CINISMO / MUNDIAL DE FUTBOL 2026

Por José Antonio Monterrosas Figueiras

«Vozhina», el portero de Cabo Verde que le complicó todo al Campeón del Mundial de 2010, España. Foto:

El Mundial de Futbol ha llegado a su primera semana. Ya vimos que para ninguna Selección ha sido fácil ganar partidos. Salvo Alemania o Suecia, que le anotó siete goles a la isla del Caribe Curazao, el primero, y a Túnez cinco, el segundo, la competencia no ha sido comerse un chocolate. Por lo que no estoy de acuerdo con el periodista Heriberto Murrieta cuando afirma que el cambio de 32 Seleciones a 48 es un retroceso para el Mundial, precisamente por estos partidos «desiguales» con marcadores «escandalosos».

Obvio que no soy un especialista y tampoco busco serlo, pero como espectador en realidad ya vimos que no fue así de «desigual» y «escandaloso», como tilda Murrieta. Ahí está el caso de España frente a Cabo Verde, que dicen de broma que «empatar contra Cabo Verde es como escribirle a tu ex a las cinco de la mañana. No tiene sentido». Bueno, se valen los memes porque tampoco es para hinchanrnos de indignación por esto, pero ya vimos que pasó, que el que parecía un partido de trámite para una Selección de la altura como la Ibérica, no lo fue.

Escuchar a más de un cronista de los partidos —los mismo de siempre además— asumirse de un lado, como si el buen futbol tuviera que estar siempre en el mismo lugar y con la misma gente, que ya sabemos que no es así, porque la migración en un mundo global es lo de hoy y tampoco somos ingenuos, pues el mercado se mete hasta en las mangas de las playeras de los jugadores y FIFA lo que quiere es expandirse. Por ejemplo, el hijo del astro francés Zinedine Zidane, Luca, decidió ser el portero «enmascarado» de la Selección Argelia, por sus raíces paternas a ese país de África del Norte.

Pero bueno como dice el clásico: «el que esté libre de pecado que lance la primera piedra». Al menos a mí me pasó con Lionel Messi, el líder de la Selección Argentina, ganadora de la Copa Mundial de hace cuatro años. Y entro en conflicto, creo que no soy el único, porque si bien hizo «el hat trick» —así le llaman los que saben al anotar tres goles en un partido— cometió una falta que merecía la tarjeta roja y no se llevó ni una preventiva. Así que le clavó los tacos en el músculo posterior de la pantorrilla —es decir el gemelo— precisamente al compañero de equipo de Luca, el argelino Aïssa Mandi, cuando Messi además, ya había anotado su primer gol.

La verdad es que Lionel hizo tres grandes goles, como suele hacerlos desde muy joven —el próximo 24 de junio cumplirá 39 años—, pero cierto merecía estar fuera del Mundial, irse en el partido inaugural por esa falta grabe. Sin embargo, el árbitro, el polaco Szymon Marciniak, el mismo «juez» encargado de dirigir la final del Mundial de Qatar 2022 entre Argentina y Francia, lo dejó pasar. «La Pulga», como apodan a este titán argentino del futbol, es sin duda un gran jugador y este es su sexto —y último— Mundial. Por si fuera poco, son estas anotaciones con las que iguala al alemán Miroslav Klose, que a diferencia de Messi, Klose logró su marca en solo cuatro Mundiales..

¿Qué hubiera pasado con este Mundial sin Messi? Esa pregunta sólo tendría respuesta en un cuento o en una película, en la que el silbante Marciniak expulsa al futbolista más importante actualmente llamado Lionel. Esa sí que no lo sabremos, porque ya quedó claro que hay jugadores —y Selecciones— que merecen excepción, pues no es del «tipipuchal» de equipos que hay en esta Copa, como dijo Murrieta acerca Curazao o tal vez, Cabo Verde, que de esta última su portero Josimar José Évora Dias, mejor conocido como «Vozhina», se volvió una celebridad luego de su gran papel frente a España que lo dejó en cero goles.

A partir de esto, ahora a «Vozhina» lo siguen en Instagram más de trece millones de cuentas y siendo un cuarentón, que se dedica además a ser electricista, ya sabemos que su madre está viajando para el Mundial y estar presente en el próximo partido donde estará en la portería su hijo, el proximo 22 de junio en San Francisco. Esto luego de que el arquero dijera, con la voz quebrada, que su mamá no pudo estar presente en ese primer encuentro futbolero, debido a dificultades económicas para asistir al estadio de Kansas City, pues para empezar hay que pagar 15 mil dólares (260,322 pesos mexicanos) para una visa desde Cabo Verde, sumado a las trabas migratorias que ya sabemos que están descaramente exacerbadas en tiempos de Donald Trump.


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