REPORTE CÍNICO

Por la Redacción Cínica

La madrugada de este 15 de julio de 2026, falleció en Cuernavaca, Morelos, la actriz Elsa Aguirre. Tenía 95 años y fue una de las últimas grandes sobrevivientes de la Época de Oro del cine mexicano.

«¿Quería ser artista de cine?», le preguntó alguna vez Cristina Pacheco a Elsa Aguirre en su programa Conversando con… La actriz le respondió: «No, yo si te digo que soy muy nueva en el camino de la conciencia. En el camino que tenemos todos y que todos algún día vamos a llegar por alejados que anduviésemos. Te digo que yo estaba muy inconciente. Una niña muy idealista, al fin y al cabo libra, también aire; escorpio, con sus ideales y con la atracción más grande para mi polaridad».

Elsa Aguirre, nació el 25 de septiembre de 1930 en Chihuahua. Se mudó junto a su familia a la Ciudad de México en 1945 y fue en un concurso de belleza en el que participó ella y sus hermanas el que le abrió las puertas a sus primeros papeles para las películas de 1946 El sexo fuerte y El pasajero diez mil.

Fue el director Julio Bracho quien impulsó su carrera al ofrecerle un papel en Don Simón de Lira. Más adelante trabajó junto a figuras como Pedro Infante, Pedro Armendáriz, Luis Aguilar, Mario Moreno “Cantinflas”, Dolores del Río y Joaquín Pardavé.

Elsa Aguirre y Joaquín Pardavé en Don Simón de Lira, de Julio Bracho

Entre otras películas en las que actuó están Ojos de juventud (1948), Lluvia roja (1950), La mujer que yo amé (1950), Cuatro noches contigo (1952), Cuidado con el amor (1954), Doncella de piedra (1956) Vainilla, bronce y morir (1957), Sólo de noche vienes (1965), Casa de mujeres (1966), El día de la boda (1968) y El cuerpazo del delito (1970).

«¿Quería ser artista de cine?», le preguntó alguna vez Cristina Pacheco a Elsa Aguirre. La actriz respondió: «No, yo si te digo que soy muy nueva en el camino de la conciencia. En el camino que tenemos todos y que todos algún día vamos a llegar, por a lejados que anduviésemos. Te digo que yo estaba muy inconciente. Una niña muy idealista, al fin y al cabo libra, también aire; escorpio, con sus ideales y con la atracción más grande para mi polaridad».

La Asociación Nacional de Intérpretes expresó que Elsa Aguirre «fue una de las actrices más icónicas y emblemáticas de la Época de Oro del cine mexicano, célebre tanto por su talento dramático como por ser considerada uno de los rostros más bellos de la pantalla grande».

Tal como dice aquella canción de la que Elsa fue inspiración, Flor de azalea, la pieza que le compusieron en 1949 Zacarías Gómez Urquiza y Manuel Esperón. “Tu sonrisa/ refleja el paso de las horas negras,/ tu mirada,/ la más amarga desesperación./ Hoy para siempre,/ quiero que olvides tus pasadas penas/ y que tan sólo tenga horas serenas tu corazón”.

Elsa Aguirre, —como apunta el cineasta Roberto Fiesco en el libro Elsa Aguirre, la mujer que yo amé, presentado en la edición 36 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG)— tuvo una vida marcada por la tragedia, con tres matrimonios que duraron apenas un año, un hijo que falleció cuando era muy joven. Todo esto llevó a Aguirre a practicar yoga desde hace 60 años y cultivar la espiritualidad que tuvo que ver con hacer un camino de vida alejado de los aspectos más frívolos o superficiales que podría haber en las personas que se dedican al cine. 


Descubre más desde REVISTA LOS CÍNICOS

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

aUTOR

TENDENCIAS