DANDYS Y CÍNICOS

La Mujer Murciélago se exhibió en Cineteca Tlalpan o como le dicen p’a lucirla más acá: Cineteca Nacional de las Artes, pero que no es otra cosa que un espacio donde concentrarán –generosamente, claro- a las películas indeseables para la actual administración de Cineca Nacional, es decir, dividir entre el cine de “alambritos” mexicano y el cine exquisito de Muestra Internacional. ¡Hay Bati-Cineteca Nacional!

Por José Antonio Monterrosas Figueiras

La Bati-Cineteca Nacional. Foto: Cineteca Nacional.

Hace un par de días lo comentamos aquí mismo, que la película de 1968, dirigida por René Cardona, llamada  La Mujer Murciélago, se exhibió en Cineteca Nacional, sí en Cineteca Tlalpan o como le dicen p’a lucirla más acá: Cineteca Nacional de las Artes, pero que no es otra cosa que un espacio donde concentrarán -generosamente, claro- a las películas indeseables para la actual administración, es decir, dividir entre el cine de “alambritos” mexicano y el cine exquisito de Muestra Internacional. ¡Hay Bati-Cineteca Nacional! ¡Hay Bati-niveles!

Así lo escribí: “Ahora ya tienen su sede cerca de Tlalpan, donde pueden llevar a las (películas) indeseables, tal como pasó con La Mujer Murciélago, que este mismo viernes, 3 de noviembre, se exhibió por allá, en tres funciones, como parte del ciclo de películas en apoyo a los damnificados de Acapulco, así evitamos que el cine de «alambritos» se vea cerca de la oficina y el comedor 8 y medio, donde come el director y el programador de Cineteca Nacional”.

La bati-sana distancia de Cineteca Nacional Xoco.

Pues sí, como se advertía aquí, les cayó como anillo al dedo tener otra sede de Cineteca Nacional para mantener una “sana distancia” con La Mujer Murciélago, luchadores y monstruos, para así dejar libre el espacio para el cine de calidad con sabor a cine europeo del siglo pasado, en las once salas de Cineteca Xoco o como le dicen ahora Cineteka Mítika, por la enorme plaza comercial Mítika que está a unos pasos del sagrado recinto cinematográfiko.

La sorpresa, de primera instancia, es que luego de ese 3 de noviembre, Cineteca Nacional anunció que esta película sobre la heroína-luchadora mexicana encarnada por la actriz italiana-mexicana Maura Monti, se exhibirá a partir del 10 de noviembre en “programación regular”. Así lo expresaron en una publicación vía Facebook, acompañada del cartel de ese filme con la sensual mujer con el rostro cubierto, una capa azul y el vientre al desnudo. “¡Corre la voz!”, advierten incluso, ¡qué Bati-felicidad!

Lo que además dice -en chiquito- el alegre anuncio, es que será en la Cineteca Nacional de las Artes, la que se encuentra a unos pasos del metro General Anaya, la que está cerca del corredor “motelero” de la Ciudad de México y que antes eran cines de una cadena comercial. Da la impresión que éste se volverá ese gran corral del cine que no le gusta a su director actual, Alejandro Pelayo, tal como el cine estudiantil mexicano, el cine de terror o el cine de fantasía, por ejemplo.

Basta con ver la programación de estos días de inicios de noviembre, donde no sólo estará la película de la Batichica mexicana, sino que este viernes, 10 de noviembre, arrancó la Muestra de Cine del Centro de Capacitación Cinematográfica, escuela de cine que está a unos pasos de ésta o el gran anuncio en la página de esta institución que dice que a partir del 16 al 23 de noviembre, estará la décimo segunda edición del Festival Internacional de Cine Fantástico.

Próximamente en Cineteca Nacional de las (Feas) Artes.

¿Por qué este tipo de cine no se anuncia que se proyectará en la sede central de Cineteca? ¿Falta de espacio o no quieren tenerlo tan cerca porque les desmerece? ¿O es que es un cine que no debe mayor reflector en Pelayoteca Nacional? ¿Qué piensan los que les gusta ese tipo de cine? ¿Les parece bien que sea exhibido y reubicado fuera del recinto de Xoco? Es mejor eso que nada, supongo, o mandarlos directamente a Filmin Latino.

