CINISMO PERUANO

De los “Guerreros” de la Prensa y sus llaves karatecas aplicadas en el FICG 33

En la edición recién finalizada del Festival Internacional de Cine en Guadalajara 33, el periodista Gonzalo Hurtado vivió “bravatas y desplantes”, así como actos discriminatorios por ser peruano, por parte de Jorge Caballero que terminaron con una llave de karate. Caballero además de karateca es reportero del diario mexicano La Jornada y es uno de los vocales de la Red de Periodistas de Cine en México, misma que según su vocero Juan Manuel Badillo “se solidariza con los periodistas víctimas de la violencia en la República mexicana y la condenan”. Pero en este caso fue incluso bloqueado en Facebook. Sayo responde con la mejor arma que tenemos los periodistas: las palabras. Aquí van.

Por Gonzalo Hurtado

Premio Guerrero de la Prensa
Entrega del Guerrero de la Prensa a mejor documental a Ayotzinapa, el paso de la tortuga, según la Red de Periodistas de Cine.

Un día antes del anuncio del palmarés oficial del FICG 2018, la Red de Prensa Mexicana de Cine AC anunció los premios que vienen promoviendo hace ya varias ediciones. En el rubro a mejor película mexicana de ficción, la elegida fue Ocho de cada diez de Sergio Umansky, mientras que en mejor documental se optó por Ayotzinapa, el paso de la tortuga de Enrique García Meza.

Curiosamente, al momento de entregar este último premio, el Sr. Juan Manuel Badillo, vocero de la Red, hizo saber que dicho organismo “se solidariza con los periodistas víctimas de la violencia en la República mexicana y la condenan”, tal como lo señaló el actor Gael García en un foro hace unos días. Nada de malo habría en semejante deseo sino fuera porque uno de los vocales de esta Red, el Sr. Jorge Caballero, la ejerce impunemente contra sus colegas en lo que supone un doble discurso que desdice los objetivos de una organización que debería promover la integración de sus miembros y no el conflicto.

Quien suscribe esta nota hace cobertura de festivales en México desde el año 2011 y puedo preciarme de haber conocido en todo ese período a colegas de gran profesionalismo y entrega. Por supuesto, dentro del universo de la prensa siempre hay excepciones y por eso, vale aclarar que hace ya algún tiempo que el Sr. Caballero viene tomando una posición hostil para con mi persona, pretendiendo minimizarme con sus bravatas y desplantes y haciendo escarnio de mi condición de ciudadano peruano.

Por supuesto, como nadie tiene porque soportar semejante trato, la cereza del pastel la puso este Señor durante la fiesta de inauguración del FICG, cuando al pretender seguir con sus ninguneos, no tuve más remedio que reclamarle airadamente, porque tengo derecho a indignarme y a ser tratado con respeto, más aún, cuando esta conducta se da delante de productores y relacionistas públicos con los que solemos interactuar.

Quien suscribe esta nota hace cobertura de festivales en México desde el año 2011 y puedo preciarme de haber conocido en todo ese período a colegas de gran profesionalismo y entrega. Por supuesto, dentro del universo de la prensa siempre hay excepciones y por eso, vale aclarar que hace ya algún tiempo que el Sr. Caballero viene tomando una posición hostil para con mi persona, pretendiendo minimizarme con sus bravatas y desplantes y haciendo escarnio de mi condición de ciudadano peruano.

La respuesta del Sr. Caballero fue una llave de karate que me lanzó contra el piso, deporte del que es asiduo practicante. Además, dada la voluminosa anatomía del sujeto en cuestión, dudo que yo haya sido una terrible amenaza contra su integridad física. En las horas siguientes, dicha persona empezó a jactarse delante de otros colegas de “haber sometido al peruano”, que “yo lo provoqué de la nada” porque seguramente “estaría ebrio” y que “nadie se mete con él”, sacando a relucir una oportuna memoria selectiva. Qué curiosa interpretación, porque recuerdo que fui testigo presencial en el Festival de Morelia 2014, cuando en la entrada a la fiesta de IMCINE, Matthias Ehrenberg, productor de Gloria (dirigida por Christian Keller), encaró al Sr. Caballero de mala manera y le palmeó el hombro sonoramente reclamándole por las preguntas incómodas que éste realizó en la conferencia de prensa. Por supuesto, tampoco avalo este acto, pero lo cierto es que el Sr. Caballero se alejó sumiso y asustado, con pocas ganas de defender “su honor” a pesar de los aires de “peleador” que lo caracterizan.

