A VECES ME DESPRECIO

¡Feliz cumpleaños Fobia!

El maestro Morriña tuvo un viernes redondo, cual piedra rodante llegó al Palacio de los Rebotes para celebrar los treinta años de un grupo fifí llamado Fobia.

Por Félix Morriña

Fobia
Fobia celebrando treinta años. Foto : Lulú Urdapilleta.

El concierto del viernes pasado de Fobia no tiene calificativos, ya que superó toda expectativa. No sólo fue deleite sonoro y visual, sino que todo se dio a favor en un día redondo, desde la visita a la Embajada Argentina por la mañana para una conferencia sobre el Festival de Vos en Voz, el cual se efectuó en la Carpa Astros al día siguiente, hasta la hospitalidad de mi camarada y amigo Enrique Monge en Coyoacán, pasando por mi visita al terapeuta, la caída relámpago a la casa del tipazo Pepito Veneno y el esperado concierto de Fobia en el Palacio de los Deportes.

La velada del último viernes de junio con Fobia fue inolvidable, porque hacía mucho tiempo que no presenciaba un concierto de rock mexicano con gran calidad desde las primeras filas del Palacio de los Deportes, donde el audio, la iluminación, el desempeño escénico, la bien cuidada y estudiada escenografía y los cambios de vestuario fueron más que excelentes en esta celebración de 30 años de trayectoria de este grupo.

No hubo telonero y no hubo necesidad, porque se trató de una fiesta única para Fobia, ya que fue la primera vez que se presentaron solos en el Palacio de los Deportes y la primera vez que tocaron como estelares en el histórico coloso que alberga los más granado del rock mundial.

Por espacio de más dos horas y media en esta gira llamada “Pastel”, los cerca de 20 mil asistentes olvidamos el tiempo, gracias a que el grupo se montó en la motocicleta para arrancar y no parar rola tras rola, hasta dejarnos exhaustos.

No recuerdo la última vez que vi en directo a la banda integrada por Leonardo de Lozanne en la guitarra y voz; Iñaki Vázquez en los teclados; Paco Huidobro en la guitarra y composición; Jay de la Cueva en la batería y a Javier “¡Chá!” Ramírez en el bajo, pero algo que sí tengo presente es el nivel con el que los rememoro: con buen sabor de boca.

Las canciones del concierto

Fobia inicio con “El Diablo”, “Dos corazones”, “Dios bendiga a los gusanos”, “Plástico” y “Camila”, en ese momento el personal de seguridad me llevaban junto a mi compañera de viaje hasta mi sitio ideal para empezar a desgañitarme con “La iguana”, “200 sábados”, “Sin querer”, “Mundo feliz”, “Pudriendo”, “Puedo rascarme solo”, “Miel del escorpión”, “Fiebre” y “Pepinillo marino”, rolas con las que el impacto audiovisual extasiaba al respetable.

Siguieron “Caminitos hacia el cosmos”, “Cumpleaños”, “El microbito”, “Rosa venus”, “No eres yo”, “Crucifijo”, “Muy maniaco de mi parte”, “Descontrol” y “Revolución sin manos”, con lo cual Fobia daba por terminada la primera parte.

El primer encore fue cubierto por “Regrésame a Júpiter”, “Sacúdeme”, “Hipnotízame” y “Vivo”, para después terminar el show con el segundo encore con “Brincas”, “Veneno vil” y “Hoy tengo miedo”.

Esta vez mi compañía fueron casi 20 mil cómplices, un gran porcentaje de éstos no los ves todos los días con facilidad, porque pertenecen a ese extracto social que no viaja en Metro, ni en transporte público y no van a escuelas de gobierno. Esto no significa que Fobia sea clasista —o fifí—, pero sus seguidores son muy nice, poperos, gente bien, adultos contemporáneos acomodados con gustos exquisitos.

Para quien tuvo oportunidad de vivir intensamente la música de Fobia, sabe que el primer disco homónimo es el mejor, pero nadie puso resistencia a la hora de escuchar el intenso set list que nos prepararon, en el que incluyeron todos sus discos: “Rosa Venus” (2005), “Mundo feliz” (1991), “Leche” (1993), “Amor chiquito” (1995), “Fobia On Ice” (en vivo, 1997), el recopilatorio “Wow 87-04” (2004), “XX” (en vivo 2007) y “Destruye hogares” (2012).

La sesión fotográfica del grupo al cierre fue espectacular, teniendo como fondo al público que será parte del video de los 30 años de Fobia, tres décadas de hacer buen rock pop mexicano.

¡Sin duda recordé y reviví los mejores momentos de mi profesión en la década de los años 90! ¡Wow! 

Ojalá que haya grupo para rato, porque sería una lástima que todo quedara en este conciertazo. 

Otros desprecios

Fobia
Leonardo de Lozanne. Foto: Lulú Urdapilleta.

Por cierto, ¿se acuerdan de la pasada columna en la que me despertó una fémina de mi generación para preguntarme si iría al concierto de Fobia? ¡Bueno!, el destino no quiso que se nos diera el contacto con la susodicha por razones varias, entre ellas, llegué tarde a la sala de prensa y me perdí cinco rolas, mientras disfrutaba del tequila, café, cannabis, frutas y bocadillos a gusto. No llevaba prisa, porque sabía que tocarían 30 rolas por igual número de años. A la fémina le tocó acreditación en los palcos y a este interlocutor en primeras filas. ¡No podía ser mejor!

Esta vez mi compañía fueron casi 20 mil cómplices, un gran porcentaje de éstos no los ves todos los días con facilidad, porque pertenecen a ese extracto social que no viaja en Metro, ni en transporte público y no van a escuelas de gobierno. Esto no significa que Fobia sea clasista —o fifí—, pero sus seguidores son muy nice, poperos, gente bien, adultos contemporáneos acomodados con gustos exquisitos.

¡A la hora de cantar, todos se unificaron!

©

*Versión despreciable de la respetable columna Silencios Estereofónicos de Félix Morriña, publicada en el diario Impulso.

Félix Morriña
Dandy pero punk.

Félix Morriña es periodista y promotor  etílico-cultural. Columnista en Impulso, Semanario Punto Revista Ágora. “Este oficio sí es para cínicos”, podría ser el título de su libro de crónicas culturales.