La Muestra del Centro de Capacitación Cinematográfica está conformada por once películas, que han sido exhibidas en 35 países del mundo, dentro de 117  festivales de cine, algunos como el Festival de Málaga en España, DokLeipzig en Alemania, Biarritz en Francia, Odense en Dinamarca, y festivales nacionales como Guadalajara, Guanajuato, Morelia, así como DocsMx y Ambulante, además ha sumado 48 premios. No es poca cosa. ¿Por qué no van primero a Cineteca “Central” todas estas películas y luego pasan a las otras sedes «Secundarias» o por qué no se pasa de manera simultánea en ambos espacios?

¿En las once salas de Cineteca Nacional «México», no hubo espacio para la Muestra del CCC?

El gran éxito de la Cineteca Nacional que se construyó en tiempos de Paula Astorga por allá de, paradójicamente, el gobierno de Felipe Calderón, es decir, 2006-2012, fue precisamente para que este espacio permitiera la convivencia de todo tipo de cine y por ende todo tipo de públicos. El cambio que vivió el recinto de Xoco de tener 4 salas grandes y dos pequeñas a once salas, además de un foro al aire libre, dejó que el supuesto  “cine de arte” -ese que apunta el investigador de cine Jorge Grajales, en su interesante ensayo sobre cine asiático representado en la Muestra Internacional de Cine, que se encuentra en el libro Paisajes de la Muestra (Cineteca Nacional, 2014)- “que mayormente se rigen por las normas de las politiques des auteurs expuestas en la Cahiers du Cinéma”, colindara con “el otro cine».

En tiempos de la Cuarta Trasformación de Andrés Manuel López Obrador, donde supuestamente se busca erradicar el elitismo y el clasismo, pareciera que en realidad se hace más fehaciente esas diferencias. Al menos esto es lo que deja ver Cineteca Nacional actualmente, pero que viene desde mediados de la administración de Enrique Peña Nieto, cuando le dieron la dirección a Alejandro Pelayo, que solo tiene ojos para la Muestra Internacional de Cine.

Alejandro Pelayo, director de Cineteca Nacional, haciendo un encuadre de calidad.

Por eso es que, por otro lado, lo sucedido en estas semanas con la mujer trans, Laura Glover, en los baños de la Cineteca, de donde fue echada por mujeres policía, llama todavía más la atención, porque es una indeseable para la institución. A mi parecer, no se debió de cancelar la segunda edición del Festival Internacional de Cine Transfeminista en Cineteca, luego de que Glover y un grupo de chicas trans rasgaran una de las pantallas de cine mientras corría la función inaugural de éste, sino por el contrario, se debió de defender lo importante que es que se vieran películas de estos temas ahí, en esta coyuntura, con un naciente Festival de Cine Transfeminista, y sí, más que denunciar daño en propiedad ajena y amenaza a este grupo de mujeres trans por parte de Cineteca, se debió mostrar una posición conciliadora en la que la institución reparara esta pantalla y que el festival continuara con sus actividades. ¿Por qué no? ¿Cuál será la resolución a este tema? ¿Pensarán que cancelando otras actividades relacionadas con lo trans, ya está solucionado todo? ¿Optarán por mandar este tipo de cine a la Cineteca Tlalpan? ¿Será la Cineteca de la Artes Trans?

Mientras en Cineteca Tlalpan se exhibía La Mujer Murciélago, en Cineteca Xoco había protesta por transfeminicidios en 2023, en México. Foto: Cuenta X de Laura Glover.

Por todo esto y a esta altura del texto, ya no me sorprende demasiado que la película de La Mujer Murciélago vaya a “programación regular” en Cineteca Nacional, porque, insisto, es en ese rancho que ahora parece que será Cineteca Nacional de las (Feas) Artes, donde podrán pulular las y los “indeseables” y en donde nadie les vea.

