A VECES ME DESPRECIO

¿Este cronista se embriagará con «la bestia» sueca en Toluca?

«No queda más que esperar el día del concierto en el Salón Rojo de Toluca de la banda Therion» podría advertir Félix Morriña, eso sí con un trago en la mano. Esto para luego sumergirse, embriagarse pues, en esos cantos paganos llenos de misticismo, belleza estética y escenográfica que sonarán en tierras mexiquenses este fin de semana. 

Por Félix Morriña

Therion
La banda sueca de metal sinfónico Therion o bestia en griego.

La primera vez que escuché a la banda sueca de metal sinfónico Therion fue en 1998, año en el que sacaron al mercado discográfico “Vovin” bajo el sello Nuclear Blast. Confieso haber quedado seducido por las voces de Sarah Jezebel Deva, Martina Astner y Ralf Scheepers, al mismo tiempo que las guitarras del líder de la agrupación Christofer Johnsson y su compañero de fórmula Siggi Bemm, hicieron que este oscuro disco quedara registrado, no sólo en mi cabeza, sino en la memoria colectiva de miles de sus seguidores, toda vez que se convirtió en el disco más vendido de la banda.

Therion es una de las agrupaciones más aceptadas del metal sinfónico en el mundo, porque tienen esa sutileza de no cansarte después de un rato de escucharles, porque a muchos les fastidia luego de un par de horas este tipo de exquisita música, salvo seas por completo un conocedor o empedernido seguidor del grupo. Therion tiene esa capacidad de sumergirte en esas historias paganas, místicas, de abierto culto al ocultismo, al oscurantismo medieval, a pasajes mitológicos y mágicos de tiempos que van más allá del imaginario milenario.

Cuando supe la noticia de que Therion estaría en la capital mexiquense no creí que el recital se llevaría a cabo. Incluso pensé en una posible cancelación, pero cercano al día de su presentación en el Salón Rojo de Toluca, el próximo sábado 2 de junio, a partir de las 21 horas, me convencí de que una banda de este nivel puede tocar sin problemas en una plaza muy difícil, como es Toluca.

Cuando digo difícil, es porque nunca sabes cómo será la reacción de la audiencia. Ha habido artistas de gran nivel que de plano no son de la devoción de la gente y ésta no asiste. Ha habido otros que piensas que no va a ir nadie y se llenan los foros. Para fortuna de los seguidores de Therion se me ha informado que la venta de boletos ha sido positiva. Therion viene presentando el contenido de su disco “Beloved Antichrist”, sacado al mercado el pasado febrero del 2018 y será muy buena oportunidad de apreciar su contenido en vivo y en directo.

El rey de la bebida de Sodoma otra vez gimoteó a la señora Babilonia, dice en alguna parte la letra de la rola «Subida de Sodoma y Gomorra», incluida en el disco que antes mencioné, “Vovin” (1998), la cual me sedujo —no sé por qué, ¡salud!—  sobre todo porque la escribió Thomas Karlsson, un experimentado narrador de truculentas historias que no pertenece a la alineación de Therion.

Therion

Para aquellos que no conocen mucho de Therion y que les causa mucha curiosidad el contexto sociocultural en el que se desarrollan, les puedo aportar que el grupo utiliza muchos símbolos del ocultismo, sobretodo pentagramas de la orden del Dragon Rouge, como el eneagrama, la estrella de Qliphoth, la cual se compone de 11 puntas y se le conoce también con el nombre de Star Of Seth, que simboliza la parte oscura de la cábala.

Para el líder del grupo, Christofer Johnsson, miembro de esta orden, este símbolo es con el que se identifica a la agrupación en el orbe. En el mundo nórdico este tipo de creencias y religiones son comunes entre la sociedad, incluso en Suecia hay culto “satánico” abierto como cualquier otra religión, con toda la infraestructura que esto amerita, sin que haya prejuicios en torno a ello, como sucede en el Continente Americano.

Como yo lo he dicho en otras ocasiones, la libertad de culto es de libre albedrío y cada quien sabrá cómo sobrellevar este tipo de gustos musicales. Hay gente que simplemente le gusta Therion por la música sin inmiscuirse de lleno en las letras, porque las escuchan como parte de una historia fantasiosa. Hay otros que les rinden pleitesía y siguen al pie de la letra cada historia narrada. La verdad, es que tienen ese toque oscuro tan atractivo que uno se sumerge en alguno de sus discos como si se tratase de un filme noir con música selecta. Sus conciertos tienen esa espectacularidad que muchos heavy metaleros desearían tener. Es un encuentro musical y escénico que un buen melómano no se puede perder.

El rey de la bebida de Sodoma otra vez gimoteó a la señora Babilonia, dice en alguna parte la letra de la rola «Subida de Sodoma y Gomorra», incluida en el disco que antes mencioné, “Vovin” (1998), la cual me sedujo —no sé por qué, ¡salud!—  sobre todo porque la escribió Thomas Karlsson, un experimentado narrador de truculentas historias que no pertenece a la alineación de Therion. No figura en el grupo más que como compositor de cabecera, porque tampoco se le ve en los conciertos. Su nombre aparece en la historia del grupo a partir de 1996.

No queda más que esperar el día del concierto en el Salón Rojo de Toluca para sumergirse en estos cantos paganos llenos de misticismo, belleza estética y escenográfica. Con tantos cambios en la alineación del grupo, ya no sé bien a bien quién viene en esta gira por México, pero ya les estaré diciendo una vez que sea testigo de este encuentro con la banda sueca y el público del altiplano mexiquense. ©

*Versión despreciable de la columna Silencios Estereofónicos de Félix Morriña, publicada en el diario Impulso.

Félix Morriña
Dandy pero punk.

Félix Morriña es periodista y promotor  etílico-cultural. Columnista en Impulso, Semanario Punto Revista Ágora. “Este oficio sí es para cínicos”, podría ser el título de su libro de crónicas culturales.