DANDYS Y CÍNICOS

De Gays, Cyborgs, Furiosa y Terminator

“¿Ganarán las máquinas?”, preguntó “Terminator” al  creador de Facebook durante una sesión de preguntas y respuestas la tarde del martes, 30 de junio, y de cómo Schwarzenegger cambió de opinión sobre el matrimonio gay. 

Por José Antonio Monterrosas Figueiras

Arnold Schwarzenegger, figura mundial del cine, conocido por su personaje Terminator en la película de James Cameron, estrenada en 1984, mostró su entusiasmo en redes sociales por la aprobación y legalización, el viernes 26 de junio, del matrimonio entre personas del mismo sexo en los Estados Unidos.

El ex gobernador de California, se lee en el portal del diario El País, se unió a los más de 26 millones de usuarios de Facebook que han puesto, sobre su fotografía de perfil, la aplicación de un filtro con los colores del arcoíris, —el cual representa al movimiento lésbico-gay-transexual-bisexual (LGTB)— y que esa red social creó para unirse a la celebración.

“¿Qué pasa contigo Arnie? Tengo que dejar de seguirte”, increpó un fanático a Schwarzenegger en su muro. “Terminator”, respondió con esa frase fulminante del “cyborg” asesino de finales del siglo XX, que el American Film Institute ha colocado en la Lista de las mejores 100 frases de películas de todos los tiempos: “Hasta la vista…”.

La noticia fue viral y aplaudida por  muchos en las redes sociales a escasos días del estreno de Terminator: Génesis.

¿Será una argucia mercadológica o Schwarzenegger nos dice la verdad? Antes, cuando era gobernador de California, estaba en contra del matrimonio igualitario.

“¿Ganarán las máquinas?”

“¿Ganarán las máquinas?”, preguntó “Terminator” a Mark Zuckerberg, durante una sesión de preguntas y respuestas la tarde del martes, 30 de junio.

El creador de Facebook —que podría ser algo así como el hijo popis de Sara Connor, John Connor, quien le enseña a Terminator a decir “hasta las vista, baby”— nos ha dado, con esa red social, una nueva relación con las máquinas  para estar en contacto con otras personas en casi cualquier lugar del mundo, por lo que le pregunta es adecuado para el momento.

En esa sesión, Zuckerberg ha dicho que algún día cree que vamos a ser capaces de enviar pensamientos completos utilizando la tecnología. “Usted solo será capaz de pensar en algo y sus amigos de inmediato podrán saber de qué se trata, si lo desea. Esta sería la última tecnología de la comunicación”, reflexionó.

Ahí también, afirmó que  la realidad virtual será uno de los pilares de la red social en los próximos años (Ver nota del diario El Comercio). 

Alguna raza posthumana —postmexicana y asiamericana— maquinal

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Naief, el pornografógrafo mexicano.

El escritor, periodista, pornografógrafo —dícese del que estudia la pornografía—, Naief Yehya, advirtió en su libro El cuerpo transformado [Paidós, 2001] algo fascinante: “Entre todas las fantasías y las pesadillas que —imaginábamos— nos aguardaban en el año 2000, una, ciertamente, se ha cumplido: la humanidad es una especie en extinción”.

“En su lugar”, continúa Yehya, “la sociedad telemática o posthumana se redefine diariamente mediante la alta tecnología y poco a poco se materializa la posibilidad de crear vida inteligente no biológica.[…] De seres privilegiados, nos hemos convertido en un simple eslabón evolutivo”, (a Dios gracias).

“Mientras el homo sapiens no se extinga de la faz de la Tierra”, señaló el también autor de libros como Tecnocultura. El espacio íntimo transformado en tiempos de paz y guerra, “o quede confinado a especie de zoológico por alguna raza posthumana maquinal”, agregó, “estamos viviendo un tiempo de híbridos”.

Es decir, de los cyborgs o ¿“los hombres mejorados”?

El auténtico fluido vital de nuestra especie híbrida

Recientemente, se estrenó un filme más sobre Mad Max y su mundo postapocalíptico. En el programa de radio Los Cínicos, aprovechamos y le marcamos hasta Nueva York  a Naief Yehya  para conversar al respecto y también para profundizar sobre un estupendo ensayo dedicado a esta nueva entrega cinematográfica del australiano George Miller, el cual recomiendo que lean con detenimiento, está publicado en la revista Literal, además de, claro, ver la película. 

