A VECES ME DESPRECIO

Te hemos aguantado todo, Joaquín

“Joaquín, bien sabes que a muchos ya no convences del todo con tu lírica y te hemos aguantado todo”. Advierte un seguidor de Joaquín Sabina (pongamos que hablamos de un tal Félix Morriña).

Por Félix Morriña

“¡Lo niego todo, incluso la verdad…
porque soy culpable hasta
demostrar lo contrario!”

Hace tiempo que yo también lo niego todo querido Joaquín. Cuando viene el hartazgo de ver cómo ya nada vale la pena, cuando los valores con los que uno ha crecido son ridículos para las nuevas generaciones. No nos hemos visto desde tu gira “500 noches para una crisis” (nombre del disco del 2015), la cual pisó Toluca, la ciudad donde vivo en el Estado de México. Recuerdo bien haber llegado, ese domingo —desintoxicado— al Teatro Morelos de la capital mexiquense para escucharte cantar, y sin poder evitarlo, bebí a tu salud el resto de la recién iniciada semana. ¡Uno es así, punto final!

También he negado al amor —me he negado a él—, como también me ha negado éste Joaquín, como tú tantas veces lo sigues haciendo. Vaya cosas que enseñas sin intención camarada. Me da gusto saber que vendrás de nuevo por estos lares para interpretar el contenido de tu décimo séptimo disco en estudio, el cual lleva el nombre de tu reciente gira. Vendrás un mes antes de que se cumpla un año de que sacaste al mercado “Lo niego todo” (2017), hostia plateada con 12 rolas de un calibre de un tipo de tu altura.

Joaquín, bien sabes que a muchos ya no convences del todo con tu lírica, pero quienes te conocemos y te hemos aguantado todo, te iremos a ver, no vaya a ser que se te pegue la gana de irte con la pálida sombra y no alcancemos a despedirnos sin brindar por esa capacidad de negarlo todo con rolas que habrá que negar cuando estemos a lado de vuestra mujer y te pregunte con cuántas féminas se va a un recital tuyo.

Refuerzo el epígrafe de esta primera columna del presente año Joaquín, porque me enseñaste a mentir, a decir la verdad con mentiras, a avisarle a la muerte que siempre estoy preparado para partir y siempre listo para un gran amor, éste que ha tocado desde hace siete meses a mi puerta, a mi cuerpo y a mi espiritualidad.

Refuerzo el epígrafe de esta primera columna del presente año Joaquín, porque me enseñaste a mentir, a decir la verdad con mentiras, a avisarle a la muerte que siempre estoy preparado para partir y siempre listo para un gran amor, éste que ha tocado desde hace siete meses a mi puerta, a mi cuerpo y a mi espiritualidad.

Ella, Joaquín, como aquellas cuyo nombre no me quiero acordar, te conocen, admiran e incluso te han deseado algunas, pero no podrían vivir con un tipo así, como tú, como yo. Sí, ya sé, lo vamos a negar todo los dos, de que somos fieles (¡a uno mismo!); que creemos en Dios (¡Señor, creo en mí!); que somos los mejores (¡sin duda en lo peor!); que somos vividores (¿no es para eso la vida?); que esto, que lo otro, la verdad es que no eres el Dylan español, ni yo soy el Dr. Hunter S. Thompson, precursor del periodismo “Gonzo”. ¡La verdad Joaquín, no nos importa nada, porque lo negamos todo!

“… La leyenda del suicida,/ y la del bala perdida./ La del santo beodo,/ si me cuentas mi vida,/ lo niego todo/… Si es para hacerme daño,/ sé lo que me conviene./ He defraudado a todos/ empezando por mí./ Ni soy un libro abierto,/ ni quien tú te imaginas,/ lloro con las más cursis/ películas de amor./ Me echaron de los bares/ que usaba de oficina./ Y una venus latina,/ me dio la extremaunción”, esta es la parte de tu canción que me gusta más Joaquín, porque nunca he negado que me hayan corrido de mis cantinas-oficinas, lo que sí niego es que haya pensado en matarme algunas veces, porque ya sabes: “A veces me desprecio”.

Querido, nos vemos el lunes 19 de febrero en el Teatro Morelos de Toluca para negarlo todo, juntos podremos decirle a tu público todas las mentiras hechas verdad, porque “¡lo niego todo, incluso la verdad… porque soy culpable hasta demostrar lo contrario!”. ¡Salud querido camarada de interminables aventuras!

¡Allá nos vemos! ©

*Versión cínica de la columna Silencios Estereofónicos de Félix Morriña, publicada en el diario Impulso.

Félix Morriña
Dandy pero punk.

Félix Morriña es periodista y promotor cultural. Columnista en ImpulsoSemanario Punto Revista Ágora. “Este oficio sí es para cínicos”, podría ser el título de su libro de crónicas culturales.

@fmorrina