DIARIO CÍNICO
Nomás es un puño de arena
Por José Antonio Monterrosas Figueiras

No fui Cannes, de hecho nunca he ido a Cannes. Cada edición me entero de lo que pasa en ese festival de cine desde México. Veo a colegas mexicanos que se la pasan muy bien abrazando a luminarias y también comiendo paella, claro, los veo y leo sus comentarios de las películas. Ahora, sin embargo, parte de Cannes lo vi en la playa.
En los días de Cannes me gusta mucho leer a José Luis Losa de La Voz de Galicia por lo que dice en sus crónicas diarias durante el festival. Latigazos como que la Palma de Oro es reaccionaria al entregarla al rumano Cristian Mungiu por Fjord, que es la segunda en su carrera, «lo cual empaña un palmarés donde está casi todo lo mejor», advierte, o eso de que hubo «fascinación y excesos lorquianos» en La bola negra, de Los Javis.
Leo a la «librepensadora» española, Rosana G. Alonso, quien escribe en un sitio que ella fundó y se llama www.stylefeelfree.com y donde, contrario a lo que pasa con José Luis Losa, podemos leer sus opiniones sin pago alguno. Párrafos como el siguiente hacen que sigas leyéndola: «Transitando por paisajes eminentemente cinematográficos, en el estado de Nuevo México, I’ll Be Gone in June, de Katharina Rivilis, es como una turquesa en la inmensidad de un desierto que vivencia de forma extraordinaria la emoción del primer amor lejos de la custodia familiar».
De México, como ya dije al inicio, destaco los videos del crítico de cine -y dentista- Felipe Flores, quien fue acompañado por Paco Marín en Cannes, y que desde algún lugar de fondo, como la famosa Croisette, comentan las películas que van viendo con mucho entusiasmo.
Están en Instagran las muy divertidas historias de Sensacine, que arman Raúl Godínez y Cristina Ibáñez dentro del mismo Cannes Esto último es algo que me parece genial porque yo soy de los que cree que los mismo festivales motivan a contar historias fuera de la sala de cine y aunque algunas pueden bordear la bobería absoluta, no deja de ser interesante el poder desacralizar estos espacios donde escurre la idea de que estamos en un lugar donde se deben de comportar todos, porque solo hay gente muy elevada que hace y mira películas.
Si bien no fui a Cannes sí fui a Tepic, a las playas de Nayarit, en concreto la playa El Borreo, cerca del muelle de San Blas, ese lugar al que el grupo Maná le hizo una canción. La invitación fue realizada por El Primo, un amigo regiomontano que le gusta mucho viajar, así que me dijo «Primo, vamos a Tepic». «¿Y por qué no?», pensé.
Lo que descubrí en esta edición además fue a dos críticos del Canal de Youtube El cine de loqueyotediga, que con todas las complicaciones que es hacer una transmisión de la clausura de Cannes desde un medio independiente, lograron armarla dignamente, sumando sus análisis sin muchos rebuscamientos pero con profundidad. Ellos son Nacho Gonzalo y Francisco Martínez y su página es www.elcinedeloqueyotediga.net, que honestamente la arquitectura del sitio español es un tanto rara, pero bueno, cada quien con sus rarezas en la web.
Y bueno, como dije al principio yo no fui a Cannes, sin embargo me monté en la ola y realicé un Cinismo en vivo en Facebook, en un horario que yo sé que nadie lo vería: sábado a las once de la noche, pero terminaba Cannes y ya había vuelto de la playa. Y qué importa en realidad quién lo vea, si todo es un devenir, seguro algún despistado llegará.
Fui a Tepic, a las playas de Nayarit, en concreto a la playa El Borreo, cerca del muelle de San Blas, ese lugar al que el grupo Maná le hizo una canción y desde donde vi de reojo lo que pasaba en Cannes. La invitación fue realizada por El Primo, un amigo regiomontano que le gusta mucho viajar, así que me dijo «Primo, vamos a Tepic». «¿Y por qué no?», pensé, «¡vamos!». Agarramos un camión desde Guadalajara y nos fuimos a vivir un par de horas al ombligo del mundo huichol.
Digo, si no he ido a Cannes, mínimo me lanzo a playa El Borrego, donde hay una bandera de México desgarrada, sostenida en una vara muy alta, clavada en la arena frente al mar. Hay unos tarros enormes hechos de bambu que tienen un dibujo de una mujer con sombrero y bikini, con una leyenda: «La loca de San Blas». Y aunque la historia es muy triste, el tarro de bambú no tiene nada eso, es uno que motiva a brindar y a escuchar a Ramón Ayala cantar «Un puño de tierra», que en este caso fue «Un puño arena», ¡ajúa!.
En fin, que ahora para la edición 80 del Festival de Cannes, nos podríamos lanzar para allá, Alberto Zúñiga que vive en Barcelona y yo, que tendría que brincar el charco, para realizar la mejor cobertura nunca antes vista y si no, volveremos a San Blas con el Primo en mayo de 2027.
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José Antonio Monterrosas Figueiras es periodista cultural y cronista de cine. Es editor cínico en Los Cínicos. Ha colaborado en diversas revistas de crítica y periodismo cultural. Conduce el programa Cinismo en vivo.





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