DANDYS Y CÍNICOS

Otras películas de la Muestra Internacional de Cine 62

Hace un par de días José Antonio Monterrosas escribió sobre la película Voraz, la Ópera Prima de la francesa Julia Ducournau, la cual forma parte de la Muestra Internacional de Cine, número 62, de la Cineteca Nacional. Aquí va un apunte sobre dos películas más de catorce que la conforman.

Por José Antonio Monterrosas Figueiras

Sangre de mi sangre
Benedetta en Sangre de mi sangre.

Cada película es la voracidad de una mirada, la cual se expone ante los ojos de los espectadores ansiosos por probar sus sabores. Así pasa año tras año con la Muestra Internacional de Cine, que podría también llamarse Muestra Internacional de Voracidades Fílmicas, en la que se reunieron catorce miradas provenientes de distintos países y sus copulaciones.

Pareciera que la Muestra ha sido rebasada por los tiempos que corren, pues ya no es lo mismo que hace quince años, cuando era uno de los pocos foros para ver cine internacional “de calidad”. En esos tiempos apenas despegaban varios de los festivales de cine en la Ciudad de México y en otros estados de la República; tampoco era competencia Internet y no había Netflix. Salvo la piratería tradicional, algunos espacios alternativos o la televisión pública y de cable, la Muestra era el espacio ideal para ver ese tipo de cine.

El mes pasado corrió en la inmensa Cineteca Nacional y ahora realiza su recorrido por varias ciudades del país. Tanto los muy jóvenes y viejos públicos no paran de asistir. Ese rito de salir a cazar películas en manada sigue vigente. En los días de Semana Santa, la Cineteca lució viva dentro y fuera de sus salas de cine y aquí dos películas voraces pero benditas.

Benedetta entre todas las mujeres

Dice el crítico de cine Luciano Monteagudo que en el filme del italiano Marco Belloccio Sangre de mi sangre (Italia, Francia, Suiza, 2015), el deseo se consagra como el primer enemigo de la religión católica, y a la vez es su mejor antídoto. No se equivoca. Aquí hay dos narraciones que las entrelaza un convento/prisión/centro turístico ubicado en Bobbio, Italia; en la primera, situada en el siglo XVII, en tiempos de la Inquisición, una mujer conocida como Benedetta —Bendita, en español—, es torturada en esa prisión/convento como castigo por “seducir” a un sacerdote que al final se suicida —también como castigo— por el amor a ella (ahí el deseo y el antídoto); en la segunda, sucedida en ese mismo lugar, pero ahora como un centro turístico y en este tiempo, vive un viejo conde que su presencia estorba para los fines económicos de las nuevas generaciones. Es una vez más la carne femenina, la sangre y el pecado, los vehículos que hacen de este filme un paisaje lóbrego, el cual es sonorizado por una versión de la sobada rola de Metallica, “Nothing else matters”, con piano y voces angelicales, de Scala & Kolacny Brothers. Esta una película tan oscura como luminosa.

Si alguien quiere ver una película mexicana en estos días, sin duda recomendaría 3 mujeres, que la comedia de los Tres idiotas, de Martha Higareda y Carlos Bolado. Pero en esto, como en todo, cada quién sus gustos y voracidades.

Muestra de Cine 62

Mejor Tres mujeres

3 mujeres (o despertando de mi sueño Bosnio) (Bosnia-Herzegovina-México, 2016), es la primera película del mexicano Sergio Flores Thorija. Las tres historias que conforman este largometraje son acerca de tres mujeres —como el mismo título lo dice. Ellas son Ivana, quien cuida a su mamá y se pinta el cabello de rubio porque anhela vivir en Estados Unidos; Clara, una brasileña que trabaja de bailarina en un antro, pero a su vecina eso no le gusta; y Marina, joven que se enamora de su mejor amiga, pero tiene que dejar la ciudad porque sus padres se van a trabajar a otro país. Todas ellas viven al mismo tiempo en Sarajevo. Todas —o casi todas— son extranjeras. Todas son no actrices, pues Sergio las invitó a trabajar en este tríptico fílmico, que originalmente estaba pensado para cinco relatos, para él se volvió trascendental el quedarse en tres, pues dice que en Bosnia-Herzegovina todo se resume a tres pues “hay tres presidentes, hay tres religiones y hay tres idiomas”.

En 3 mujeres todas luchan por su propia libertad, por lo que intentan enfrentarse a los prejuicios sociales de un país conservador y el más pobre de Europa. La presencia latinoamericana es fuerte en este filme y si algún extraviado-curioso-ocioso le pasara por la cabeza saber si en este mundo hay una relación entre el cineasta Béla Tarr y el grupo musical Los Ángeles Azules, pues este filme de Sergio Flores Thorija podría ser aquel, ya que la película fue producida por el enorme cineasta húngaro, pues Sergio fue su alumno, y en la película se escuchan esas cumbias. También se oyen los diálogos de una telenovela mexicana noventera llamada Esmeralda. Así que si alguien quiere ver una película mexicana en estos días, sin duda recomendaría 3 mujeres, que la comedia de los Tres idiotas, de Martha Higareda y Carlos Bolado. Pero en esto, como en todo, cada quién sus gustos y voracidades. ©

* Versión cínica de una nota  voraz publicada originalmente en la revista Revés.

José Antonio Monterrosas Figueiras
Reportero Repicante.

José Antonio Monterrosas Figueiras es editor cínico en Los Cínicos y periodista replicante en Replicante y al revés en Revés.

@jamonterrosas