La Mujer Murciélago no hace mucho estuvo en el prestigioso Festival Internacional de Cine de Locarno, donde además hubo una retrospectiva dedicada al cine popular mexicano titulada «Espectáculo a diario. Las distintas temporadas del cine popular mexicano», curada por el programador Olaf Möller con la colaboración del crítico Roberto Turigliatto.

Algunas de las películas de cine popular mexicano, que se exhibieron en el Festival Internacional de Cine de Locarno este 2023, entre ellas La Mujer Murciélago.

El ciclo estuvo integrado por 36 películas mexicanas, -como lo explica el crítico de cine Rafael Aviña en la página de internet del relevante Festival Internacional de Cine de Morelia-, éste estuvo conformado “por obras de realizadores como: Roberto Gavaldón, Julio Bracho, Emilio Fernández, Alejandro Galindo, Tito Davison, Chano Urueta, Ismael Rodríguez y más, con títulos ampliamente difundidos como: Días de otoño, Los tres García, El gendarme desconocidoEl rey del barrioPueblerinaEl esqueleto de la señora Morales, así como otros menos conocidos como lo son: Los hermanos del HierroLa corte del faraónEl gran campeónAs negroMúsica de siempreLa mente y el crimen y ese delirio fantástico que es La mujer murciélago (1968) dirigida por René Cardona y escrita por Alfredo Salazar”.

Sí hay que ir a divertirse y a conocer esta película –para quien no la haya visto-, pero hay que exigir que se vea en Cineteca Xoco, por donde deben pasar todas las películas antes de hacer el recorrido por otras sedes dentro y fuera de la Ciudad de México. Porque con esta manera de programar, no quiero imaginar que pasará en Cineteca Chapultepec, que parece ser que coronará esta visión de entre más lejos de la «Cineteca Nacional México», es decir la ubicada en Coyoacán, el cine debe ser cada vez más bárbaro y salvaje.

Algo más sobre La Mujer Murciélago

Maura Monti como… la mujer murciélago.

Aprovechando que La Mujer Murciélago anda exhibiéndose, valga algunos datos que nos expliquen el contexto de esta obra fílmica restaurada por Cinema Preservation Alliance, Academy Film Archive, Paso del Norte, Río Bravo Fund y Permanencia Voluntaria de la documentalista Viviana García Besné, la cual fue exhibida por primera vez, un año parteaguas para México, como lo fue 1968:

1.

¿Un monstruo marino en Cineteca Nacional? ¿Será a caso Jorge Grajales?

Jorge Grajales, el clavadazo investigador de cine y la cultura popular, además de especialista en la vida asiática, recuerda en sus efemérides fílmicas que publica en su Grajallywood feisbukero-instagramero, que el 28 de marzo pero de 1968, ésta se estrenó en los cines Alameda. Ópera, Colonial, Jalisco, La Paz, Popotla, Bahía, Maya, Soledad, Janitzio y Minerva, de la Ciudad de México y que duraría una semana en cartelera.

2.

«La Mujer Murciélago se desenvuelve exitosamente entre varones, derrota a unos y protege a otros»: el periodista y académico Héctor Villarreal.

El periodista y académico Hector Villarreal, apuntó en “Un Baticuento en Acapulco: La Mujer Murciélago, de la Revista Metroficción, que esta película:

«Se trata de una adaptación de la serie de televisión de Batman al cine mexicano de luchadores; pero en vez de un protagonista masculino, la versión femenina de Bruno Díaz. No es un amasijo bizarro de símbolos, sentidos y chatarra cualquiera, sino uno con cierta gracia. […] Voluntaria o involuntariamente, el producto de Cardona resulta muy favorable en cuanto al progreso de la representación de los roles de género y la equidad: La Mujer Murciélago se desenvuelve exitosamente entre varones, derrota a unos y protege a otros. No es madre ni esposa. No tiene un Batman delante de ella ni atrás, como tampoco está bajo su sombra. Es mucho más que atractivo visual: no sólo es guapa, rica, inteligente, valiente e independiente; también está comprometida con su sociedad y se involucra en la solución de sus problemas, como el de la inseguridad. Toda una supermujer [sic]. ¡Es 1968! La liberación femenina, también en México».

