Homenaje en la FIL a un monigote tapatío

En algún momento de su discurso, Trino Camacho casi llora de agradecimiento, luego varios de sus personajes fueron brotando de entre el público, lo que generó mucha alegría y emoción en el auditorio.

Por José Antonio Monterrosas Figueiras

Trino con su Catrina. Foto: José Antonio Monterrosas Figueiras.

No es secreto que Trino estaba muy enojado porque a ningún ilustrador tapatío le habían dado La Catrina, el máximo reconocimiento que otorga la Feria Internacional de Libro de Guadalajara a moneros. Hoy volvió a recordarlo, pero con La Catrina entre sus manos y en «su segunda casa», la FIL de Guadalajara, – la primera es en Ajijic, en Chapala, Jalisco, lugar donde vive-.

«Ya no más falta que gane el Oscar», expresó ufano, el creador de Crónicas marcianasFábulas de policías y ladronesEl rey ChiquitoPipo y don CalvinoRuleteros y don Taquero. Es que él estuvo en la primera película del «gordo» que antes era «flaco», porque sí era flaco asume, se refiere obviamente a su paisano Guillermo del Toro y la película Doña Lupe.

Entre los invitados a su homenaje realizado en el Auditorio Juan Rulfo este sábado, a la una de la tarde, estuvieron Andrés Bustamante «El Güiri Güiri» y José Ignacio Solórzano «Jis», éste último su mancuerna en la creación de personajes como el luchador Santos y la Tetona Mendoza, así como en el programa de radio La chora interminable, ahora programa de televisión.

«Ya sé que yo no gané pero es que Trino es muy comercial, yo soy más de culto», afirma Jis para luego reírse junto con el público asistente.

El Güiri Güiri con su Catrino. Foto:José Antonio Monterrosas Figueiras.

Por su parte, El Güiri Güiri, se autopremió con un muñeco que lo nombró el Ca-Trino, el cual tenía en sus bordes unas luces. Así que lo alzó para luego abrazar al verdadero catrino de la tarde.

En algún momento de su discurso, Trino Camacho casi llora de agradecimiento, luego varios de sus personajes fueron brotando de entre el público, lo que generó mucha alegría y emoción en el auditorio.

Marciana y el Peyote Asesino con los monigotes de Trino. Foto: José Antonio Monterrosas Figueiras.

El pintamonos tapatío que no cree en los ovnis, pero que en uno de sus libros sobre marcianos fue prologado por el ufólogo más conocido de México, Jaime Maussan, es fotografiado con su diploma de un lado y la catrina del otro.

Rodeado por los fotógrafos, le grito que levante más La Catrina. Se envalentona, deja de lado el diploma encuadrado sobre la mesa, y con sus dos manos la eleva como si fuera la Copa de Oro. Atrás de él sus personajes comienzan a llegar para cubrirlo, las fotos no se hacen esperar. El momento es único, a Trino le han crecido los monigotes.

El Santos y la Tetona Mendoza hechos por estudiantes de la carrera de Diseño de la UdG. Foto: José Antonio Monterrosas Figueiras.

El Peyote Asesino, Santos, La Tetona Mendoza y varios más son llevados cada uno por estudiantes de la carrera de Diseño de la Universidad de Guadalajara. Todos fueron hechos por ellos para la ocasión. Converso con una de las estudiantes y me dice que le llevó un mes hacerlo. El Auditorio Juan Rulfo es festejo colorido, los personajes de Trino andan por todos sus rincones.

Jis en el homenaje a Trino en la FIL Guadalajara. Foto: José Antonio Monterrosas Figueiras.

El homenajeado se nota conmovido, de una vez hubieran reconocido también a Jis, ese hombre que antes de la FIL, lo vi cruzar, como si fuera una ave pesada, volando bajo la mañana de un lunes del mes de octubre, en su cafetería El Vago Imperial. Se sentó frente a un mesa en un rincón, donde bebió mientras observaba el paisaje, tras las rejas que dividen a ese lugar.

Como enjaulado de sí mismo, Jis suspira para luego mirar su celular, sonríe levemente, todo esto a orillas del barrio más cool del mundo, la colonia Americana, aquí en Guadalajara, según la revista Time Out.

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