COBERTURA CÍNICA / MUNDIAL DE FUTBOL
El «manteo» mexicano —y el presidencial— en tiempos del Mundial
Por José Antonio Monterrosas Figueiras

«¡Quiere volar!, ¡quiere volar!», son las palabras que hemos escuchado más de una vez en la calles y plazas públicas del país, luego de los inesperados triunfos de la Selección Mexicana en este Mundial 2026. Los que saben afirman que México cerró la Fase de Grupos «con paso perfecto por primera vez en Mundiales».1 ¿Pero cómo sucede esto que popularmente llaman «manteo» y que no a todos les toca? Cuac cuac.
Éste es de manera espontánea, cuando un grupo de aficionados que pueden incluso no conocerse, regularmente vestidos de verde, toman a algún despistado —o extranjero— y lo impulsan hacia el cielo, para luego cacharlo con los brazos que se convierte en un red y así volverlos a lanzar dos o tres veces más.
Esta costumbre, símbolo de triunfo, que la hemos visto también en bodas o graduaciones universitarias, se ha vuelto muy popular en esta Copa Mundial de Futbol, sobre todo en la contundente victoria de México frente a Chequia, con tres goles anotados por Mateo Chávez, Julián Quiñones y Álvaro Fidalgo, respectivamente, en un segundo tiempo que cambió el rumbo de la representación mexicana en el Mundial, sucedida en el Estadio Azteca, este jueves, 24 junio, el día en que, por cierto, los antiguos mexicanos sembraban el cempasúchil para iniciar el ciclo de esta flor que representaba al sol y tenerla lista para finales de octubre, para luego celebrar a sus muertos, el 1 de noviembre —como sucede hoy en día—.
Más de algún reportero, por ejemplo, inmersos en esos festejos, al estar informando frente a la cámara, han sido cargados en hombros para luego ser lanzados cada vez más arriba. Los comunicadores, estoicos, sostienen su micrófono en la mano y continuan dando su crónica de cómo se está viviendo esta celebración, en la que ellos se convierten en protagonistas.
Obviamente, hay familias en este país —tal vez las familias no tan buenas para Sheinbaum— que no reciben «el manteo presidencial». El padre buscador Gustavo Hernández escribió desde Twitter: «Cuac cuac… presidenta Claudia Sheinbaum, si quiere no me vea como un padre que busca a su hijo, véame como un pato, pero por favor dígame: ¿cuándo me recibe en la mañanera? Cuac cuac…».
José Antonio Monterrosas Figueiras
Este guion que no lo tuvo ni G. Iñárritu, homenajeo además al pentapichichi Hugo Sánchez y al portero Memo Ochoa, quien ya forma parte de la cultura pop de nuestro país y del mundo. En el Museo Nacional de Antropología podemos ver la exposición de la reconocida Annie Leibovitz sobre futbol, ahí vemos volar por los aires al portero mexicano, mientras muestra su torzo desnudo. Leibovitz ha dicho estar enamorada de este hombre de cabellera china, porque considera que es «un joven héroe», al que denominó como un «portero legendario» que seguiría a cualquier parte.
México ha volado por los cielos en estos días mundialistas, como Memo Ochoa en la foto de la gran Leibovitz o en la del Estadio Azteca al final del partido de este jueves, luego de que entrara un par de minutos a la cancha. Ojalá pudiéramos permancer en esos cielos celestiales toda la vida, aunque sabemos que esto no es así, porque todo lo que sube tiene que bajar, es la ley de la gravedad, y es que hace tiempo, tal vez desde el triunfo de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México en 2018, no veíamos una catarsis de este calibre.
Sin embargo, no todos los lanzamientos han tenido final feliz, hemos visto algunos que culminan en el suelo, porque no logran atraparlos y éste es el riesgo de tanta euforia, pero bueno, esto así es, pasiones humanas. Y aquí surgen algunas preguntas: ¿Cuánto nos van a durar estos «manteos»? ¿Qué tan alto vamos a volar en este Mundial en el que además somos anfitriones? Porque la felicidad dura un par de momentos como los dulces sueños, hasta que corremos el peligro de caer de la cama y pegar con la dura realidad, porque además México vaya que tiene situaciones que resolver, como el tema de las personas desaparecidas que son más de 133 mil, ¿y quién sostiene o mejor dicho, quién «mantea» a las familias que buscan a sus hijos?
A inicios de esa semana, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, invitó al pato Merlín, una ave que se volvió famosa en estas fiestas mundialistas en la Ciudad de México. Carla Gómez, dueña de «la mascota del Mundial no oficial», ha dicho que en ese, pongamos aquí «manteo presidencial», lo siguiente: «no somos esa parte que dicen que son muertes, que son cosas difíciles. Somos la parte trabajadora, somos esa parte de la buena familia mexicana».2
Obviamente, hay familias en este país —tal vez las familias no tan buenas como la del pato Merlín— que Sheinbaum no les da «el manteo presidencial», sino incluso todo lo contrario. El padre buscador Gustavo Hernández escribió desde Twitter, luego del show mañanero de la presidenta en el que recibió picotasos del pato Merlín: «Cuac cuac… presidenta Claudia Sheinbaum, si quiere no me vea como un padre que busca a su hijo, véame como un pato, pero por favor dígame: ¿cuándo me recibe en la mañanera? Cuac cuac…».3
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- https://www.mediotiempo.com/futbol/copa-mundial/resumen-partido-chequia-vs-mexico-0-3-grupo-a-mundial-2026 ↩︎
- https://www.infobae.com/mexico/2026/06/22/merlin-llega-a-palacio-nacional-la-familia-del-pato-del-mundial-se-reune-con-claudia-sheinbaum-en-la-mananera/ ↩︎
- https://www.informador.mx/mexico/si-quiere-veame-como-un-pato-padre-buscador-pide-a-sheinbaum-ser-recibido-en-la-mananera-20260620-0053.html ↩︎

José Antonio Monterrosas Figueiras es periodista cultural y cronista de cine. Es editor cínico en Los Cínicos. Ha colaborado en diversas revistas de crítica y periodismo cultural. Conduce el programa Cinismo en vivo.





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