CINISMO / FILMOTECA A SMILE ON THE DOG
La recreación del mito cristiano pero antipatriarcal
Por Fernando Ramírez Ruiz
Fui a ver El Laberinto del Fauno (México- España, 2006) en versión 3D, en una función especial para prensa en la Ciudad de México. Esta película, que cumple dos décadas de que se estrenó en cines por primera vez, se reestrenará en México este 15 de octubre y Guillermo del Toro hará la presentación de esta versión, el 18 de este mes en el marco del Festival Internacional de Cine de Morelia.
La película nos presenta una monarquía de seres fantásticos que viven bajo la tierra. Podría decirse que son del inframundo. No por eso son malos, pero sí tienen algo de esa vida eterna que es la muerte. De hecho Ofelia, la niña protagonista, acaba entrando en este reino pero sólo hasta que muere. Y es un reino oscuro pero ahí sólo hay verdad, según nos dicen al principio. Tampoco hay dolor. Si no fuera porque al final nos dicen que el reinado de Ofelia en ese mundo durará mucho, mucho tiempo —más no eternamente—, parecería la eternidad cristiana.
Además Ofelia le cuenta a su hermanito una historia que puede leerse como metáfora del cristianismo, lo de la rosa que da la vida eterna, la rosa entre muchas otras cosas ha sido un símbolo cristiano. Ah, pero para llegar a esa vida eterna que da la rosa hay que pasar por el dolor y… la muerte.
Por otro lado este reino subterráneo también tiene su lado de representación de la tierra, a través del fauno. Él mismo nos dice que representa al bosque y la tierra. Además se supone que este reino representa lo fantástico frente al villano de la historia, un capitán falangista, aunque por lo tanto este capitán Vidal es católico, algo no muy racional que digamos. Pero aún así el capitán le reprocha a Ofelia que lea cosas fantásticas, cuentos de hadas, el catolicismo siempre fue así, hostil a todo pensamiento mágico que no fuera el suyo.
El enfrentamiento con el mal en un lugar subterráneo, lo de Ofelia y el sapo, es una prueba universal de los héroes en la mitología. Hasta Luke Skywalker debe enfrentar su mayor miedo en un lugar oscuro al que también entra a través de un árbol. Pero el mito central de la trama según yo es este cristianismo en femenino, hasta con un sacerdote malvado de la patriarcal iglesia católica incluido.
Fernando Ramírez Ruiz
Tenemos entonces que este capitán enfrenta a la gente del bosque y a los de las antiguas ruinas celtas, pues todo el arte del laberinto y el reino subterráneo es celta. Los celtas vivían en el bosque, tenían árboles sagrados, creían en las hadas, y las falanges fueron una creación romana. Los romanos y sus falanges combatieron a los celtas y si leemos así esta parte de la historia, el lado realista de la película, como una recreación de la conquista romana de los pueblos paganos, celtas en este caso (y estos falangistas además reparten pan como hacían los romanos), se resuelve la contradicción de la niña republicana que quiere ser princesa, pues ahí donde dice republicanos, querría en realidad decir otra cosa.
De cualquier modo me parece que lo central de la trama, es más bien la parte fantástica, que parece una recreación del mito cristiano pero de un modo digamos que antipatriarcal o femenino. El villano aquí es ferozmente patriarcal, quiere un hijo y de ningún modo una hija, no le importa su esposa Carmen y acaba matando a Ofelia. Para él lo único que importa es tener un descendiente varón. Ofelia acaba dando su vida para salvar a un inocente y así reunirse con su padre, el verdadero, que resulta no ser un sastre así como el carpintero no era el verdadero padre de ya saben quien. Y el reino de este padre además está en la tierra, la que tradicionalmente se ha considerado como algo femenino en contraparte al masculino cielo.
Además hay otras cosas que hacen pensar en los mitos del cristianismo, Ofelia no debe comer del fruto prohibido y Vidal parece que le clava las manos a uno de los rebeldes. Pero también hay situaciones de otras mitologías, el monstruo que se pone las ojos en los manos es de origen japonés, según Guillermo del Toro. Luego Ofelia y el personaje de Maribel Verdú, Mercedes, deben robarle una llave a un monstruo, al sapo gigante y a Vidal, respectivamente.
El enfrentamiento con el mal en un lugar subterráneo, lo de Ofelia y el sapo, es una prueba universal de los héroes en la mitología. Hasta Luke Skywalker debe enfrentar su mayor miedo en un lugar oscuro al que también entra a través de un árbol. Pero el mito central de la trama según yo es este cristianismo en femenino, hasta con un sacerdote malvado de la patriarcal iglesia católica incluido.
C

Fernando Ramírez Ruiz estudió en la prepa de La Salle, de la Ciudad de México, al lado del hijo del presidente Miguel de la Madrid y en la secu Nuevo Continente se enamoró de Lucerito, tiempo después cruzó miradas y le dijo quiúbole a Yordi Rosado en la Universidad Intercontinental, de la que desertó de la carrera en Ciencias de la Comunicación. Ha conocido a Diego Luna, fue Stand in de Sasha Sokol y el Chivo Lubezki en una película. Está escribiendo el libro de memorias: «Quiúbole con mis encuentros con los famosos» y es director de la Filmoteca A smile on the dog.





Deja una respuesta