DANDYS Y CÍNICOS

De Soda Stereo a Delfin Quishpe

En este texto hay grietas en el corazón y planetas con desilusión, también vagos y tontos recuerdos de Soda Stereo y una historia de desamor un día antes del 11 de septiembre de 2001, sin embargo también hay alegría y baile “tecno-folklore andino” con Delfín Quishpe. Y todo por culpa del dipsómano periodista Félix Morriña.

Por José Antonio Monterrosas Figueiras

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¿Delfín Quishpe? No, Félix Morriña.

Debo confesar que este cuento fue un tanto culpa del periodista dipsómano Félix Morriña, pues resulta que editando su nota para este sitio, sobre el 11 de septiembre y la visita de Richard Coleman, el colaborador y creativo de Soda Stereo (que Félix le llama el cuarto de Soda), a la ciudad de Toluca, me llevó a revisar qué relación podría existir entre el derrumbe de las Torres Gemelas en Nueva York, sucedido el 11 de septiembre de 2001 y Soda Stereo.

Debo también expresar, antes de continuar, que hace mucho tiempo que Soda Stereo y Gustavo Cerati me importan un carajo, la nota de Félix Morriña sobre estos argentinos y la otra también del “Servibar” sobre Gustavo Adrián Cerati y un pibe recién nacido, hace unos días, me llevaron a recordar eso: que Soda Stereo y su conmemorado cantante, fallecido el 4 de septiembre de 2014, me importa un bledo.

De hecho cada vez es menos mi gusto por las canciones del amado Cerati para muchos. No diré que de pronto pueda disfrutar ciertas canciones e incluso tararearlas, pero ya no me estremecen como hace veinte años, pasa lo mismo con Los Caifanes, puedo vivir sin ellos, tal vez esa rola “Quisiera ser alcohol”, me signifique algo todavía porque recuerdo que a mi querida Corina Herrera, fotógrafa ella, cuando vivía en la Ciudad de México y yo no me encontraba en este exilio con sabor a primavera eterna, le fascinaba entonarla en alguna cantina, a las tres de la madrugada, echaba algunas monedas a la rocola para que sonara esa canción que podía repetirla cinco veces hasta que desconectaban el aparato, por hartazgo o porque ya era la hora de cerrar. Ahora Corina ha vuelto a la Ciudad de México, pero ya no versaremos “Quisiera ser alcohol” sino unas de Barney, por su embarazo.

Noto, sin embargo, que para algunos amigos —y no me refiero a Félix Morriña— las canciones de Soda y su idolatrado Che-rati, las cantan con mayor entusiasmo que hace dos décadas cuando éramos unos pibes. 

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Delfín Quishpe y Daniel Sais. Foto retomada de el sitio El Mercio.

En el ocio pues me enteré que Delfín Quishpe, el exitosísmo cantautor ecuatoriano del “tecno-folklore andino” había hecho un cover de la canción “Cuando pase el temblor” de Soda Stereo, algo que tal vez a los rockeros más duros y puristas les pudo parecer un insulto, una blasfemia.

Había entonces olvidado prácticamente el tema de las Torres Gemelas y el 11 de septiembre, pero la nota de Félix me las volvió a recordar, como ya dije, y bueno también la conductora de noticias Yuriria Herrera fue culpable, ya que a últimas fechas la veo porque la pantalla que tengo en casa sólo sintoniza ese canal y Excélsior Televisión (lo mismo pero más aburrido). El 11 de septiembre la mujer periodista inició su noticiero de las dos de la tarde, en Imagen, con la conmemoración del derrumbe de las Torres Gemelas.

Yuriria creo que llegó a preguntar: “¿en dónde estaba usted esa mañana del 11 de septiembre del dosmiluuunooo?” Yo que recién abría los ojos rememoré que esa mañana me despertó mi madre para que corriera frente al televisor y viera lo que estaba sucediendo en Nueva York. Para mí lo único que importaba antes de mirar esas imágenes en la tele era un: “¡Noooo!”, recibido, la noche del 10 de septiembre, por una chica tapatía que sentía que amaba. Recuerdo que le escribí un poema sobre dos velas que se consumían, mientras le daba lectura a mi cursi carta con un par de velas que compré previamente a mi encuentro con ella, estas daban un poco de luz a mi declaración (¡hay una grieta en mi corazón, un planeta con desilusión!).

Vagas y tontas imágenes tanto de Soda Stereo como de las Torres Gemelas hasta que, revisando qué relación podría existir entre el 11 de septiembre y Soda Stereo, llegué —pues siempre se llega a algo si uno le busca o googlea— a la muerte del tecladista de la banda argentina, Daniel Sais, ocurrida el pasado 2 de julio.

En realidad, no estaba enterado de este fallecimiento y la verdad tampoco sabía el nombre del tecladista de esta banda, que ya saben me importa poco ahora. Menos sabía que vivía en Ecuador desde el 2003 y que seguro muchos ni lo considerarán para el siguiente año, aquí sólo vale la muerte de Gustavo Cerati.

En el ocio pues me enteré que Delfín Quishpe, el exitosísmo cantautor ecuatoriano del “tecno-folklore andino” había hecho un cover de la canción “Cuando pase el temblor” de Soda Stereo, algo que tal vez a los rockeros más duros y puristas les pudo parecer un insulto, una blasfemia, sin embargo Daniel Sais no tardó en decir por redes sociales, precisamente hace dos años: “Seamos francos, Delfín canta mejor que todos los reguetobachateromanticuchos que llenan estadios”.

Tiempo después Sais, junto con GabyO, harían una reversión Bossa Nova —muy tediosa— al hit musical y con el que comenzó su carrera Delfín en 2006 llamado: “Las Torres Gemelas” y en el que cuenta la historia de fracaso al enterarse que el atentado era en el mismo lugar donde su novia trabajaba: “Una llamada recibí, sólo me dijo: adiós mi amor. Un mal recuerdo yo la viví, los terroristas lo exterminaron”. Con franqueza diré que prefiero la rola de Delfín que la de Sais y sería tal vez de las pocas maneras que volvería a oir a Soda Stereo. Como anotó un seguidor del músico en redes sociales: “Delfín me hace reír, Soda me da sueño”. Y su respuesta del músico: “Malos son los que no te producen nada”.

Dejaré esto hasta aquí y me iré caminando lentamente, ¡ay dios mío, ayudameee!

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José Antonio Monterrosas Figueiras
Reportero Repicante.

José Antonio Monterrosas Figueiras es editor cínico en Los Cínicos, ha colaborado en revistas de crítica cultural como Replicante Revés