REPORTE CÍNICO

¡Ay qué noche!

No sabemos si el que escribe esta nota se quedó sin un centavo en la bolsa y anda caminando “como estúpido atleta en tratamiento” rumbo a su casa, después de ver a Jaime López, este 8 de julio en el Foro Cultural Landó, de Toluca.

Por Félix Morriña

¿Qué puedo decir de Jaime López, uno de los más grandes compositores y contadores de historias urbanas y suburbanas de esta maloliente nación? Cada vez que tengo la oportunidad de verlo, oírlo, olerlo, nos brindamos un buen abrazo con agarrón de pulmón hasta exprimirlo.

No hay como él a la hora de cortarse las venas tras una desilusión nacional, más que emocional (en primera persona). Y no es por levantarle la falda al señorón, sino porque es un excelente ser humano, huraño si lo agarras en la curva de la crisis existencial; peleonero si lo provocas a lo pendejo; agresivo si no le sabes hablar al oído y no le pagas a tiempo, pero ante todo, un ente capaz de hacerte la noche para caminar sin destino fijo bajo una tormenta a dos mil 600 metros sobre el nivel del mar, buscando respuestas para sobrevivirle al futuro inmediato.

Hace 15 días salí del Foro Landó con las ganas de escuchar a todo volumen los discos Jaime López desenchufado (1998), Nordaka (1999), Jaime López y su Hotel Garage-Grandes Sex (2006) y Jaime López y su Hotel Garage-Di no a la Yoga (2014), sólo para darme un toque rol mojándome a gusto. Me puse los audífonos, enfundé mi nalgera de anís del lado derecho y la de tequila del lado izquierdo, cual pistolero, no sin antes besar mi relicario que yace en mi sudado cuello, por si las dudas.

La verdad, me estaba preparando de manera etílica para ver a mi camarada, amigo, cómplice y compadre Jaime López, quien estará en el Foro Landó esta noche de viernes. Luego entonces, no sé si vuelva a caminar como estúpido atleta en tratamiento de ahí a mi casa-oficina.

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Jaime López desde el Foro Landó. Foto: Félix Morriña.

Crucé la capital mexiquense en compañía de mi amigo Carlos “Escamilla”, quien fue el cabrón que me persuadió para esta aventura tras habernos acabado los viáticos en tragos. Ya no había para el taxi y nos dio la gana caminar como atletas en tratamiento.

Hicimos dos horas y media del Foro Landó de Toluca al centro de Metepec (con la debida parada en un bonito antro de música electrónica para ingerir whisky compartido de la mesa del amigo Alejandro Mota y su amor Gaby Patiño), con las risas y carcajadas que provoca el bajón de la noche con el trasero sudado-mojado, pero este servibar y amigo cantaba a rabiar al llegar a su apartamento: “Me levanté muy raro el día de hoy/ Me siento bien, pero me siento mal/ Mejor por ai me largo a dar el rol/ Me siento bien, pero me siento mal./ En esa fiesta todo reventó, a noche ¡Ay que noche!…”.

La verdad, me estaba preparando de manera etílica para ver a mi camarada, amigo, cómplice y compadre Jaime López, quien estará en el Foro Landó esta noche de viernes. Luego entonces, no sé si vuelva a caminar como estúpido atleta en tratamiento de ahí a mi casa-oficina. ©

*Versión cínica de una parte de la columna Silencios Estereofónicos del diario Impulso.

Me siento bien pero me siento mal…

Félix Morriña

Félix Morriña es periodista y promotor cultural. Columnista en ImpulsoSemanario Puntoy Revista Ágora.

@fmorrina