3.

¿El doctor Pelayo?

David Bizarro recuerda, en una amplia nota en el sitio español Agente Provocador, dedicada a esta película, con el nombre “Minifaltas, revoluciones y mujeres murciélago” (que dicho sea de paso retomó bastante información mi estimado Bizarro de una nota que publiqué hace años acá en Los Cínicos llamada «El #MeToo de la Mujer Murciélago» y no nos citó, pero bueno su nota es muy buena) que:

«Precisamente fue René Cardona, el prolífico cineasta responsable de títulos como Santo contra Capulina (1968) y Santo en el tesoro de Drácula (1969), quien decidió apropiarse del éxito ajeno llevándoselo a su propio terreno: el del cine de lucha libre femenina de las que él y su guionista Alfredo Salazar habían sido pioneros. Tan solo un año antes habían obtenido un gran éxito con Las mujeres panteras (1968), gracias a la estadounidense Elizabeth Campbell. Increíblemente bella y con facilidad para los deportes, había aprendido de auténticas profesionales a luchar en el cuadrilátero, ganándose el sobrenombre de The Golden Rubi. En la película compartió créditos con otra estadounidense nacionalizada mexicana, Tongolele, una de las bailarinas exóticas más famosas de México.

(…)

Curiosamente el director de fotografía de La mujer murciélago, Agustín Jiménez, es conocido por haber concebido una versión autóctona del pictorialismo romántico y su cercanía a las vanguardias vinculadas al socialismo soviético. Después de trabajar a las órdenes de Luis Buñuel en El Bruto (1953), Cumbres borrascosas (1954) y Ensayo de un crimen (1955), colaboró con el director soviético Sergei Eisenstein mientras estaba en México trabajando en ¡Que viva México!. Y del mismo modo que la célebre escena de la matanza en las escaleras de Odessa no figuraba en ninguno de los guiones preliminares ni en ninguna de las notas de preparación del montaje de El Acorazado Potemkin, las resonancias políticas y contraculturales de su aventura junto a René Cardona se tiñeron de una gama de colores vibrantes, quién sabe si para contrarrestar el desolador efecto de las rotativas».

4.

¿Cuál será el siguiente lugar donde vaya la mujer murciélago?

Al ver esta película y sabiendo que es de 1968, año de la matanza de estudiantes en Tlatelolco, pensé en cuando a Albina Garavito le pregunté acerca de cómo una mujer como ella pudo decidir ser guerrillera en los años sesenta en México, a lo que respondió la ahora académica: «Eran los sesenta, principios de los setenta, y por primera vez la figura del estudiante fue una figura masiva; a la universidad generada por el Estado de bienestar social los jóvenes asisten masivamente, hay hombres y mujeres, hay un encuentro social, primero el de las aulas, pero también tenemos el encuentro cultural con otro mundo, a través de la música, del rock, absolutamente liberador, del cine, del cine cubano, del cine italiano, del cine estadounidense. Nos estábamos nutriendo de un mundo, en términos culturales, que no tenía que ver nada con la represión que se vivía en nuestras familias, en un ambiente y una sociedad tradicionales».

Pienso que La Mujer Murciélago estuvo indudablemente impactada por todo esto, ingnoro si Garavito conoce esta película, y Cineteca Nacional tendría que discutirlo fuera de estas funciones, en un foro aprovechando que está “en programación regular”, pero prefieren que todo sea la Muestra Internacional de Cine “Pelayo”. ¿O me equivoco?

Y es que, por otro lado, este gobierno de supuesta reivindicación social, ha dejado ir una gran oportunidad: el hacer una revisión profunda y cabal del cine popular mexicano -bueno, malo o pésimo-. Prefirió hacer una Mañanera.

José Antonio Monterrosas Figueiras es periodista cultural y cronista de cine. Es editor cínico en Los Cínicos. Ha colaborado en diversas revistas de crítica y periodismo cultural. Conduce el programa Cinismo en vivo.


Descubre más desde REVISTA LOS CÍNICOS

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

aUTOR

TENDENCIAS