CINISMO / FILMOTECA A SMILE ON THE DOG
No da miedo, da hambre
Por Fernando Ramírez Ruiz

Insaciable (Australia, 2026), de Natalie Erika James, nos presenta a un monstruo que es una especie de sirena mórbidamente obesa, que en lugar de cautivar con sus cantos lanza Milky Ways, Reeses, Sneakers y demás cosas deliciosas y malsanas que pueden comprarse en Oxxos, Sevens y tiendas de conveniencia, sólo que de Australia —pues es una película australiana—.
Se supone que es un fantasma pero no da miedo, da hambre. Más espectral y lúgubre es el padre de la protagonista Hana, a quien escuchamos pero no vemos hasta ya bien avanzada la historia, cuando aparece con su complexión de vaca marina que quedó varada en un sofá frente a la tele y que le ofrece hot cakes a su hija que está a dieta.
El tercer monstruo que le canta al oído a Hana es el deseo encarnado en la seductora y fit Alanya y para llegar a ella, Hana debe comerse tenebrosas pastillas para bajar de peso, que entre otras cosas ponen en peligro su vida. Hana consigue a Alanya, pero se revela también como un monstruo de afilados dientes que se saciara con la carne de la que originó su sufrimiento. Suena justo pues el hambre es canija.
Truly Naked, una buena historia en este mundo donde cada vez más gente se dedica a la pornografía
Truly Naked (Países Baja, 2026), de Muriel d’Ansembourg, cuenta una historia de amor que trata de Alec, un chavo de secundaria —o prepa—, que es hijo de una pareja de actores porno, quienes se conocieron en la chamba. La mamá murió y ahora Alec graba los videos del papá. Nina está en contra de la pornografía y del patriarcado y su mamá es tan feminista que en lugar de contratar plomeros o carpinteros contrata plomeras y carpinteras, sin embargo el amor surge entre este par de colegiales.
Con un elenco que incluye a la actriz XXX Alessa Savage la película realmente logra unir la pornografía y el romance y pasar del sexo al amor y viceversa. Una buena historia para este mundo donde cada vez más gente se dedica a la pornografía.
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Fernando Ramírez Ruiz estudió en la prepa de La Salle, de la Ciudad de México, al lado del hijo del presidente Miguel de la Madrid y en la secu Nuevo Continente se enamoró de Lucerito, tiempo después cruzó miradas y le dijo quiúbole a Yordi Rosado en la Universidad Intercontinental, de la que desertó de la carrera en Ciencias de la Comunicación. Ha conocido a Diego Luna, fue Stand in de Sasha Sokol y el Chivo Lubezki en una película. Está escribiendo el libro de memorias: «Quiúbole con mis encuentros con los famosos» y es director de la Filmoteca A smile on the dog.





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