En mi carrera he cubierto festivales como Mar del Plata, BAFICI, Morelia, Cartagena y San Sebastián, entre otros, y jamás había tenido una experiencia de esta naturaleza. Lo más gracioso es que por allegados muy cercanos vengo a enterarme que el Sr. Caballero pretende hacer uso de alguna “influencia” para evitar que yo sea acreditado en ediciones posteriores en Guadalajara. Es decir, esta persona amedrenta, insulta, golpea y luego quiere ejercer derecho a veto, del mismo que se quejaba al no ser acreditado en el Festival de Guanajuato cuando invocaba la solidaridad de todos los colegas. Lamentablemente Sr. Caballero, ese deseo no se le va a cumplir ya que carece de ese poder, por lo que tendrá que seguir soportando mi presencia en los Premios Platino, Ariel, Fénix o el Festival de Morelia, donde estaremos gustosos de tomar nota de sus nuevas hazañas. Parece que el formar parte de la Red le da aires de grandeza cual Nerón de la prensa de cine, acostumbrado a autoalabarse y celebrarse, pero en ese afán solo se encebolla.

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Badillo de Oro y el karateca Caballero, defensores de los periodistas de cine.

 

También quiero añadir que el Sr. Juan Manuel Badillo, con quien nunca he tenido ningún problema personal, en toda la semana del festival jamás se acercó a buscar conciliación alguna por este hecho, y que, por el contrario, optó por el silencio, siendo él consciente de la secuencia de todo esto antes de este último incidente. Es más, en la semana pude comprobar que me borró de su FB, si bien lo cual no va a producir una crisis emocional en mí, es en sí ya una posición frente a estas vergonzosas circunstancias. ¿No se supone que la Red está para tender puentes entre la comunidad cinematográfica?, ¿Estos son los liderazgos que quieren promover? Por todo lo mencionado, puedo decir orgullosamente que no pertenezco a la Red de Prensa Mexicana de Cine, organismo que de seguir con este tipo de discursos y conductas, terminará siendo poco menos que un “Club de Toby”, en el que más que prevalecer el deseo de representar a los colegas priman los apetitos personales de una directiva vitalicia, ya que no hay ahí ningún ánimo de desarrollar una labor democrática sino de disponer de una chacra en la que cualquiera que no comparta sus criterios, está en contra de ellos. En cuanto a Jorge Caballero, solo quiero puntualizar que su conducta matonesca y sus patanerías se desdicen con la mejor tradición de la prensa mexicana. Cuesta creer que un sujeto de estas características sea periodista de un diario progresista como La Jornada, bajo cuyo cobijo parece sentirse impune. No Señor, los dinosaurios ya no dominan la Tierra, así que no se sienta tan dueño del mundo. Esta será la última vez que en Cine para llevar y aquí mismo nos referiremos a la Red de Prensa Mexicana de Cine AC, salvo que vuelvan a incurrir en atropellos contra nosotros o cualquier otro colega. ©

*Le agradecemos a Sayo Hurtado el habernos buscado para compartir esta carta que también pueden leerla en nuestro medio hermano mexicano Cine para llevar. ¡Sayo peruano ya eres mexicano!

Sayo
Sayo Hurtado y su músculo crítico.

Gonzalo Hurtado es cinéfilo 3X con efectos especiales. Quiso ser cineasta y terminó de periodista y editor de revistas como Plus TV Magazine y colaborador de Soho Peru. Laboró en la empresa multimedial Media Networks y en el blog Al Pacine Actualmente es parte del equipo del sitio mexicano Cine para llevar.