de cinco países; Alemania del este, Polonia, Hungría, Bulgaria y la Unión Soviética, invadieron Checoslovaquia. Todo porque un nuevo gobierno checoslovaco estaba dando demasiadas libertades a su población a juicio del Kremlin.

Según lo que vemos en Ondas o Waves, VLNY (República Checa, Eslovaquia, 2024), dirigida por Jirí Mádl, la resistencia a la invasión no vino de los militares sino de la población y la película se centra en lo que sucedió en la radio checoslovaca, el más importante medio de comunicación del país según nos informan, que inclusive logró seguir transmitiendo clandestinamente gracias a Tomás, el principal protagonista de la película, que trabajaba como técnico en la estación.

Según lo que vemos en Ondas o Waves, VLNY (República Checa, Eslovaquia, 2024), dirigida por Jirí Mádl, la resistencia a la invasión no vino de los militares sino de la población y la película se centra en lo que sucedió en la radio checoslovaca, el más importante medio de comunicación del país según nos informan, que inclusive logró seguir transmitiendo clandestinamente gracias a Tomás, el principal protagonista de la película, que trabajaba como técnico en la estación.

Como en toda buena película de la Guerra Fría, en «Ondas» hay agentes secretos de sombrero y gabardina, espías, traiciones y romance, aunque de esto último sólo un poco, y así, como ante el golpe soviético a la llamada «Primavera de Praga», la resistencia en vez de venir de los militares vino de los civiles.

Tomás, el héroe de la película no era un tipo con ganas de ser héroe, de hecho había servido de informante de los servicios de seguridad acerca de lo que sucedía en la estación, pero no era un traidor sino uno de esos héroes improbables que sólo salen a relucir a la hora de la verdad.

Y como se demuestra en las historias de espías, a veces no conocemos realmente a la gente, ni a la más cercana o quizá especialmente a la más próxima, como sugiere la última escena de Ondas.

Fernando Ramírez Ruiz estudió en la prepa de La Salle, de la Ciudad de México, al lado del hijo del presidente Miguel de la Madrid y en la secu Nuevo Continente se enamoró de Lucerito, tiempo después cruzó miradas y le dijo quiúbole a Yordi Rosado en la Universidad Intercontinental, de la que desertó de la carrera en Ciencias de la Comunicación. Ha conocido a Diego Luna, fue Stand in de Sasha Sokol y el Chivo Lubezki en una película. Está escribiendo el libro de memorias: «Quiúbole con mis encuentros con los famosos» y es director de la Filmoteca A smile on the dog.


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