Ahí apunta Yeyha que para quienes trataban de descifrar los extraños cauces de la cultura a finales de la década de los setenta y principios de los ochenta del siglo pasado —que por su puesto él es uno de ellos—, cuatro propuestas fílmicas de ciencia ficción pasaron a “configurar un renacimiento ético y estético”. Se trataba de Mad Max (George Miller, Australia, 79), Alien (Ridley Scott, 79), Blade Runner (Ridley Scott, 82) y Terminator (James Cameron, 84), de la que hemos hecho referencia al principio en este texto.

Estas cuatro películas, son visionarias,  ya que “mostraban el poder camaleónico y subversivo que podía tener la industria del cine comercial, aún a pesar de limitaciones, restricciones e imposiciones ideológicas hollywoodenses”, explica el crítico.

Hoy, varias de esos filmes están de vuelta con secuelas, precuelas o reboots, pero algunos amigos ahora cuarentones se quedan en sus casas que ir a ver esos filmes, ya que prefieren las imágenes del futuro postapocalíptico filmadas en el pasado que las del presente. Grave error.

Furiosa.

Le pregunto a Naief sobre una parte que desarrolla en su ensayo acerca de Mad Max, Fury road relacionado a uno de los elementos que para él fue de los más “extraños y delirantes” del filme. Es sobre la pipa, que conduce Furiosa, la cual no va llena de gasolina ni agua sino de leche materna, “el auténtico fluido vital de nuestra especie”, asume el autor.

Yehya además de decir que esta película tiene “muchas trampas”, ya que te vende una idea pero en realidad te está contado otra y está en uno enterarse, aclara que “es una película para espectadores que realmente quieren hacer la tarea, que quieren esmerarse, no aquel que quiere solo consumir el espectáculo divertido de los cochecitos”, rápidos y furiosos, supongo.

“Todo el tiempo estamos pensando que lo importante en esta sociedad es la gasolina y el agua, lo que en realidad importa es lo que va adentro de la pipa que es la leche materna”, explica el escritor y continúa, “El verdadero símbolo de la vida ya no es la gasolina como en Mad Max I, ya no es el agua como fue en todas la secuelas como fue Waterworld, de Kevin Costner, aquí lo que realmente importa es la leche materna que le da un giro interesantísimo, porque conecta esto con los debates acerca del género que estamos viviendo hoy”.

El autor del libro Pornografía. Obsesión sexual y tecnológica, dice que todavía hoy son temas tan punzantes como lo eran hace cuarenta años”, lo cual le sorprende, “tenemos ya más de cuarenta años de un feminismo beligerante que ha tratado de ganar espacios para la mujer y sigue siendo motivo de risa y de escarnio. O sea, los triunfos siguen siendo bastante pobres, lo que realmente pone Miller como el centro de atención  de lo que debe ser la humanidad es esa producción de leche materna, o sea ahí está nuestra vida, lo demás son fuegos artificiales”.

Yo me pregunto, ¿si cuidar la leche materna, por encima de la gasolina y el agua, es pensar en el temor a la extinción de la humanidad? ¿O si la perdida de ese “auténtico fluido vital de nuestra especie”, como define Yeyha, es en definitiva la evolución del ser humano?

“I’ll be back”

Hasta la vista… Nenes.

Arnold Schwarzenegger, quien está de vuelta con Terminator: Genesis, ya hizo lo propio,  Mad Max,  con otro rostro, también, nos faltan Alien y Blade Runner. 

Y en este contexto, “¿las máquinas ganarán?”, le pregunta Terminator a Mark Zuckerberg. La respuesta del dueño de Facebook es no, “las máquinas no ganarán”.  ¿Le creemos?

Una pregunta ociosa entre todo esto: ¿algún día las máquinas nos “exigirán” a los humanos  —de cualquier preferencia sexual, por supuesto, y nación si aún existe eso— matrimonio igualitario?

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José Antonio Monterrosas Figueiras, editor cínico en Los Cínicos y periodista replicante en Replicante.
@jamonterrosas

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