CINISMO SORPRENDENTE

La obra fílmica que sorprendió a un pepenador de filmes exquisitos

“Uno ve, literalmente, decenas y decenas de películas buscándola y, en realidad, se va tropezando con una mayoría absoluta que son intrascendentes -con frecuencia las más halagadas y premiadas son de quienes no muestran la menor comprensión de qué es y para qué es el cine-, pero una noche cualquiera uno se encuentra con una luz silenciosa, llena de sonidos, sin una sola palabra, en que la poesía se cumple. Felicidad”.

Por Los Cínicos

Desde el 11 de diciembre y hasta el próximo 5 de enero, se está realizando el Festival de Cine Europeo en la Cineteca Nacional con diversos largometrajes de los Estados Miembros de la Unión Europea. “Es el mejor ejemplo simbólico de que el cine sirve para ilustrar la imagen de Europa: unidad en la diversidad y cuya vitalidad se canaliza a través del pluralismo de sus expresiones y de las distintas miradas desde el norte de Escandinavia hasta el sur del Mediterráneo”, se lee en el sitio de la Unión Europea en México. Sin embargo, para algunos observadores acuciosos de cine en México —como somos Los Cínicos—, la selección, así como su promoción, fue pésima, ya que ni siquiera es claro que está ocurriendo el “festival”, salvo porque se dice que lo hay y por una marquesina, pues no hay cartel, no hay programa, no hay voluntarios: no se ve que está pasando. Pero ahí, entre la basura exquisita, está al parecer un documental portentoso llamado Homo Sapiens.

Por lo menos, para el crítico de cine Germán Martínez Martínez, ésta es una joya cinematográfica. “Uno ve, literalmente, decenas y decenas de películas buscándola y, en realidad, se va tropezando con una mayoría absoluta que son intrascendentes -con frecuencia las más halagadas y premiadas son de quienes no muestran la menor comprensión de qué es y para qué es el cine-, pero una noche cualquiera uno se encuentra con una luz silenciosa, llena de sonidos, sin una sola palabra, en que la poesía se cumple. Felicidad”, explica en su Facebook el experto.

El filme es del director austriaco Nikolaus Geyrhalte y no es un estreno pues fue exhibido en festivales como el de Berlín, en 2016. En el sitio oficial de la película se lee lo siguiente: “Las imágenes podrían tomarse de una película de ciencia ficción ambientada en el planeta Tierra después de que se haya vuelto inhabitable. Edificios abandonados: urbanizaciones, tiendas, cines, hospitales, oficinas, escuelas, una biblioteca, parques de atracciones y cárceles. Lugares y áreas que la naturaleza reclama, como un bar cubierto de musgo con helechos que crecen entre las heces, una máquina de refrescos todavía abastecida ahora cubierta de vegetación, un vertedero cubierto de basura o tanques en el bosque. La hierba alta brota de las grietas en el asfalto. Las aves circulan en la cúpula de un reactor fuera de servicio, una ráfaga de viento hace retumbar las persianas de las ventanas o los trozos de papel flotan, el ruido de la lluvia: sonidos completamente sin palabras, mucho espacio para la contemplación. Todos estos lugares llevan las huellas de la antigua existencia humana y dan testimonio de una civilización que produjo la arquitectura, arte, industria del entretenimiento, tecnologías, ideologías, guerras y desastres ambientales. En tomas panorámicas enmarcadas con precisión, la cámara estática de Nikolaus Geyrhalter nos muestra el presente post-apocaliptico. No hay personas en su película y, sin embargo, como sugiere el título, no tiene nada menos que el futuro de la humanidad”.

Geyrhalter ha realizado diecisiete películas, mismo número de las que ha fotografiado, Homo Sapiens es el número quince en cuanto a dirección se refiere. También ha participado como productor y escritor en otra decena de documentales para cine y televisión. Es curioso que Homo Sapiens se ha visto poco en las salas de cine en México, de hecho estuvo programada en la edición de 2017 del Festival de Cine Black and Canvas, en la Ciudad de México, pero se tuvo que mover su proyección programada para el 23 de septiembre por el sismo ocurrido 19 de ese mismo mes para noviembre y no supimos más.

Habrá que estar atento para pescar ésta y otras películas del cineasta austriaco, nacido en 1972 en Viena, para poder apreciarlas en una sala de cine, pues todo indica que son de aquellas filmografías que hay que verlas en pantalla grande antes de que el planeta nos mande al carajo.  Pues ya lo dijo el filósofo Claude Lévi-Strauss: “El mundo comenzó sin el hombre, y se completará sin él”.

Dos años después, Germán la encuentra en el Festival de Cine Europeo y le sorprende, y es que él no es cualquier crítico cultural, él ha sido profesor e investigador en la Universidad de St Andrews y la Universidad de Londres, en Gran Bretaña, y en el ITESM, la Universidad Iberoamericana y el INBA en México, director artístico del Discovering Latin America Film Festival de Londres y editor de la revista Foreign Policy Edición Mexicana, además de haber colaborado en diversas publicaciones culturales en México, como la revista Icónica y en distintos libros académicos internacionales, incluyendo A Companion to Latin American Cinema. Con todas estas referencias confiamos en sus ojo y Los Cínicos nos pusimos a indagar más al respecto.

Germán Martínez Martínez, el crítico de cine que le sorprendió el filme Homo Sapiens.

Nos percatamos que Homo Sapiens se encuentra en el catálogo para suscriptores de Filmin pero no Latino, sino la versión española, junto con otro de sus trabajos del director de marras. Ahí se explica que éste es “un sobrecogedor ensayo sobre la condición humana que bien podría ser un encuentro improbable entre scouting de locaciones para películas de Tsai Ming-liang y ficción postapocalíptica”.

Earth es su última película y es de este año (2019), en el diario The Guardian hay una nota con el nombre “Un eco documental con paisajes espeluznantes y escalofriantes”, ahí se lee que este documental “nos alerta sobre los grandes cambios en el terreno y la geología que se están realizando con la minería y la construcción a gran escala, industrias que están sacando el contenido de la Tierra, vaciando áreas enteras, aplanando y moviendo montañas”. Es así que “la película comienza con la estadística de que los humanos mueven 156 millones de toneladas de roca y tierra al día, haciendo de nuestra especie “el factor geológico más decisivo de nuestro tiempo”. Geyrhalter apoya esto con imágenes de paisajes enormes y escalofriantes que ahora son una característica de su trabajo: imágenes de extrañeza kubrickiana, como imágenes de otro planeta, alguna luna distante, sombría y rica en minerales que estamos explotando cruelmente”.

A diferencia de Homo Sapiens en Earth “los seres humanos son entrevistados y se les muestra interactuando en una escala convencional. Vemos una alegre banda haciendo música en la inauguración ceremonial de una mina. Un funcionario hace un discurso solemne aludiendo delicadamente a la “muerte accidental de Imre”, un empleado asesinado durante el trabajo minero, antes de continuar. A su modo inexpresivo, Geyrhalter nos deja ver que la ironía de la muerte de Imre se haya pasado por alto con frialdad, aunque otro tipo de cineasta podría haber querido saber más”.

Habrá que estar atento para pescar ésta y otras películas del cineasta austriaco, nacido en 1972 en Viena, para poder apreciarlas en una sala de cine, pues todo indica que son de aquellas filmografías que hay que verlas en pantalla grande antes de que el planeta nos mande al carajo.  Ya lo dijo el filósofo Claude Lévi-Strauss: “El mundo comenzó sin el hombre, y se completará sin él”.

Charla con Nikolaus Geyrhalte.

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