A VECES ME DESPRECIO

Cuarenta años después…

Simple Minds está celebrando 40 años de carrera musical y en esta gira vienen, por primera vez a México, al país que según su cantante deseaban visitar desde hace mucho, ¿se les habrá olvidado venir? “Don’t, Don’t, Don’t, Don’t, Don’t you (forget about me)”.

Por Félix Morriña

Simple Minds by Dean Chalkley
Viejo/joven Simple Minds.

Se acabó la espera de 40 largos y pesados años, Simple Minds, por fin, viene a México para celebrar cuatro décadas de haberse formado y lo harán el próximo jueves 20 de septiembre, a las 20 horas, en el Pepsi Center del WTC de la Ciudad de México. Durante décadas explica el líder del grupo Jim Kerr deseaban venir a cantarle a sus miles de fieles seguidores en una de las urbes más grandes del mundo.

“Hemos tenido la esperanza y la oportunidad de actuar en la Ciudad de México […] y estamos inmensamente emocionados por la primera vez que aparece el grupo en esta parte del mundo”, abunda el cantante en el sitio de Facebook de la banda y continúa advirtiendo que le han contado que “el público en México tiene gran reputación y Simple Minds también tiene una reputación formidable para tocar poderosos shows en vivo”, por lo que: “está todo listo para ser una ocasión memorable. ¡No podemos esperar más!”. Los podemos esperar otra década, si gusta, Mr Kerr.

El éxito que no fue compuesto para Simple Minds

Días antes de mi “Renacimiento 47”, en noviembre del año pasado, escribí una columna, inspirada en la banda liderada por Jim Kerr y secundada por el seis cuerdas Charlie Burchill, los dos únicos miembros originales que quedan, en la que rememoro su mayor éxito “Don´t You (Forget About Me)” y todo lo que significó 1985, año en el que salió la canción, para todos los que crecimos en esa época.

Cuando me enteré, hace muchos ayeres, que la canción no fue compuesta por Simple Minds, sino por el productor británico Keith Forsey y el ex guitarrista y compositor de Nina Hagen, Steve Schiff, y que fue parte de la banda sonora de la película para adolescentes “The Breakfast Club” (1985) de John Hughes, es decir, una rola por encargo, en el sentido estricto de la expresión, uno no concibe que este banda escocesa se haya hecho muy famosa en el mundo con una rola que ni ideó, sintió, creó, ni compuso, pero que marcó toda una generación y las consecutivas, porque no hay banda pop, post new wave y techno pop en el orbe, que no le rinda pleitesía a Simple Minds. ¡La interpretación es magistral!

Simple Minds

En aquellos años te decías que jamás te “cansarías” de hacer lo que tanto amas, pero al igual que los integrantes de Simple Minds, el video que les comparto, en versión acústica, demuestra el paso y peso de los años en todos nosotros

Sería prudente preguntarle a Kerr, ahora que viene a México, su opinión sobre este tema a 40 años de existencia del grupo y a 33 años de haberla grabado para la banda sonora, y que no fue incluida en ningún disco oficial de la banda, sino en recopilatorios y en un 45 RPM editado en 1985 por A&M Records, en el Lado A; mientras que el Lado B está grabada la desconocida rola instrumental “A brass band in african chimes”, la cual no forma parte de la película.

Se ha dicho que los compositores del famoso y memorable tema no fue escrito ex profeso para Simple Minds, sino estuvo entre el maestro Bryan Ferry y Billy Idol, pero ambos se negaron aun teniendo el perfil idóneo, al igual que los integrantes de Simple Minds, pero fueron persuadidos por la disquera y la prometida maleta llena de billetes verdes. El único que se arrepintió de no haberla grabado fue Billy Idol, pero fue muchos años después.

Para los “olvidadizos” semi seguidores de Simple Minds, espero no haberlos desilusionado, como también no espero continuar haciéndolo para aquellos que no saben que el nombre del grupo proviene de una parte de la letra de una melodía de David Bowie, “Jean Genie”. Para alegrarles el momento les digo que la alineación actual del grupo es de gran nivel, por lo que habrá que irlos a ver, sin lugar a dudas, al Pepsi Center: Ged Grimes (bajo), Sarah Brown (voz), Gordy Goudie (guitarras), la genial y cachonda morenaza Cherisse Osei (batería) y Catherine AD (voz, teclados y guitarras), claro, además de los dos miembros originales, quienes se conocen desde los ocho años, convirtiéndose en una de las más sólidas parejas musicales de la historia del rock pop en el mundo.

Ódiame por piedad, yo te lo pido

La rola “Don’t you (forget about me)”, trata de cómo las personas añoran jamás ser olvidadas, prefieren ser recordadas como un astro lleno de luz, vitalidad interminable y energía para dar y repartir.

En aquellos años te decías que jamás te “cansarías” de hacer lo que tanto amas, pero al igual que los integrantes de Simple Minds, el video que les comparto, en versión acústica, demuestra el paso y peso de los años en todos nosotros, por lo que viene enseguida la eterna pregunta: ¿será verdad que me van a recordar algún día? ¿Pasará la gente de largo —en el concierto de Simple Minds— y ni el saludo me dará?

Esta banda escocesa ha logrado lo que casi nadie en el medio artístico: éxito, fama, fortuna, reconocimiento, influencia, seguir de gira a sus casi 60 años y venir a México —un tanto tarde—; y hasta el bonísimo Jim Kerr ser el ex marido de la cantante de The Pretenders, mi adorada Chrissie Hynde (su matrimonio duró de 1984 a 1990) y andar de gira en Europa actualmente con The Pretenders, como una manera madura y profesional de trabajar juntos la ex pareja. Por cierto, en julio pasado Kerr cumplió 59 años, y quizá sea al que se le vea más amolado físicamente sobre el escenario, pero el abanico sí que lo sabe mover el maestro, porque el elegante talento se desborda por todos lados.

¡Nos vemos en el Pepsi Center, si la vida, el tembloroso 19 de septiembre y el destino nos lo permiten!

De nada. ©

*Versión despreciable de la respetable columna Silencios Estereofónicos de Félix Morriña, publicada en el diario Impulso.

Félix Morriña
Dandy pero punk.

Félix Morriña es periodista y promotor  etílico-cultural. Columnista en Impulso, Semanario Punto Revista Ágora. “Este oficio sí es para cínicos”, podría ser el título de su libro de crónicas culturales.